Israel y Hezbollah alcanzaron este viernes un nuevo alto el fuego mediado por Estados Unidos y Qatar, luego de una jornada marcada por una fuerte escalada militar que dejó 47 muertos en Líbano y cuatro soldados israelíes fallecidos, el balance más grave desde que Washington y Teherán firmaron un acuerdo para intentar poner fin a la guerra en Medio Oriente.
La tregua fue confirmada por un funcionario estadounidense y respaldada por fuentes diplomáticas del Golfo, que señalaron que las negociaciones se desarrollaron con la participación de Israel, Irán, Estados Unidos y Qatar. Sin embargo, poco después del anuncio, medios estatales libaneses denunciaron un nuevo bombardeo israelí sobre la región de Jezzine, mientras que el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, negó esa versión y aseguró que las operaciones ofensivas cesaron durante la mañana.

El acuerdo llega apenas dos días después del entendimiento alcanzado entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par iraní Masoud Pezeshkian, un pacto destinado a poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes que provocaron la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei. Ese compromiso también contemplaba la suspensión de los combates entre Israel y Hezbollah en territorio libanés.
La violencia continuó pese al anuncio de la tregua
El Ministerio de Salud de Líbano informó que los bombardeos israelíes dejaron 47 muertos, entre ellos siete mujeres y dos niños, además de 97 heridos. En paralelo, el ejército israelí confirmó la muerte de cuatro soldados, quienes, según medios locales, viajaban en un tanque alcanzado por un presunto misil antitanque o un dron.
Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron haber realizado más de 150 ataques contra posiciones de Hezbollah desde la medianoche, incluidos más de 80 objetivos militares en la región de Nabatieh y otras zonas del sur del país. Según el ejército, decenas de integrantes del grupo respaldado por Irán murieron durante la ofensiva.

Hezbollah, por su parte, afirmó haber atacado posiciones israelíes en el sur del Líbano, mientras que también se registraron bombardeos en la región oriental de Baalbek. Imágenes difundidas desde la ciudad de Sidón mostraron largas filas de vehículos de civiles que intentaban abandonar las zonas de combate.
La escalada también profundizó la tensión política. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que las tropas permanecerán en el sur del Líbano "el tiempo que sea necesario", mientras que el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, reclamó endurecer la ofensiva y sostuvo que "todo Líbano debe arder".
Desde Teherán, el canciller iraní Abbas Araghchi acusó a Israel de perseguir una "guerra permanente" y responsabilizó al gobierno israelí por poner en riesgo el acuerdo alcanzado esta semana.
Estados Unidos reanudará las negociaciones con Irán
La nueva escalada también impactó sobre el frente diplomático. Las conversaciones previstas entre Estados Unidos e Irán en Suiza, donde ambas delegaciones debían comenzar una nueva ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní y otros puntos pendientes del acuerdo, fueron suspendidas sin una nueva fecha confirmada.
No obstante, el Departamento de Estado informó que las negociaciones continuarán en Washington entre el 23 y el 25 de junio. Tras conversar telefónicamente con el presidente libanés Joseph Aoun, el secretario de Estado Marco Rubio reiteró que uno de los objetivos centrales será avanzar en el desarme de Hezbollah y en el restablecimiento del control del Estado libanés sobre todo su territorio.

Aoun agradeció el respaldo estadounidense, aunque insistió en que el primer paso debe ser el cese definitivo de los ataques israelíes para abrir el camino hacia una paz duradera.
Mientras tanto, otro de los efectos inmediatos del acuerdo entre Washington y Teherán fue la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo. Según datos del sector marítimo, 25 buques comerciales atravesaron el paso durante el jueves, la cifra más alta desde mediados de abril, aunque las autoridades iraníes establecieron que todos los barcos deberán solicitar autorización con 48 horas de anticipación antes de cruzar la zona.
RG/AF