ECONOMIA
SALDOS CON FARMACÉUTICAS

Aseguran que el PAMI pagó algunas deudas, pero no de los medicamentos oncológicos

Médicos prestadores del PAMI reclaman por el cambio en el sistema de pagos del Gobierno, que establece una compensación per cápita más alta que la vigente, pero que elimina otros ingresos. La crisis es multidimensional y similar a la que atravesó la Argentina entre 1995 y 2001. Desde las farmacéuticas afirmaron a PERFIL que, si bien se saldaron algunos pagos, siguen existiendo retrasos importantes, sobre todo en medicamentos oncológicos y pañales.

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Remediar. El Gobierno no respondió cuántos medicamentos del programa dejarán de enviarse. | AFP

El paro de médicos prestadores del PAMI esta semana fue apenas una muestra, según comentó a PERFIL el defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, de un colapso generalizado. El mismo diagnóstico hicieron fuentes del sector farmacéutico, específicamente por parte de una asociación que nuclea a 3 mil farmacias de todo país que lo transmitieron en condición de anonimato: la Argentina vivió una situación equiparable, opinan, a las crisis de la época menemista cuyas consecuencias se extendieron y profundizaron en 2001.

Hasta mediados de la semana la deuda con estas farmacias en particular era de $ 56 mil millones. “En estos días pagaron algo de ambulatorios, pero sigue la deuda en oncológicos y pañales”, afirmaron en comunicación con este medio. Aclararon que esos montos van cambiando día tras día: porque se abonan algunos pagos atrasados y porque se acumulan otros.

“Las farmacias están al borde del corte de la prestación. Hay un tema que es histórico, que es la relación de la farmacia con las droguerías: van aumentando los precios, se abulta la deuda de la farmacia con las droguerías y las droguerías dejan de entregar”, advirtió Semino. “La medicación oncológica tarda en conseguirse. Hay tratamientos que se tienen que interrumpir o que no se pueden iniciar”, afirmó.

Los farmacéuticos consultados explicaron que, si bien todavía no hay corte de atención generalizado, “la droguería te aguanta hasta que en un momento te corta el crédito”. Esto todavía no ocurrió –señalan como dato positivo en el contexto– porque la inflación no es tan elevada. “Salvo en las farmacias chicas que estén con una situación muy complicada, por lo general no se corta completamente”.

Ante la consulta específica de PERFIL a autoridades del PAMI acerca de la provisión de medicamentos oncológicos y sobre por qué los datos de la ejecución presupuestaria en lo que va de 2026 no se encuentran disponibles para consulta en la página de transparencia, desde el instituto no ofrecieron respuesta y se limitaron a compartir un comunicado bastante general: “PAMI ya empezó a normalizar los pagos y en los próximos días se regularizará el reclamo pendiente. Lo que queda por regularizar es, en su mayoría, deuda corriente de pocas semanas, propia del funcionamiento habitual”, destacaron.

En la cantidad de casos que se atienden en la Defensoría la realidad es otra, explicó Semino. “Se están suspendiendo cirugías porque no llegan los insumos para operar: la empresa no los entrega por atraso en los pagos. Pero no de un mes: de seis o siete meses”. Y agregó que “a esto se le suma que no hay internaciones geriátricas, porque el arancel quedó atrasado desde principios del año pasado y hoy está en $ 1,5 millones por mes”.

Todo esto se traduce además en falta de camas en clínicas y sanatorios: “Tenemos pacientes con urgencias que están girando en una ambulancia buscando una cama”, detalló. Y recordó que “en Argentina hubo una crisis de este tipo, muy larga, que fue por el año 1995: fue tan larga que terminó enganchada con la crisis del 2001”.

Un estudio titulado “La era menemista del PAMI”, de la investigadora Sol Minoldo, y publicado por el Conicet, estudia el desempeño de la institución entre 1994 y 1999. En ese período la autora resalta las constantes contiendas judiciales, la puja por los recursos entre el PAMI y el Ministerio de Economía, y la instauración de un sistema de pago por cápita. También “el ciclo de endeudamiento creciente” que resultó “en múltiples conflictos con interrupción de las prestaciones a los jubilados”. Ese modelo, explica, llevó a una sucesión de paros de médicos, anestesistas y clínicas que comenzaron a atender sólo casos de emergencia. Para el 17 de julio de 1998, “las organizaciones de la tercera edad ya habían denunciado al menos tres casos de muertes por demoras del PAMI”.

En medio de la polémica por la decisión de la gestión actual (resolución 1107/2026), que impone un esquema de pagos capitado y elimina los adicionales por consultas individuales, el PAMI emitió un comunicado en el que niega una crisis estructural y afirma que el paro de profesionales tuvo “una adhesión limitada” y que respondió a “posicionamientos políticos”.

Para Semino, que desde la época del PAMI menemista estaba al frente de la defensa de los jubilados, la crisis es real y estructural. Y, mientras más tiempo se extienda, “más vidas se van a perder”.

Otros “reordenamientos” en salud. Además del esquema de pagos a los médicos prestadores del PAMI, esta semana causó polémica la reformulación del Plan Remediar que desde 2002 distribuye medicamentos esenciales en más de 7.800 centros de salud del país.

Desde el Ministerio de Salud afirmaron a PERFIL que el plan no se elimina, “se modifica con un nuevo enfoque”. La versión oficial indica que se entregarán únicamente medicamentos para “patologías crónicas de alta prevalencia en la población”. No respondieron a la consulta de cuántos medicamentos o drogas dejarán de enviarse a las provincias, pero criticaron a quienes, según su apreciación, “buscan presentar esta actualización como un recorte”.

Se trata, en palabras de las fuentes de la cartera, de un ordenamiento. “Los recursos no son ilimitados”, continuaron, y aclararon que el nuevo esquema comenzará a regir a partir de septiembre.

“Menos del 10% de los Centros de Salud reportaba el uso de los medicamentos, lo que impide medir su impacto sanitario. El vademécum incluía analgésicos, antibióticos, antiácidos, antiasmáticos, corticoides, antiespasmódicos, ginecológicos y cardiovasculares”, prosiguieron. Los medicamentos que ya no se incluirán en el Plan Remediar “son de bajo costo, como antihistamínicos y analgésicos”. Apelando al federalismo en materia de salud, afirmaron que las provincias deben tener mayor responsabilidad en la atención primaria en sus territorios.

En la web del Plan todavía aparece en la descripción la importancia de estas drogas: se trata de “botiquines de medicamentos esenciales, que dan respuesta al 80% de las consultas”. Así, continúa la presentación del programa, “se garantiza la cobertura de 19 millones de personas que dependen exclusivamente del sistema público de salud”.