El crecimiento de los amenities en edificios y barrios cerrados empieza a reflejarse con fuerza en el costo de las expensas, con diferencias que alcanzan el 23,67% en Capital Federal y hasta el 43% en urbanizaciones privadas, en un mercado donde estos servicios se consolidan como un factor clave al momento de elegir dónde vivir.
En los últimos años, la incorporación de amenities creció con fuerza en los desarrollos inmobiliarios. Desde piletas hasta parrillas, pasando por SUM, laundry y opciones más originales como peluquería o cabalgatas, estos espacios se consolidaron como un atractivo central tanto para inversores como para propietarios e inquilinos.
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Según un relevamiento de la plataforma de gestión de edificios y barrios privados Octavo Piso, basado en 200.000 usuarios en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, los edificios sin amenities registraron en enero un promedio de expensas de $213.240,53.
En contraste, aquellos que sí cuentan con estos servicios alcanzaron un promedio de $263.720 en el mismo período. Esto implica una diferencia del 23,67%, lo que confirma que los amenities elevan el costo mensual, aunque no de manera uniforme en todos los casos.
Qué amenities son los más comunes y cuánto cuesta usarlos
En la Ciudad de Buenos Aires, el SUM (Salón de Usos Múltiples) se posiciona como el amenity más extendido, presente en el 49,6% de los edificios con servicios adicionales, consolidándose como el principal espacio de encuentro social.

La parrilla aparece en segundo lugar con el 21,7%, seguida por su versión integrada en terrazas o SUM con un 9,7%, lo que evidencia la vigencia del asado como práctica central en la vida urbana. El laundry, con un 7,4%, completa el podio, asociado a la practicidad cotidiana.
Más atrás se ubican la pileta (3,5%), el cowork (1,9%) y el gimnasio (1,6%), que responden a nuevas demandas vinculadas al bienestar y al trabajo flexible. En cambio, opciones como jacuzzi, sauna o microcine tienen una presencia marginal.
Además de su impacto en las expensas, algunos amenities implican costos adicionales por uso. El alquiler del SUM ronda los $20.000 en promedio, mientras que las parrillas más económicas pueden costar cerca de $15.000.
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En el caso de espacios más sofisticados, como quinchos o SUM con características especiales, los valores pueden escalar significativamente, alcanzando entre $100.000 y $150.000 según las prestaciones.
Barrios cerrados: mayor diferencia en expensas y servicios más exclusivos
La brecha en el costo de las expensas se amplía en los barrios cerrados. Allí, los que cuentan con amenities registraron en enero un promedio de $636.310, frente a los $443.223 de aquellos que no los tienen.
Esta diferencia alcanza el 43%, lo que muestra un impacto aún más marcado que en los edificios y refuerza la idea de que estos servicios inciden de manera significativa en el costo total.
En este segmento, los amenities más habituales están ligados al deporte y la vida social. Las canchas de tenis lideran con un 31,1%, seguidas por las de fútbol con un 23%, los SUM con un 17,7% y las canchas de pádel con un 9,7%.
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En el extremo opuesto aparecen propuestas más exclusivas o poco frecuentes, como campos de golf, cabalgatas, coworking o microcines, presentes en apenas algunos barrios y pensados como elementos diferenciales.
El uso de estos espacios también puede implicar costos adicionales elevados. En promedio, alquilar un SUM en barrios cerrados cuesta u$S32 (unos $48.000), mientras que una cancha de fútbol 11 puede alcanzar los $50.000 y una de pádel con iluminación oscila entre $15.000 y $30.000.
“En muchos casos lo que encarece las expensas de espacios con amenities no es la instalación en sí, sino los servicios y productos asociados, requeridos para su mantenimiento. La diferencia económica entre tener y no tener es representativa en los barrios y algo menor en edificios. Pero más allá de transparentar estos números, también es cierto que muchas de las personas que se mudan a estos espacios lo hacen, en parte, por los amenities que podrán disfrutar”, explicó Nicolás Rossi, fundador de Octavo Piso.
GZ / lr