Hasta el 11 de mayo en La Rural, se puede visitar la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, una cita clásica, pero que este años suma novedades, homenajes y una densidad cultural que vale la pena recorrer con tiempo.
Por primera vez en cincuenta años, la inauguración tuvo tres voces en lugar de una. Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada protagonizaron el diálogo de apertura moderado por María O'Donnell, ante más de 1.500 invitados en la Pista Central. Una decisión que dice mucho sobre el momento de la narrativa argentina escrita por mujeres.


El nuevo Pabellón 8: cuando la feria se vuelve museo
La gran novedad espacial es el Pabellón 8, con 2.750 metros cuadrados dedicados a experiencias expositivas. Allí conviven la muestra fotográfica El Nobel Cotidiano —que retrata a los últimos treinta ganadores del Nobel de Literatura— con Censura Planificada, una exhibición que reivindica los libros prohibidos durante la última dictadura, en un año que marca el medio siglo del golpe militar. También hay espacio para el homenaje a Fontanarrosa, una instalación de Jorge Macchi con curaduría del MALBA, y el mural colectivo 50 Ferias Dibujadas, que ilustradores irán completando durante todo el evento.
Borges, siempre Borges
A 40 años de su muerte, el autor de Ficciones tiene su propio laberinto interactivo en el Pabellón Ocre, donde su propia voz guía a los visitantes por los pasillos. Una instalación inmersiva que complementa la exposición Borges Nacional y Universal.


50 escritores, 50 fotógrafos
Uno de los homenajes más poderosos de esta edición recorre los grandes nombres de la literatura argentina fallecidos entre 1975 y 2025. De Cortázar a Walsh, de Puig a Gelman, de Ocampo a Juan Forn, retratados por Sara Facio, Eduardo Comesaña y otros fotógrafos que supieron capturar algo más que una cara. La muestra itinera por los pabellones Azul, Ocre y Amarillo bajo la curaduría de Rafael Calviño.
Premios Nobel en persona
Mo Yan —el escritor chino conocido como el Kafka de su país, Nobel 2012— y J. M. Coetzee —el sudafricano que ya visitó Buenos Aires dos veces y regresa por tercera— son las presencias internacionales más destacadas. Coetzee presentará su libro Un mal salvaje el 6 de mayo junto a Fabián Martínez Siccardi, en el marco del ciclo La Palabra Indígena.
Lecturas y escrituras como acto político
El ciclo de Diálogos 50 años de Lecturas y Escrituras en Argentina, coordinado por Verónica Abdala, propone recorrer cómo los libros fueron leídos, ocultados y defendidos desde la dictadura hasta hoy. Juan Sasturain, Liliana Heker, Martín Kohan, Luisa Valenzuela y Claudia Piñeiro, entre otros, participarán entre el 29 de abril y el 1 de mayo.

Perú como espejo
El país andino es el Invitado de Honor de esta edición bajo el lema Caminos que nos unen, inspirado en el Qhapac Ñan, la red vial inca que atravesó montañas y fronteras. Su espacio de 500 metros cuadrados incluye una muestra sobre las vanguardias artísticas de Puno, Arequipa y Cusco entre 1920 y 1940, y una delegación de 60 voces que representan la diversidad de la literatura peruana contemporánea.
La Pista Central suena
Por primera vez, la Feria incorpora música en vivo en una carpa gigante en la Pista Central. El cronograma incluye a Paula Maffía y Lucy Patané, Richard Coleman, Kumbia Queers, Violentango, Orquesta Típica Fernández Fierro y el Festival de los 10 años de Futurock, entre otros.
VALOR DE LA ENTRADA
Lunes a jueves: $8.000. Viernes, sábados, domingos y feriados: $12.000. BENEFICIOS CON LA COMPRA DE TU ENTRADA Al adquirir tu entrada, online o presencial, recibís: Un chequelibro de $12.000 que podrás utilizar en librerías adheridas una vez finalizada la Feria. Cupones por el valor de la entrada que adquiriste, que podrás usar en todos los stands de libros de la Feria.