ECONOMIA
COSECHA GRUESA

Sin acuerdo y con puertos paralizados: escala la pelea por los fletes y se frena la exportación de granos

Los bloqueos de transportistas autoconvocados en la provincia de Buenos Aires profundizaron la crisis logística en Bahía Blanca y Necochea. CIARA-CEC denunció un “colapso” en las operaciones y advirtió que ya hay buques que dejan de venir a cargar a la Argentina. La negociación por la tarifa de referencia volvió a fracasar.

Transporte de granos en camiones
Transporte de granos en camiones. | Bolsa de Comercio de Rosario

La protesta de transportistas de granos escaló en las últimas horas y agrava la parálisis en los puertos bonaerenses. Sin acuerdo en la mesa de negociación convocada por la provincia de Buenos Aires, los bloqueos en accesos y rutas siguieron afectando la operatoria en Bahía Blanca y Necochea, dos terminales clave para la salida de la cosecha.

El conflicto, que ya había empezado a complicar la logística del agro la semana pasada, escaló ahora a una instancia más delicada: la interrupción de embarques y la amenaza sobre el flujo de divisas del complejo cerealero. En plena cosecha gruesa, cuando el ingreso de camiones a puerto suele acelerarse, la falta de mercadería disponible para cargar buques empezó a impactar de lleno sobre las exportaciones.

La liquidación del campo alcanzó los US$ 2.032 millones en marzo

La señal más fuerte llegó desde la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC). La entidad afirmó que las “prácticas extorsivas” de los transportistas autoconvocados “han hecho colapsar las operaciones de exportación” en Bahía Blanca y Necochea y sostuvo que la situación es “insostenible” porque “los barcos no están viniendo a cargar a la Argentina”.

Granos

El reclamo de fondo es tarifario. Los transportistas autoconvocados rechazan la actualización negociada en la mesa formal y exigen una recomposición mayor para el transporte de granos, en un contexto de suba de costos logísticos, especialmente por el combustible. Según reportes del sector, parte de las entidades aceptaron una suba de 14% en la tarifa de referencia, pero otros grupos reclaman un ajuste más alto y mantienen las medidas de fuerza.

Del campo a la góndola: así se forman los precios de los alimentos que presionan sobre la mesa de los argentinos

La reunión realizada el 14 de abril en La Plata, en el marco de la Comisión Asesora del Transporte del Agro, terminó otra vez sin una salida definitiva. El encuentro buscaba retomar el diálogo interrumpido días antes y normalizar la actividad en medio de bloqueos activos en puertos y accesos, pero no logró desactivar el conflicto.

Qué dicen los exportadores

Para los exportadores, el problema ya excede la discusión por la tarifa. El punto crítico es que la protesta interrumpe la libre circulación de camiones y rompe la cadena logística justo cuando el agro concentra una de sus etapas de mayor movimiento. En la práctica, menos camiones en puerto implican menos descarga, menos mercadería para embarcar y más riesgo de incumplimientos en contratos internacionales.

Ese canal económico es el que explica la alarma del sector. Bahía Blanca y Necochea son nodos relevantes para la salida de cereales y oleaginosas, de modo que una operatoria trabada no solo afecta a productores, acopios y terminales portuarias, sino también al ingreso de dólares comerciales en un momento sensible para la macroeconomía argentina.

Protestas de transportistas de granos paraliza puertos y generan pérdidas por US$ 100 millones

En paralelo, distintos reportes privados empezaron a advertir sobre una acumulación de buques en espera por falta de mercadería para completar carga. Aunque las cifras varían según la fuente, la señal de mercado es la misma: la Argentina suma ruido logístico en plena campaña comercial, un factor que deteriora previsibilidad y encarece la operatoria exportadora.

La tensión también expone una debilidad institucional en el sistema de transporte de cargas. Aunque la provincia intenta canalizar la negociación por vías formales, buena parte de la protesta se sostiene desde grupos autoconvocados por fuera de las entidades que participan de la mesa. Esa fragmentación complica cualquier acuerdo, porque aun cuando una parte acepta una actualización tarifaria, no queda garantizado el levantamiento de los bloqueos.

Así, la protesta que comenzó como una discusión por el valor del flete se convirtió en un problema económico más importante. La parálisis portuaria ya afecta embarques y suma presión sobre uno de los principales sectores generadores de divisas del país.

lr/ff