El procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, señaló que “estamos muy emocionados” por el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que revocó la sentencia de la jueza Loretta Preska, que obligaba a la Argentina a pagar US$ 16.000 millones a los demandantes en la causa por la expropiación de YPF en 2012.
Amerio destacó en declaraciones a Radio Rivadavia que la decisión de la Cámara “implica que el monto ahora es cero, se revocó esa condena de US$ 16.000 millones. También implica que quedan sin efecto todas las solicitudes de ejecución simultánea, incluidos los pedidos de entrega del 51% de las acciones de YPF, que eran los intentos de cobro en distintas jurisdicciones de todo el mundo”.
Según Amerio, la decisión que se conoció este viernes, demostró “que las acusaciones de alter ego eran infundadas, los intentos de discovery eran invasivos y aberrantes. La defensa de Argentina estuvo resistiendo esto durante dos años y hoy nos encontramos con esta decisión favorable y que festejamos”.
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“Desde el inicio del mandato del presidente Javier Milei, se tomó una actitud proactiva respecto al caso, no era negociar por negociar, sino que teníamos argumentos jurídicos sólidos, estábamos convencidos de que teníamos razón, lo cual se plasmó en una sentencia favorable”.
El procurador destacó que “durante 10 años este caso no tuvo una resolución favorable y desde fin del año pasado y, sobre todo en el último mes, empezaron a aparecer las resoluciones favorables que por supuesto nos llenaban de confianza, pero siempre hemos sido muy prudentes, porque las posibilidades de éxito eran del 10%”.
La estrategia de la defensa argentina
Por otra parte, Amerio diferenció la estrategia de la actual administración con respecto a las anteriores: “Argentina tuvo una estrategia diferente, priorizando mantener a derecho en nuestra posición, a diferencia de gobiernos anteriores, que nosotros entendemos que confrontaban mal con el sistema judicial de los Estados Unidos, con un relato político que buscaba deliberadamente un aislamiento internacional”.

“Estos logros que gestionamos fueron dando cumplimiento a las órdenes del tribunal, cumplimos absolutamente el discovery que era intrusivo y desafiante en nuestro derecho internacional, porque no teníamos nada que esconder y Burford, que fue el que compró el litigio reaccionó pidiendo un desacato que fue suspendido la semana pasada”, añadió.
Según el funcionario, “la expropiación es un recurso legal, pero hay formas de hacerlo y, además de ello, lo más importante es que nos dejaron un juicio de US$ 18.000 millones, una herencia horrible para las arcas del Estado”.
Con respecto a lo que puede sobrevenir en la causa, Amerio comentó que los demandantes podrían pedir una revisión ante el plenario de la Cámara, así como un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, “pero esta situación procesalmente es absolutamente excepcional. Estamos muy confiados en esta sentencia y por supuesto analizaremos cualquier medida que deba tomarse tomarse sobre la base de esta sentencia que fue tajante en decir que el fallo no era correcto”.