Un ataque masivo con drones contra Moscú y zonas aledañas dejó al menos dos civiles muertos, graves daños en la Refinería Petrolera capitalina y obligó a evacuar a 400 personas. Tras la ofensiva, la agencia TASS informó la interceptación de 338 aeronaves no tripuladas.
El ataque contra la capital de Rusia ocurrió entre las 3 y las 5 de la madrugada del último día de las elecciones rusas. El gobernador regional, Andréi Vorobiov, precisó que desde la medianoche se neutralizaron cerca de 250 vehículos aéreos no tripulados en 17 distritos.
"El número creció con las horas", señaló luego el alcalde Serguéi Sobianine tras confirmar en un principio el derribo de 186 aparatos desde la medianoche del sábado por parte de la defensa antiaérea rusa. "Los equipos de emergencia están trabajando en las zonas donde cayeron los fragmentos. El ataque continúa", añadió luego vía Telegram.
Poco después del ataque, Vorobyev indicó que "en Sofyino un dron impactó contra un edificio de apartamentos de tres plantas, dañando seis viviendas en el piso superior" y añadió: "Lamentablemente, una mujer de 44 años falleció y otra persona murió en el municipio de Orekhovo-Zuevo. Un anciano, que se encontraba en una casa que quedó destruida e incendiada a consecuencia del ataque del dron".

La caída de fragmentos provocó un incendio e impactó en la Refinería Petrolera de Moscú en la ciudad de Istra, al noroeste de la capital rusa, aunque las autoridades descartaron víctimas en la planta. Como consecuencia del operativo de seguridad, más de 30 vuelos se vieron imposibilitados de aterrizar.
Como consecuencia del ataque unas 400 personas fueron evacuadas a raíz del incendio causado por la caída de un dron sobre un edificio.
La ofensiva coincide con el cierre de los comicios legislativos destinados a ratificar al partido del presidente Vladimir Putin. Aunque el origen del bombardeo no fue precisado, la acción se enmarca en la escalada de represalias de Ucrania contra la red logística e infraestructura energética de Rusia.
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