Thomas Markle, el padre de Meghan Markle, duquesa de Sussex, fue acusado por su hijo de poseer enormes cantidades de imágenes de abuso sexual infantil, según reveló este jueves el diario británico The Sun.
La duquesa, esposa de Harry, el hijo menor del rey Carlos III de Inglaterra, difundió en la mañana de este viernes un comunicado donde reveló que estaba al tanto de estas acusaciones, y que ese fue el motivo por el que se distanció de su padre, a quien no ve desde 2020. Meghan Markle dijo sentirse "profundamente consternada por las noticias que salieron a la luz en las últimas horas".
El periódico británico The Sun publicó una investigación exclusiva en la que se revelaba que el medio hermano de Meghan, Thomas Markle Jr., había denunciado a su padre ante el FBI y las autoridades de Filipinas tras afirmar haber encontrado "cientos, si no miles" de imágenes de abuso sexual infantil en computadoras y teléfonos que encontró en la casa donde solía vivir su progenitor, en la ciudad de Cebú, Filipinas.

Thomas Markle padre, de 82 años, sufrió en mayo un derrame cerebral que lo obligó a regresar a los Estados Unidos para recibir tratamiento médico en el estado de Florida. Allí, un coágulo de sangre le provocó la amputación de la pierna izquierda. Cuando su hijo, de 60 años, fue a su casa en las Filipinas a poner orden, se encontró con una pila de computadoras y teléfonos viejos. Declaró a la policía que las horribles fotos y videos de abuso sexual infantil estaban mezcladas con inocentes recuerdos familiares.
Por su parte, la agencia estatal de noticias de Filipinas confirmó de manera oficial que el Departamento de Justicia del país había iniciado una investigación al respecto.
En seis meses, usando la IA, ya se generaron más imágenes de abuso infantil que en todo 2025
Ante la difusión de estas noticias, Thomas Markle padre dio una entrevista al diario británico Daily Mail donde desmintió categóricamente las acusaciones de su hijo. "Estoy conmocionado, dolido y muy afectado por las acusaciones que mi hijo vertió contra mí. Nunca podría hacer aquello de lo que se me acusa. Es lo peor de lo que alguien podría acusarme", afirmó. "Es solo un montón de mentiras. Es repugnante". Aseguró que esas computadoras no habían estado en sus manos desde que se mudó a Filipinas, a principios de 2025.
Qué dijo Meghan Markle sobre las acusaciones a su padre por abuso sexual infantil
En la mañana de este viernes, la duquesa de Sussex envió un comunicado a los primcipales medios británicos a través de sus voceros. "Estoy profundamente consternada por las noticias que salieron a la luz en las últimas 24 horas", comienza, "y mis pensamientos están con cualquier niño que pueda haber sido lastimado".
Luego, la esposa del príncipe Harry hace saber que ella estaba al tanto de las acusaciones sobre su padre. "En 2018, una carta fue enviada a la Policía Metropolitana y al Comando de Protección Especializada y de la Realeza, que luego fue compartida conmigo", dice. Continúa: "Presentaba acusaciones preocupantes y perturbadoras contra mi padre, y recibí garantías de que se estaban investigando".

La duquesa vincula estas noticias con su vida personal, y la decisión de alejarse de su padre desde su boda en 2018. "Espero que ahora se pueda entender que, a pesar de la distorsión de ciertos medios de comunicación a lo largo de los años, cualquier distancia con mi padre y mi elección de no permitirle tener contacto con nuestros hijos fue por una sola razón: protegerlos", asegura, en referencia a Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco. Y agrega: "Confiaba en que las autoridades estuvieran haciendo lo mismo por otras familias".
En el comunicado, Meghan afirma: "La magnitud de lo que ahora salió a la luz resulta más repugnante de lo que uno podría imaginar", y expresa su "sincero deseo" de que "se haga justicia plenamente, y que la prioridad siga siendo la seguridad y la protección de los niños inocentes".
Meghan, de 45 años, y su esposo Harry, de 42, el hijo menor de Carlos III, regresaron junto a sus hijos a vivir al Reino Unido en agosto, después de residir durante seis años en Estados Unidos, país natal de la duquesa. Habían migrado tras renunciar a sus funciones como miembros activos de la familia real británica en 2020, en lo que la prensa denominó el "Mexit".
MB / AS