El intento de atentado a bordo de un vuelo de Flydubai el mes pasado tenía como objetivo principal estrellar la aeronave comercial contra el Aeropuerto Internacional de Tel Aviv, “con el objetivo de causar la mayor cantidad posible de pérdidas humanas”. Así lo confirmó este viernes la Fiscalía General de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) tras avanzar en la investigación sobre el copiloto de origen omaní, actualmente detenido, quien buscaba emular los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Las autoridades del país árabe señalaron que el atacante, identificado en diversos reportes como Hamam al-Hammami y con antecedentes laborales en Oman Air y Royal Air Maroc, cumplía en los papeles con la normativa vigente antes de ser contratado.
“Los hallazgos demostraron que cumplía con los requisitos profesionales y de seguridad para su contratación, incluida la posesión de una licencia de piloto, la presentación de un certificado de buena conducta y la realización de las verificaciones requeridas. Sin embargo, ninguno de los procedimientos mostró indicios de sus ideas extremistas o de su intención de llevar a cabo un plan terrorista", declaró el fiscal.
Según las investigaciones, el agresor se radicalizó mientras estudiaba en Australia "mediante la lectura de literatura extremista y el seguimiento de contenido en línea que glorificaba a organizaciones terroristas y ataques suicidas". La Fiscalía agregó que este era su tercer vuelo a Tel Aviv, utilizando las dos operaciones previas para planificar la logística del atentado.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se pronunció sobre las brechas de seguridad del vuelo e indicó que el sospechoso atravesó un proceso de "adoctrinamiento radical islamista", advirtiendo que el copiloto debió haber evadido las restricciones que prohíben operar vuelos a Israel a ciudadanos de países que no reconocen diplomáticamente a ese Estado.
Los investigadores emiratíes indicaron que el copiloto planeaba un ataque terrorista y revelaron que utilizó el hacha de emergencia de la cabina para atacar al capitán, aunque en ese momento no detallaron sus motivaciones. De acuerdo con el fiscal, el copiloto se radicalizó mientras estudiaba en Australia "mediante la lectura de literatura extremista y el seguimiento de contenido en línea que glorificaba a organizaciones terroristas y ataques suicidas".
Durante el vuelo de Dubái a Tel Aviv, el copiloto omaní agredió al capitán de la aeronave, el indio Smit Machchhar. Sin embargo, este logró abrir la puerta de la cabina, permitiendo que pasajeros y tripulantes, redujeran al atacante y forzaran un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
En los momentos posteriores al incidente, los pasajeros describieron cómo se abalanzaron sobre la cabina y la lucha por tomar el control luego de que el avión descendiera bruscamente unos 5.000 metros (17.000 pies).
Un piloto fuera de servicio que viajaba a bordo pudo tomar los mandos y aterrizar la aeronave de manera segura en Arabia Saudita. La gran mayoría de los pasajeros eran israelíes, y Netanyahu los felicitó a ellos y al capitán por su valentía tras desbaratar el ataque.
El intento de atentado perpetrado el mes pasado a bordo de un vuelo de la aerolínea Flydubai tenía como objetivo principal provocar una tragedia de escala masiva. Según confirmaron la Fiscalía General de EAU y los investigadores intervinientes, el copiloto admitió en sus declaraciones tras ser interrogado la motivación ideológica detrás de la agresión: “Lo hice para vengar a Gaza, quería morir como mártir”.
El piloto apuñalado dió detalles de su acto heroico en el aire
Smit Machchhar, el capitán indio herido con un hacha por el copiloto que buscaba estrellar el avión en Tel Aviv, conversó con Narendra Modi, primer ministro de la India.
"Estaba intentando salvar mi propia vida, pero sabía que no podía permitir que toda esa gente muriera. Mientras rezaba, por respeto, miré hacia adelante y no hacia atrás, y de repente, después de unos cuatro o cinco minutos, recibí un fuerte golpe en la nuca. A causa de los primeros golpes, casi perdí la vista y todo se veía borroso", relató el piloto sobre los momentos iniciales del ataque.

Mientras la aeronave sufría una abrupta caída en picada, provocando escenas de pánico en la cabina de pasajeros, Machchhar realizó un esfuerzo decisivo: "Fue entonces cuando lo di todo, fui directo a la puerta y la abrí. Por suerte, había gente esperando para entrar, tomaron el control y ya sabe el resto".
La apertura del acceso permitió que un grupo de pasajeros y miembros de la tripulación irrumpieran para reducir al agresor. Posteriormente, un piloto fuera de servicio que viajaba a bordo tomó los mandos y logró realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.