INTERNACIONAL
GUERRA EN UCRANIA

La "ladrona de niños de Putin", la mente detrás de la deportación y "rusificación" masiva de menores ucranianos

Organizaciones de DDHH denuncian el secuestro de decenas de miles de niños ucranianos para su "reeducación". Y Maria Lvova-Belova, comisionada para los derechos del niño del gobierno ruso, dirige la operación con mucho orgullo.

Maria Lvova-Belova
Maria Lvova-Belova, comisionada para los derechos del niño del gobierno ruso | kremlin.ru

Apodada la "ladrona de niños de Putin" o "Bloody Mary", Maria Lvova-Belova, comisionada para los derechos del niño del gobierno ruso, es señalada como la mente maestra detrás del denunciado secuestro forzado y adopción de decenas de miles de niños de Ucrania, que con la excusa de la guerra son llevados a Rusia para su "rusificación".

El Laboratorio de Investigación Humanitaria de la Universidad Americana de Yale, que el 14 de febrero publicó el informe más completo hasta la fecha sobre el tema, documentó más de 6.000 casos de niños ucranianos de 4 meses a 17 años que fueron reubicados en Rusia o Crimea

Esta cifra es, según los investigadores, muy inferior a la realidad. Una vez llevados a territorio ruso, los niños son entregados a familias o alejados en  uno de los más de 40 centros especializados para seguir "programas de integración". 

Maria Lvova-Belova
Apodada la "ladrona de niños de Putin" o "Bloody Mary", Maria Lvova-Belova es la comisionada para los derechos del niño del gobierno ruso

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El gobierno de Rusia dijo que la "reubicación" es una forma de salvar a los "huérfanos" o llevarlos para que reciban atención médica, pero los padres dicen que sus hijos fueron secuestrados o que los presionaron para que dieran su consentimiento para enviarlos lejos.

Y Maria Lvova Belova lidera esta política. En julio escribió en la red social rusa Vkontakte cómo decenas de niños ucranianos fueron entregados a familias en Moscú: "Trece pequeños guisantes, con ropa idéntica, nos esperaban en el porche del orfanato para ir a Rusia a estar con los padres y madres adoptivos. Y también ver por primera vez a hermanos y hermanas mayores que ya ni recuerdan. Porque los huérfanos de diferentes edades se crían en diferentes instituciones. Y solo la institución de la familia es capaz de unirlos hoy. Hay padres en nuestro país que están listos para tener cinco, siete, nueve hijos".

Maria Lvova-Belova
Belova se unió al partido oficialista Rusia Unida el mismo año y se convirtió en senadora del partido en septiembre de 2020

Según un informe, Rusia envió a 6.000 niños ucranianos a "campos de reeducación"

"Ella pretende salvar a los niños para colocarlos en hogares, para que sean adoptados. Inmediatamente se les da un pasaporte ruso, a veces se cambia su nombre o fecha de nacimiento, por lo que estos niños se vuelven imposibles de rastrear. Además, algunos testimonios reportan niños colocados en familias y luego enviados sin explicación a un orfanato", dijo Galia Ackerman, historiadora directora del sitio Desk Russia.

Antes de ser nombrada Comisionada para los Derechos del Niño en 2021, Belova fue cofundadora de una organización benéfica en 2008, miembro de la Cámara de Derechos Civiles y vicepresidenta de el Frente Popular de toda Rusia en Penza, su ciudad natal en 2019.

Se unió al partido oficialista Rusia Unida el mismo año y se convirtió en senadora del partido en septiembre de 2020. Sometida a sanciones por parte de los occidentales, muchas organizaciones internacionales la acusan de ser responsable de crímenes de guerra.

Maria Lvova-Belova
Según la política de Belova, a los niños ucranianos se les cambia su nombre o fecha de nacimiento al llegar a Rusia.

Maria Lvova-Belova "adoptó" a un niño ucraniano

De 38 años, con rostro de madonna renacentista y aspecto pulcro, esta exprofesora de guitarra es una ferviente cristiana con una familia compuesta por 22 hijos, cinco de los cuales son biológicos y 17 adoptados o bajo tutela.

