Los salarios aumentaron 3,7% mensual marcando una suba real de 1,4% con respecto a la inflación del mes (2,6%), de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El avance interanual se ubicó en 36,9%.
El indicador de los salarios acumuló en los primeros cuatro meses una suba de 12,7%, mientras que la inflación se ubicó en 12,3%.
Aunque los salarios en el sector privado registrado avanzaron 4,0% mensual, el acumulado interanual del 29,3% quedó por debajo de la inflación.
Por su parte, los sueldos del sector público marcaron una suba de 2,3% mensual y 29,6% interanual, perdiendo contra el IPC.
En cuanto a los salarios en el sector privado no registrado o "en negro", tanto la suba mensual de 4,7% como la interanual de 69,6% superaron a la inflación.
La desocupación subió a 7,8% en el primer trimestre, según el INDEC
De acuerdo con el análisis de Nadin Argañaraz, presidente del IARAF, en lo que va del año, el salario privado registrado registra una baja real del 3,3% en relación con igual período de 2025.
"En el caso del sector público nacional la pérdida real es del 7,4% y en el del provincial del 0,6%. Respecto a noviembre de 2023, los salarios privados registrados se encuentran 3,5% debajo y los del sector público un 17,2% debajo (36,4% los nacionales y 9,2% los provinciales)", describió.
Tendencias
Para Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, "la mejora del salario real va de la mano con la desaceleración inflacionaria. Luego de siete meses consecutivos de caída del salario real registrado, abril marcó un punto de inflexión".
"La sostenibilidad de esta tendencia dependerá de que el proceso de desinflación continúe durante el segundo semestre para que los aumentos salariales puedan recuperar el poder de compra perdido. Todavía queda bastante terreno: el salario real privado registrado se ubica 3,5% por debajo de agosto, previo a la última aceleración inflacionaria, añadió.

Según el CEPEC, desde una mirada política, el dato es favorable para el Gobierno porque refleja que "la desaceleración inflacionaria empieza a traducirse en una mejora del salario real de los trabajadores formales. No obstante, persiste una diferencia importante entre el sector privado y el público: mientras las paritarias privadas muestran una recomposición más dinámica, los salarios estatales continúan ajustándose a un ritmo más moderado".
Para la consultora, la clave hacia adelante será que la inflación continúe su tendencia hacia la baja. "Si el IPC se mantiene en niveles cercanos al 2% mensual y las negociaciones salariales conservan incrementos por encima de ese umbral, la recuperación del poder de compra podría consolidarse durante la segunda mitad del año".
Tomás Amerio, economista de Libertad y Progreso, opinó que "la novedad, como marcamos, es el quiebre de tendencia. El interrogante natural es si esta aceleración resulta sostenible en el tiempo o si se trata de une eventualidad".
LM/MSS