INTERNACIONAL
EL MISTERIO DEL NUEVO LÍDER SUPREMO IRANÍ

El ayatolá de los mil millones: el imperio financiero invisible de Mojtaba Khamenei

El hijo del fallecido Alí Khamenei asume como Líder Supremo bajo sospecha: entre una fortuna oculta de miles de millones y la duda sobre su supervivencia. Está en peligro: el gobierno israelí ya advirtió que cualquier nuevo gobernante será "un objetivo" militar.

Mojtaba Khamenei
Mojtaba Khamenei | AFP

La República Islámica de Irán dio un giro político sin precedentes el domingo al ungir a Mojtaba Khamenei como nuevo Líder Supremo, apenas días después de que su padre, Alí Khamenei, fuera eliminado en una operación conjunta de Estados Unidos e Israel.

La Asamblea de Expertos optó por el camino de la sucesión hereditaria, una decisión que rompe con la retórica fundacional de la Revolución de 1979. Sin embargo, mientras el clérigo de 56 años asume el mando, el mundo financiero observa con sospecha una fortuna personal que, según diversas investigaciones, lo posiciona como uno de los hombres más ricos y opacos del mundo islámico.

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Durante décadas, Mojtaba operó en la penumbra de la oficina de su padre sin ostentar un cargo oficial, pero consolidando un poder real sobre los Guardianes de la Revolución. Pero su influencia no fue espiritual, sino operativa, controlando los hilos de la represión interna y las ambiciones regionales.

No obstante, tras los ataques del 28 de febrero donde también murió su esposa, Zahra Hadad Adel, el nuevo líder enfrenta un escenario de extrema fragilidad. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ya advirtió que cualquier nuevo líder será "un objetivo" militar.

Mojtaba Khamenei

La riqueza de Mojtaba es el eje de un escándalo que trasciende las fronteras iraníes. El nuevo Líder Supremo manejó fondos estatales a través de una red de inversiones internacionales que incluyen propiedades de lujo y activos financieros en Europa, informó una investigación de Bloomberg. A diferencia de la imagen de austeridad que proyectó su progenitor, Mojtaba fue vinculado por el Tesoro de los Estados Unidos con una estructura de empresas fachada diseñadas para evadir sanciones y acumular capital privado. Esta fortuna, según reveló una investigación de Bloomberg, fue tejida gracias a su control sobre sectores estratégicos como el petróleo y las telecomunicaciones.

Mojtaba Khamenei

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El ascenso de Mojtaba no fue una sorpresa para los servicios de inteligencia occidentales, que lo señalaron como el arquitecto de la represión tras las protestas de 2009. Bajo su supervisión, el clan Khamenei diversificó sus activos en cuentas secretas fuera del alcance de la justicia iraní. Esta acumulación de capital le permitió comprar lealtades dentro de la cúpula militar en un momento de máxima tensión. La fortuna de la familia supera cualquier cálculo oficial, alimentando el resentimiento de una población sumida en la crisis económica.

Mojtaba Khamenei

"Mojtaba Khamenei representó al guía supremo oficialmente, aunque nunca fue elegido para un cargo gubernamental", denunció el Tesoro estadounidense al imponerle sanciones en 2019. Su capacidad para movilizar recursos financieros y militares lo convirtió en el candidato inevitable para la Asamblea de Expertos, a pesar de que otros nombres como Alireza Arafi o Hassan Jomeini estaban en la lista. Su designación, al parecer ocurrida poco después de la medianoche, confirma que el régimen priorizó la continuidad del linaje y la protección de sus activos económicos por encima de cualquier apertura política.

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Pese a este control total, el misterio sobre su capacidad de supervivencia es absoluto. La prensa internacional subraya que Mojtaba es ahora un hombre acorralado por las amenazas externas y el descontento interno. Su inmensa riqueza, lejos de ser un escudo, se volvió un blanco para sus detractores. El nuevo Ayatolá debe gobernar un país que rechaza la idea de una nueva monarquía bajo el disfraz de una teocracia, mientras intenta poner a salvo los miles de millones de dólares que el clan Khamenei distribuyó por el sistema financiero global.

Mojtaba Khamenei

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La rapidez con la que el presidente Masud Pezeshkian y las fuerzas armadas juraron lealtad al nuevo líder evidencia el temor a un colapso institucional. Para legitimar su posición, Mojtaba tuvo que acelerar su ascenso en la jerarquía clerical. En el ámbito religioso estudió teología en la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, donde también impartió clases, e históricamente, ostentaba el título de hoyatoleslam, un rango intermedio para clérigos.

Pero tras su nombramiento como líder supremo, Mojtaba fue presentado ante la nación con el título de Ayatolá, una distinción de autoridad teológica suprema que le otorga el poder de emitir decretos religiosos vinculantes y actuar como la máxima instancia de interpretación de la ley islámica, requisito indispensable para el ejercicio del mando político.

Mojtaba Khamenei

Este cambio de estatus busca blindar una figura que, según The New York Times, carece del carisma de su padre pero posee una implacable eficiencia para el control social. Su pasado como veterano de la guerra entre Irán e Irak le garantiza el respeto de los sectores más duros de los Guardianes de la Revolución. ¿Y qué pasará ahora? El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió el miércoles que cualquier sucesor de Alí Jamenei se convertiría "en un objetivo" y el destino de Mojtaba Khamenei está hoy atado a la efectividad de sus sistemas de seguridad.

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Si bien el comunicado de la Asamblea de Expertos intentó transmitir una sucesión tranquila, la realidad es que el nuevo líder habita un búnker de incertidumbre. Su esposa, Zahra Hadad Adel, hija de un expresidente del Parlamento, también pereció en los ataques del 28 de febrero que provocaron la muerte del guía supremo y de su esposa, según las autoridades iraníes. Algunos, incluso, informan que el nuevo ayatolá está gravemente herido en un hospital, inconsciente de que fue elegido Líder Supremo.

ds/ff