​La mayoría de las adopciones se realizaron a partir de proyectos para niños discapacitados y abandonados que ella dirige desde 2008 en Penza, una ciudad a 625 km al sureste de Moscú.

"Esto la convierte en una figura muy simbólica", dice Ackerman, "la de una mujer modesta a la que a menudo se la ve cubierta con un pañuelo en la cabeza como los creyentes ortodoxos, que por eso defiende los valores de la familia, caridad, pero detrás de esta fachada se esconde una realidad probablemente menos halagüeña".

Maria Lvova-Belova

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Uno de los niños que Belova adoptó es un adolescente de 15 años, encontrado, según ella, junto una treintena más que estaban refugiados en un subsuelo de Mariupol, ciudad devastada por los rusos en el valle del Donbás.

La mujer dijo que al principio él y los otros niños "hablaban mal del presidente ruso y cantaban el himno de Ucrania", pero que ahora ve "cómo se empieza a dar esta integración". 

"Ahora sé lo que significa ser madre de un niño de Donbás. Es difícil, pero definitivamente nos amamos. Creo que podemos manejar cualquier cosa", le dijo a Vladimir Putin en declaraciones televisadas. "Todo gracias a ti".

Maria Lvova-Belova

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Belova, acusada de "trato bárbaro de los niños", dijo que 350 niños habían sido adoptados por familias rusas y que más de 1.000 estaban en espera de adopción. Explicó que estos niños ahora "aman a Rusia ahora y no quieren volver con sus padres".

Pero The Reckoning Project, una asociación estadounidense de periodistas y abogados que documentan crímenes de guerra para llevarlos ante la justicia, denuncia una asimilación forzada.

Maria Lvova Belova ahora desea instalar “estructuras socioeducativas” específicamente adaptadas a los adolescentes en territorio ucraniano, en los territorios que fueron anexados por Rusia. 

El drama de los miles de niños ucranianos sometidos a "reeducacion" en Rusia

niños en la guerra de Ucrania (refugiados)
El gobierno de Rusia dijo que la "reubicación" es una forma de salvar a los "huérfanos" o llevarlos para que reciban atención médica, pero los padres dicen que sus hijos fueron secuestrados o que los presionaron para que dieran su consentimiento para enviarlos lejos.

Ucrania confirmó entre 13.000 y 16.000 casos de niños deportados a Rusia, donde son sometidos a "reeducación" por parte del gobierno de Vladimir Putin. 

"Sin embargo, también tenemos información sobre muchos más de los que se cuentan en decenas de miles. Pero simplemente no tenemos el tipo oficial de registro de esos... y esto es parte del genocidio que la Federación Rusa está llevando a cabo contra la nación ucraniana", dijo la diputada ucraniana Ivanna Klympush-Tsintsadze.

En declaraciones a la cadena Sky news, dijo: "Secuestrarlos y convertir a los niños en diferentes nacionalidades distribuyéndolos por la Federación Rusa y dándoselos a las familias rusas, es solo otro rastro del genocidio que está en curso en este momento en el centro de Europa".

Sin embargo, Daria Herasymchuk, comisionada de Ucrania para los derechos del niño, está segura de que el número real de menores deportados es mayor.

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"Los rusos dicen que tienen 738.000 niños ucranianos que evacuaron, pero no es una evacuación, es un secuestro y un lavado de cerebro y es un acto de genocidio. No creemos que sean tantos, hasta ahora hemos documentado 16.221, pero creo que son unos cientos de miles. Todo es parte de su campaña de rusificación".

Según Herasymchuk, los rusos utilizan varios métodos para llevar a los niños a los campamentos, entre los cuales el principal es matar a los padres y llevarse a los huérfanos.

Otros métodos consisten en secuestrarlos de escuelas, internados u orfanatos, o separar forzadamente a padres e hijos en los llamados "campos de filtración". Además llegan a engañar a los padres enviando a sus hijos a supuestos campamentos deportivos o de salud.

