El planeta enfrenta una sucesión de fenómenos meteorológicos extremos que azotan simultáneamente a varios continentes durante esta semana. Las intensas olas de calor, tormentas y desplazamientos de masas de polvo sahariano mantienen en vilo a las autoridades sanitarias y ambientales de diversas potencias globales.
En Europa occidental, el territorio se encuentra bajo los efectos de un "domo de calor", un sistema de alta presión que atrapa el aire caliente. Esta situación elevó los termómetros en distintas regiones continentales hasta alcanzar registros de 46°C, impulsados por el denominado anticlón africano.
Fuerte ola de calor en Europa: 40 personas murieron ahogadas en Francia
La situación civil más dramática se localiza en Francia, donde al menos 40 personas murieron ahogadas desde el pasado 18 de junio. Las víctimas, mayoritariamente jóvenes, fallecieron al intentar refrescarse en zonas acuáticas no supervisadas, según reportó el primer ministro de ese país, Sebastien Lecornu.
Por su parte, Alemania también registró una serie de accidentes fluviales y marítimos fatales. Las autoridades germanas informaron el deceso de cinco personas durante el fin de semana, incluyendo nadadores en lagos de Baviera, Brandeburgo y Renania del Norte-Westfalia.
Alertas rojas en el Reino Unido y peligro sanitario en Estados Unidos
En el Reino Unido, el servicio oficial Met Office emitió una advertencia roja por calor extremo, ante la perspectiva de batir récords históricos para el mes de junio. Los pronósticos locales anticipan picos térmicos de hasta 39°C para las jornadas de miércoles y jueves.
Los meteorólogos británicos advirtieron que la situación se agravará debido a la combinación de altas temperaturas y elevada humedad, sumado a la ocurrencia de "noches tropicales". Este fenómeno meteorológico impide que las marcas nocturnas desciendan de los 20°C, dificultando la recuperación física de la población.
De manera simultánea, una inmensa pluma de polvo del Sahara cruza el océano Atlántico con rumbo directo hacia el sureste de Estados Unidos. La masa de aire seco y cargada de partículas ya comenzó a manifestarse en áreas metropolitanas como Miami, en el sur de Florida.
Los expertos advierten que este fenómeno acarrea partículas finas PM10 y PM2.5, compuestas por minerales como el cuarzo. El ingreso de estos elementos al sistema respiratorio humano incrementa exponencialmente el riesgo de padecer afecciones cardiovasculares y pulmonares severas.
En el continente asiático, tanto India como Pakistan arrastran semanas consecutivas de calor sofocante con registros superiores a los 40°C. La gravedad de la situación obligó a decretar el cierre de establecimientos educativos en la mitad de los estados indios para proteger a los menores.
De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Australiana citados por The Conversation, el cambio climático incrementó significativamente la probabilidad de estas anomalías. Estudios de atribución meteorológica estiman que las alteraciones en las emisiones globales de carbono hacen que estos eventos sean hasta tres veces más probables en la actualidad.
API / EM