La balanza turística en abril marcó un saldo negativo de 447,2 miles de visitantes (301,7 miles de turistas y de 145,5 miles de excursionistas) internacionales por todas las vías de acceso al país, de acuerdo con lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
En el cuarto mes de 2026, ingresaron 463,1 miles de turistas, marcando un aumento de 10,6% en comparación con abril de 2025.
El 20,5% del turismo receptivo reside en Brasil, el 16,4% en Uruguay y el 15,3% en Europa. El 51,8% de los turistas no residentes llegó a Argentina por vía aérea, el 36,9%, por vía terrestre y el 11,4% restante, por vía fluvial o marítima.
Por su parte, las salidas de argentinos al exterior totalizaron 764,8 miles de turistas, lo cual representa una caída de 13,2% en la comparación interanual.
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El 71,7% del turismo emisivo se dirigió a los países limítrofes, liderados por Brasil (28,3%), Chile (16,1%) y Paraguay (12,3%). El 51,6% de los turistas salieron del país por la vía aérea, el 40,7%, por la vía terrestre y el 7,8%, por la vía fluvial o marítima.

Balance del primer cuatrimestre
En el primer cuatrimestre, el saldo negativo es de 3,03 millones de turistas, debido a 5,21 millones de personas de turismo emisivo y 2,18 millones de turismo receptivo. En la comparación, el déficit se redujo casi un 54% con respecto a los 6,5 millones de turistas del los primeros cuatro meses de 2025.
Entre enero y abril del año pasado, habían salido del país 11,89 millones de personas y habián ingresado 2,06 millones.
Según el CEPEC, aunque cayó fuerte el turismo emisivo, “Argentina sigue perdiendo dólares por turismo. En el primer cuatrimestre de 2026 el déficit acumulado ya supera los 3 millones de turistas”.
“Esto refleja un menor poder adquisitivo local, un dólar menos conveniente para viajar y una Argentina que empieza a volverse más atractiva para extranjeros”, añade el reporte.
Para la consultora, “el dato positivo para el Gobierno es que el turismo emisivo empieza a desacelerarse, reduciendo parcialmente la salida de divisas. Pero el saldo todavía sigue muy deteriorado y continúa siendo una presión para la cuenta corriente argentina”.