Moscú quedó bajo fuego durante la madrugada de este jueves como consecuencia de un ataque a "gran escala" con drones explosivos de Ucrania que impactó contra una refinería de petróleo, provocando daños estructurales y un enorme incendio por el que incluso voló parte del techo del lugar.
"Las fuerzas de defensa aérea continúan repeliendo un ataque a gran escala. Varios drones lograron alcanzar la MNPZ", indicó a través de Telegram el alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, sobre el ataque a la refinería de Kapotnia, al sureste de la localidad.
El funcionario ruso aseguró que "se están tomando medidas para lidiar con las consecuencias" del ataque ucraniano y aseguró que la defensa aérea rusa logró destruir 52 drones. No obstante, evitó dar detalles sobre los daños sufridos en la instalación industrial a pesar de los diferentes registros en video de la explosión.
El ataque, que provocó la activación de una alerta aérea en el aeropuerto de Sheremétievo, ocurrió mientras el presidente ruso, Vladimir Putin, se encuentra desde la noche de este miércoles recibiendo a líderes asiáticos para llevar adelante una cumbre de dos días entre Rusia y la Asean en Kazán, en el centro del país.
Rusia lanzó uno de sus mayores ataques aéreos y bombardeó un histórico monasterio en Kiev
Desde su lugar, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó el ataque contra la refinería de petróleo de la capital rusa. En concreto, a través de sus redes sociales aseguró que sus drones de largo alcance "alcanzaron nuevamente la región de Moscú" y que la planta "fue golpeada" por segunda vez esta semana.
"También se atacaron objetivos en la región de Rostov y en territorios temporalmente ocupados de Ucrania. Esta es una respuesta totalmente justificada a los ataques rusos contra nuestras ciudades y comunidades, y otro resultado importante del trabajo de nuestros guerreros contra instalaciones que sostienen la máquina de guerra de Rusia", agregó.
De todas formas, Zelenski manifestó que "es hora de que la guerra termine" y remarcó que, para ponerle fin al conflicto, "Rusia debe tomar los pasos necesarios en la diplomacia", teniendo en cuenta que las fuerzas rusas atacan territorio ucraniano casi diariamente con drones y misiles desde el inicio de la guerra en febrero de 2022.
Del otro lado, Kiev intensificó sus ataques durante los últimos dos meses, apuntando mayormente hacia instalaciones de crudo y centros exportadores en territorio ruso, con el objetivo de impedir que el país reciba ingresos por la venta de hidrocarburos para que así no puedan financiar la guerra.
En este contexto, hace dos días, el pasado martes, se registró otro ataque ucraniano con aeronaves no tripuladas contra la misma refinería petrolera, la cual se encarga de cubrir más de un tercio de las necesidades de combustible de la capital rusa.
El ataque se produjo unas veinticuatro horas después de que Rusia lanzara uno de sus mayores ataques aéreos con más de sesenta misiles contra Kiev. En aquel momento, jefe del Centro contra la Desinformación del Consejo para la Seguridad Nacional de Ucrania, Andrí Kovalenko, confirmó el hecho y difundió un video de la infraestructura en llamas, indicando que se vio afectado el equipamiento necesario para el procesamiento de crudo.
AS/LT