ECONOMIA
fondos para 2026

Incendios forestales: cae 53,6% el presupuesto y afectará la prevención

Los $ 20.131 millones asignados para este año al Servicio Nacional de Manejo del Fuego representan una caída real del 69% respecto a 2023. El ahorro estará centrado en actividades como la elaboración de informes, que son los que alertan sobre el peligro de siniestros. Sin embargo, la cantidad de incendios no mermó: según los reportes oficiales, en noviembre de 2025 se quemaron 107.240 hectáreas más que en el mismo mes de 2024.

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Alerta. En 2024 se registraron la mayor cantidad de incendios en los últimos nueve años. | cedoc

Prevenir los incendios les hubiera ahorrado a las familias de la localidad de El Hoyo, en Chubut, la destrucción de decenas de viviendas que informaron los medios locales. Pero el presupuesto nacional destinado a evitar siniestros fue subejecutado en 2025 (se emplearon $ 43.912 millones, el 69,49% del dinero disponible) y para 2026 caerá, en términos nominales, un 53,6%. Dependiendo de la inflación que se presente durante este año la reducción puede ser mucho más estrepitosa: si las proyecciones del Gobierno se cumplen, el índice de precios escalará un 10,1%. Los cálculos privados estiman que sería por lo menos el doble.

Más allá de eso, el recorte presupuestario se notará sobre todo en materia de prevención. Entre las metas físicas planteadas en la ley aprobada en el Congreso se prevé la elaboración de 1.850 informes de “Alerta Temprana y Evaluación de Peligro de Incendios”, 460 menos que en 2025 y 881 menos que en 2023. La cantidad de incendios, sin embargo, creció. Según los reportes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) durante noviembre de 2024 se registraron 43 incendios forestales, rurales y/o de interfase urbano forestal, con una superficie afectada de aproximadamente 2.460 hectáreas. En el mismo mes de 2025 el SNMF reportó 211 incendios forestales que comprometieron 109.700 hectáreas.

Los fondos destinados al manejo del fuego cayeron 69,4% respecto a 2023

“Los informes son claves porque son la base de un enfoque preventivo y no reactivo. De alguna manera permiten anticipar las zonas y períodos de mayor riesgo (según clima, sequía, vientos y estado de la vegetación) y así poder planificar acciones antes de que los focos se descontrolen”, explicó a este medio Ana Parellada, responsable en el área de Biodiversidad de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). “Si un reporte mensual identifica que una región va a tener vientos fuertes, baja precipitación y vegetación seca, las autoridades deberían decidir reforzar la presencia de brigadistas y controles, cancelar quemas autorizadas, cerrar áreas de riesgo o emitir alertas previas a la comunidad, lo que podría evitar que se inicie o se descontrole un foco y que se quemen casas, campos o infraestructura”, afirmó.

“A pesar de que el 2024 fue el año con mayor cantidad de incendios reportados en los últimos 9 años con 2.735 incendios, el Gobierno decidió traspasar el SNMF de la órbita de Ambiente al Ministerio de Seguridad Nacional, más precisamente a la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada”, explican desde FARN. “Esto debilita el enfoque ambiental bajo una política integral que le corresponde al manejo del fuego, sosteniendo la mirada reactiva que aplica el Estado nacional por sobre la prevención”.

Los $ 20.131 millones previstos para este ítem en 2026 representan una caída del 69% respecto de 2023 en términos reales y del 53,6% respecto a 2025 sin tener en cuenta la inflación. Esa reducción presupuestaria se refleja –además de en la disminución de la cantidad de informes– en la reducción de horas de vuelo: de 2023 a 2026 pasarán de 5.100 a 3.100.

“Como señala el informe de FARN respecto a la caída del presupuesto asignado al SNMF para este año, además de la reducción en la producción de insumos técnicos clave para monitorear los riesgos y actuar a tiempo, el recorte también podría afectar la formación de brigadistas y el equipamiento de las brigadas provinciales”, aseguró la especialista. “A esto se suma la disminución en las horas de vuelo programadas, lo cual limitaría las tareas de patrullaje, vigilancia aérea y despliegue anticipado en zonas de alto riesgo”.

La página web oficial del SNMF explica que el sistema de evaluación de peligro y alerta temprana de incendios forestales y rurales surge de la necesidad de anticipar situaciones críticas. Agregan que “el 21 de enero de 1994, 25 bomberos voluntarios del cuartel de bomberos de Puerto Madryn, Chubut, murieron combatiendo un incendio rural en las proximidades de dicha localidad” y que a partir de ese hecho “se puso de manifiesto para la comunidad de fuego de nuestro país que es fundamental caracterizar y monitorear los factores que causan el comportamiento extremo del fuego, pudiéndose anticipar así situaciones de peligrosidad”.

A partir del año 1998, afirman, el SNMF y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) empezaron a confeccionar los primeros pronósticos especiales. “De esta manera se dio inicio al trabajo conjunto entre ambos organismos para brindar el apoyo meteorológico al manejo del fuego, actividad que continúa hasta la actualidad”.

Ambos servicios advirtieron esta semana sobre el alto riesgo de incendios en 16 provincias argentinas. La situación, informaron, es “extremadamente crítica”.

Según la Agencia Federal de Emergencias el 95% de los siniestros tiene origen humano. El organismo, que informa a diario la cantidad de focos activos y los equipos que se encuentran trabajando en ellos, compartió un mensaje de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva: “Provocar incendios tiene consecuencias: los vamos a buscar, los vamos a encontrar y las van a pagar”.