viernes 17 de septiembre de 2021
INTERNACIONAL Emerge una nueva izquierda
30-11-2020 15:01

Brasil: ganó la política con la centroderecha tradicional

Las elecciones en Brasil del pasado domingo marcaron la derrota del bolsonarismo, y el Partido de los Trabajadores, liderado por Lula da Silva, reveló su incapacidad para recuperarse del golpe sufrido en 2016.

30-11-2020 15:01

“Ganó la política”, declaró el intendente electo de Río de Janeiro, Eduardo Paes, del partido de centroderecha Demócratas (DEM). “Perdió la izquierda”, arengó Flavio Dino, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y gobernador de Maranhao, un estado del nordeste brasileño. Ambos sintetizaron la nueva realidad del país que dibujaron las elecciones municipales concluidas este domingo (en segunda vuelta). Paes fue uno de los grandes victoriosos, al arrebatar la alcaldía carioca de las manos del presidente Jair Bolsonaro.

El “bolsonarismo” tuvo otra derrota: la ciudad de San Pablo, donde su candidato del corazón, Celso Russomano, no llegó siquiera a disputar el cargo en el ballotage. El triunfador paulista fue Bruno Covas del Partido Social Democracia a de Brasil (PSDB). Quien también puede gozar del éxito es su padrino Joao Doria, gobernador del estado, que vio aumentar sus chances de convertirse en el candidato presidencial de su partido, el PSDB, en 2022.  “Es preciso entender que hubo una derecha ampliamente vencedora en las elecciones municipales” insistió Dino, pero agregó: “Pero la izquierda no es tierra arrasada”.  

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Tal vez no lo sea la izquierda como sumatoria de sus distintas fuerzas: entre todas gobernarán algo más de 15% del electorado brasileño; no está tan lejos del PSDB, que acuñó un 16% ni del MDB (Movimiento Democrático Brasileño) con un 14%.  

Pero el Partido de los Trabajadores, liderado por Lula da Silva, reveló una incapacidad esencial para recuperarse del golpe sufrido en 2016 cuando en las elecciones municipales perdió el control sobre el 19% que había alcanzado en 2012. Hace cuatro años los petistas se habían derrumbado a 3% del liderazgo municipal. Hoy se mantiene literalmente estancado en esa proporción.

Con todo, en las nacionales de 2018 fue el único partido que alcanzó nivel suficiente para disputar el segundo turno de la presidencia con Bolsonaro.

El “bolsonarismo” tuvo otra derrota: la ciudad de San Pablo, donde su candidato del corazón, Celso Russomano no llegó siquiera a disputar el cargo en el ballotage

En este proceso electoral, que abarcó más de 5.500 ciudades de todo el país, hubo un político notorio por el papel cumplido en la mayor urbe del país. Se trata de Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad. El expresidente Fernando Henrique Cardoso (socialdemócrata) acaba de señalar: “Es un líder emergente. Primero mostró dedicación a las causas populares. Se fue a vivir cerca de los barrios populares y está muy vinculado al Movimiento de los Sin Techo. Cuando habla, me da la impresión de imitar un poco a Lula”.

Para Cardoso, que gobernó entre 1995 y 2002, “Boulos simboliza la insatisfacción de mucha gente con la vida en una ciudad grande. Creo que es posible, probable, que sea un líder en el futuro”. El joven sociólogo, que obtuvo 40,6% de los votos de San Pablo, puede conmemorar su histórico desempeño. Pero no puede apostar, al menos todavía, a su papel en las próximas elecciones nacionales de 2022.

En consonancia con Cardoso, José Alvaro Moisés, exdirector del Departamento de Ciencias Políticas de la USP, destacó también “la emergencia de una nueva izquierda más joven y vigorosa, y con una posición diferente  con relación a la izquierda petista”.

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La centroderecha es el segmento político que obtuvo los mejores resultados. Tres partidos tradicionales de esas agrupaciones obtuvieron avances significativos en estos comicios municipales: el DEM (Demócratas) que tiene en su liderazgo a Antonio Carlos Magalhaes nieto; el Partido Social Democrático (PSD), fundado en 1945 y el Partido Progresista (PP), al que perteneció en el pasado el presidente Bolsonaro.

El grupo irá a gobernar 32% del electorado brasileño. El DEM, precisamente, le arrebató Río de Janeiro al candidato del presidente de Brasil, Marcelo Crivella. El nuevo intendente Paes pertenece a esa agrupación, de la que también es miembro el titular de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia, un crítico del jefe de Estado.

El politólogo Claudio Couto, de la Fundación Getulio Vargas de San Pablo, evaluó el desempeño del gobierno nacional: “Bolsomaro no tuvo partido propio para disputar las elecciones y perdió la oportunidad de fortalecer una estructura que podría ser útil en 2022”.

Esto significa que “no podrá comprar” el universo de agrupaciones del centro derecha, y ni siquiera alquilar. El sociólogo Moisés fue más contundente, al que Bolsonaro es el “gran derrotado” en estos comicios.

*Autora de Brasil 7 días.