jueves 23 de septiembre de 2021
INTERNACIONAL cuestionada en varios países
13-03-2021 00:07
13-03-2021 00:07

La OMS defiende el uso de la vacuna de AstraZeneca

13-03-2021 00:07

La Organización Mundial de la Salud defendió ayer el uso de la vacuna contra el coronavirus del laboratorio anglo-sueco AstraZeneca, que se vio afectada por una serie de temores relacionados con la formación de coágulos en personas que la habían recibido.

“Sí, deberíamos continuar utilizando la vacuna de AstraZeneca. No hay razón para no utilizarla”, declaró Margaret Harris, una vocera de la OMS. 

Después que Dinamarca, Islandia y Noruega suspendieran su uso, ayer también lo hizo Bulgaria, donde se registró un deceso. Por su parte, Tailandia decidió retrasar el lanzamiento de su campaña de vacunación con AstraZeneca.

La Agencia Nacional de Salud danesa pidió prudencia ante “los casos graves de coágulos en personas vacunadas”, aunque “por el momento” no se ha establecido una relación causal. 

A principios de esta semana, Austria dejó de administrar un lote de AstraZeneca después de que una enfermera de 49 años muriera por “graves trastornos de coagulación” pocos días después de ser vacunada. Estonia, Lituania, Letonia, Luxemburgo e Italia también dejaron de utilizar dosis del inyectable.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que el jueves afirmó que el riesgo de coágulos no era mayor en los vacunados con AstraZeneca, propuso ayer agregar alergias graves a la lista de posibles efectos secundarios, tras detectarse casos en Reino Unido.

La agencia europea “recomendó una actualización de las informaciones sobre el producto para incluir anafilaxis e hipersensibilidad (reacciones alérgicas) como efectos colaterales”.

Respuesta. Perseguido por las controversias desde la aprobación en diciembre de su vacuna anticovid, el laboratorio británico AstraZeneca tuvo que defenderse ayer de los temores sobre la seguridad de su fármaco, desarrollado junto a la Universidad de Oxford.

Varios países de Europa y Asia han suspendido en los últimos días el uso de esta vacuna como medida de precaución ante la creciente inquietud sobre la aparición de coágulos de sangre en personas vacunadas. Sin embargo, las autoridades sanitarias de todo el mundo insisten en que no se ha establecido ninguna relación entre esos coágulos y la vacuna. 

Así, tras haber afirmado el jueves que “la seguridad de la vacuna se ha estudiado ampliamente en los ensayos clínicos de fase III y los datos revisados por expertos confirman que la vacuna ha sido generalmente bien tolerada”, ayer el grupo emitió un comunicado más contundente.

“Un análisis de nuestros datos correspondientes a más de 10 millones de casos ha mostrado que no hay pruebas de un riesgo agravado de embolia pulmonar o trombosis venosa profunda en ningún grupo de edad, género, lote o en ningún país en particular”, afirmó.

“De hecho, el número identificado de este tipo de sucesos es significativamente menor en los vacunados de lo que cabría esperar entre la población general”, agregó.

Golpe a la confianza. Más barata, fácil de almacenar y administrar que sus principales competidoras, la vacuna británica es el pilar de la masiva campaña de vacunación realizada en el Reino Unido --donde más de 23 millones de personas ya recibieron una primera dosis-- y se exporta a muchos otros países.

Pero naciones europeas como España, Francia y Alemania pusieron inicialmente en duda su eficacia en personas mayores de 65 años por los escasos datos relativos a este grupo en los ensayos clínicos.

Sin embargo, un estudio realizado por las autoridades sanitarias inglesas a partir de su campaña de vacunación demostró una protección de entre el 60% y el 73% contra las formas sintomáticas de la enfermedad en personas mayores de 70 años con una sola dosis. 

Y más del 80% contra las hospitalizaciones, con una protección ligeramente superior a la de Pfizer/BioNTech.

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