Los principales distribuidores de aves en la ciudad de Córdoba aplicaron en los últimos días dos incrementos consecutivos en los precios mayoristas del pollo, que acumulan casi un 10% en menos de una semana.
El viernes pasado llegó un ajuste del 3% y el sábado se notificó una nueva suba del 6%, según confirmaron comerciantes del sector.
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Pese a recibir la mercadería con valores actualizados, muchas pollerías de barrio decidieron no trasladar el aumento de inmediato al mostrador. “Hoy vino con un 3% de aumento, pero al público no lo vamos a aumentar. Recién el lunes veremos si lo retocamos un poquito”, señaló un comerciante del Mercado Norte en diálogo con Canal 10 Córdoba.
Consumo en leve recuperación
El ajuste de precios se da en un contexto de repunte moderado en las ventas, tras un verano con menor movimiento. Los comerciantes atribuyen la mejora a dos factores principales: el regreso de las vacaciones y el alivio en las temperaturas, que suele incentivar el consumo de comidas más elaboradas en el hogar.

“Ya se ven muchos clientes que han vuelto de sus vacaciones y retoman la rutina de compras semanales”, explican desde los mostradores, donde reconocen que enero y febrero fueron meses más tranquilos.
Alitas: el corte que gana terreno
En cuanto a las preferencias, la pechuga, la suprema y el patamulo continúan entre los cortes más demandados. Sin embargo, en las últimas semanas creció con fuerza la venta de alitas.
El fenómeno está directamente vinculado al bolsillo: frente a las subas persistentes en la carne vacuna, los consumidores buscan alternativas más accesibles. “Lo que vendo más es pechuga y suprema, pero la mayoría de la gente está llevando muchas alitas”, coinciden los puesteros.
La escena se repite: menos asado, más pollo; menos cortes premium, más opciones rendidoras. En tiempos donde cada punto porcentual pesa, el mostrador se convierte en un termómetro implacable de la economía cotidiana.