"Los traslados de niños se hacen de dos formas", explicó Jannine di Giovanni, director de The Reckoning Project. "Cuando los padres pasan por los campos de filtración, a veces hay autobuses que llevan a los niños, los llevan a través de la frontera a Rostov, por ejemplo, y vuelan a Moscú u otras ciudades. Pero también son a menudo niños internados en instituciones". 

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"Estas instituciones, herencia del período soviético, son numerosas en el país. A veces acogen temporalmente a hijos de padres en dificultades. Cuando cayó Mariupol, se abrieron estas instituciones y se llevaron a los niños. Algunos son huérfanos, pero muchos no lo son. Sus padres están vivos, pero con la guerra hay tantos desplazados internos que no sabemos dónde están".

El gobierno de Ucrania lleva varios meses protestado por el paradero de los niños desaparecidos. Hasta el momento, solo se recuperaron 307 niños, según Herasymchuk, y algunos niños fueron parte de intercambios de prisioneros de guerra.

El relato de las madres: "Los trabajadores del campo estaban obligando a niñas ucranianas de 13 años a tener sexo con ellas"

niños en la guerra de Ucrania (refugiados)

Tatiana Vlaiko, de la ciudad ucraniana de Jersón, dijo al diario británico The Sunday Times que fue "obligada" a enviar a su hija Lilya, de 11 años, a un campamento de verano de dos semanas en Crimea, anexada a Moscú, en septiembre.

A pesar de que la comunicación era limitada, logró comunicarse varias veces. En esas ocasiones, la niña habló de "actividades divertidas", pero Tatiana se alarmó cuando su hija mencionó que todo estaba en ruso y que los niños eran obligados a cantar el himno nacional ruso todos los días.

Más tarde le dijeron que Lily había sido trasladada a un campamento diferente y, a pesar de sus esfuerzos por contactarla, no pudo averiguar dónde estaba su hija.

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Lyudmila Motychak, de 44 años, perdió el contacto con su hija Anastasia, de 15, luego de que la enviaran en un viaje escolar a un "campo de salud en Crimea". En un mensaje, la joven le dijo a su madre que les habían dicho que les dijeran a los padres que fueran a Crimea porque tendrían "una casa y dinero".

Inessa Vertash, otra madre, oriunda de Beryslav, dijo haber sido presionada para que enviara a su hijo Vitaliy, de 15 años, a un campamento. Luego contó cómo el adolescente describió las horribles condiciones de vida a las que él y otros jóvenes eran sometidos en el campamento ruso.

"Me llamó, llorando, diciendo que no es un campamento para niños, es como una prisión. No había sábanas en las camas, los obligaban a usar ropa de ancianos, les daban comida solo para cerdos y los golpeaban si no cantaban el himno ruso".

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Y agregó: "Me dijo que los trabajadores del campo estaban obligando a niñas ucranianas de 13 años a tener sexo con ellas".

Según el sitio web del gobierno ucraniano Children of War, 353 niños siguen desaparecidos, 16.221 fueron deportados, 10.147 fueron encontrados, mientras que solo 307 volvieron a reunirse con sus familias.

Por otro lado, el estudio de Yale publicado el mes pasado reveló que al menos 6.000 niños de Ucrania fueron llevados a campos de reeducación en toda Rusia, incluidas Crimea y Siberia, anexadas a Moscú, para "educación patriótica y militar pro-rusa". Aclararon que el número es "probablemente significativamente mayor".

El portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Ned Price, dijo que el informe "detalla los esfuerzos sistemáticos de todo el gobierno de Rusia para reubicar permanentemente a miles de niños de Ucrania en áreas bajo el control del gobierno ruso a través de una red de 43 campamentos y otras instalaciones".

Los secuestros masivos de niños están siendo investigados también por Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, quien dijo que "nunca había visto algo así".

Según la convención de Ginebra de 1948, el traslado forzoso de niños y el cambio de nacionalidad o estado civil de ese niño se considera un crimen de guerra. Los expertos aseguran Rusia está en clara violación de la Cuarta Convención de Ginebra sobre el trato de los civiles durante la guerra.