El consumo de los hogares argentinos en marzo cayó 1,3% interanual y 0,5% respecto a febrero, de acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) que elabora la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).
Según el reporte de la CAC, “la nueva aceleración inflacionaria actúa minando los ingresos de los hogares, y con ello, su capacidad de consumo”.
La inflación de marzo, que alcanzó el 3,4% mensual, rompió una racha de estabilidad. Para la entidad, este dato significó “más de un semestre completo de inflación por encima del 2%, umbral que, previamente, no se atravesaba desde el pasado abril de 2025”.
La confianza del consumidor cayó 5,7% en abril y tocó su nivel más bajo en meses
Pero no solo la dinámica interna pesó en las góndolas. El informe pone el foco en la geopolítica: “No puede escindirse de esta lectura la consideración del shock que resultó el conflicto en Medio Oriente, que ha aportado significativa variabilidad al precio de los combustibles, generando un incremento de la inflación a nivel global y alza de los costos logísticos, sin ser Argentina la excepción a ello”.
A este panorama se sumó la presión propia del calendario local, ya que “marzo tiende a ser un mes de elevada estacionalidad inflacionaria dada, entre otras cosas, por el comienzo del año escolar”.

El consumo "masivo" vs. bienes durables
Al desglosar qué dejaron de comprar los argentinos, el informe muestra una brecha marcada. Los llamados bienes de consumo masivo (FMCG) —como alimentos y artículos de limpieza— sufrieron una retracción interanual del 3,4%.
En la vereda opuesta, los bienes durables mostraron mayor resistencia. El rubro de transporte y vehículos creció un 0,8%, impulsado por una “recuperación en el patentamiento de autos tras la detención de su consumo a fines del año pasado”.
Asimismo, las escrituras de inmuebles se mantienen en niveles elevados, traccionadas por un crédito hipotecario que, a diferencia de otros financiamientos, “se mantiene en su trayectoria ascendente”.

El factor crédito
El informe de la CAC también advierte sobre el agotamiento de una de las palancas del consumo: el financiamiento. Tras casi dos años de "vigoroso crecimiento", el crédito a las familias tendió a estancarse a finales de 2025.
“La leve caída de los últimos meses aporta suspenso a su resolución futura, para conocer si se trata de una detención prolongada o puede ser revertida”, detalla el documento técnico.
Rubro por rubro
- Recreación y Cultura: Fue el sector más golpeado, con una caída del 2,9% interanual. Sin embargo, la CAC advierte que la comparación es contra un marzo de 2025 que había sido excepcionalmente alto.
- Vivienda y Servicios: Registró una baja leve del 0,8%, aunque se destaca una recuperación en la demanda eléctrica tras un febrero muy flojo.
- Indumentaria y Calzado: Logró mantenerse a flote con un crecimiento marginal del 0,6%, situándose en niveles similares a los del año pasado.
- Transporte y vehículos: mostró en marzo una variación interanual de 0,8%. En el rubro. Continúa la recuperación en el patentamiento de autos tras la detención de su consumo a fines del año pasado.
. Resto de los rubros: experimentaron una caída interanual de 1,9% en marzo, la cual aportó -1,8 p.p. a la caída interanual del índice general.
Síntesis y perspectivas
Para los analistas de la Cámara, el mercado se encuentra en una encrucijada de difícil lectura. “El consumo masivo pausó su recuperación, mientras que el consumo de bienes durables enfrenta meses que serán fundamentales para determinar el carácter del año tras un 2024 y 2025 de notable mejoría”.
Hacia adelante, el informe concluye que la composición del gasto de las familias “enfrenta la misma incertidumbre: puede tender a estabilizarse en este nuevo equilibrio entre consumo masivo y de durables, o puede seguir cambiando en favor de los durables si el consumo de estos bienes retoma la senda ascendente”. Todo dependerá de si se logra retomar el sendero de desinflación en los próximos meses.
LM