INTERNACIONAL
Asamblea Legislativa

Milei convirtió al Congreso en escenario geopolítico: 'MAGA' regional y guiño estratégico a China

El Presidente utilizó la apertura de sesiones ordinarias para ratificar el alineamiento total con EE.UU., en un contexto de tensión global. Paralelismo con el discurso de Trump, "oferta" de minerales críticos y la ausencia de Malvinas.

Milei y Trump
Javier Milei y Donald Trump | www.argentina.gob.ar

En una Asamblea Legislativa atravesada por la polarización, aplausos y chicanas, el presidente Javier Milei no se dirigió únicamente hacia el recinto, sino que habló hacia el exterior reafirmando una premisa: el alineamiento estratégico con el hemisferio occidental no solo es "innegociable" sino que tiene una proyección regional, y Argentina, según su visión, es el faro de ese giro.

"Make Americas Great Again (MAGA): de Alaska a Tierra del Fuego", dijo Milei este domingo en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, en una de las primeras referencias que hizo sobre su socio del norte durante su discurso.

El timing no fue casual, con vistas a la cumbre de los presidentes aliados a Trump en Miami el 7 de marzo, donde se reunirá un grupo de líderes conservadores y aliados de Trump: de Paraguay, Santiago Peña; Bolivia, Rodrigo Paz; El Salvador, Nayib Bukele; Ecuador, Daniel Noboa; y Honduras, Nasry Asfura, además del propio Milei, entre otros.

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El paralelismo discursivo con Trump

A lo largo de su discurso, el Presidente convirtió el Congreso en una plataforma de política exterior. "Sabemos que podemos hacer a la Argentina grande nuevamente", sostuvo, replicando el eslogan que sostiene buena parte del trumpismo. En tanto, la resonancia con el lenguaje político de Washington fue inmediata, pero el paralelismo no fue retórico, sino estratégico.

El discurso de Milei, que dedicó buena parte a polarizar con legisladores de la oposición, ocurrió cinco días después de que su socio internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrentara en el Capitolio a una oposición demócrata que permaneció sentada durante partes clave de su discurso

El Presidente Javier Milei apertura Congreso 01032026
"Ustedes pueden aplaudir, también soy su presidente", le dijo Milei a la oposición

"Deberían sentirse avergonzados por no ponerse de pie. Deberían sentirse avergonzados”, reprochó el mandatario estadounidense, al notar que un hemiciclo no lo aplaudía frenéticamente cuando mencionó la política migratoria contra los "extranjeros ilegales".

En Buenos Aires, Milei apeló a un gesto similar de señalar a los legisladores opositores. "Ustedes pueden aplaudir, también soy su presidente", fue una de los comentarios de Milei que más resonaron. La escena, en ambos casos, trascendió la anécdota parlamentaria y se convirtió en una suerte de show, un conflicto político que forma parte constitutiva del mensaje del Gobierno.

El Congreso como escenario geopolítico

En el caso argentino, el discurso incluyó definiciones internacionales explícitas tras una semana de máxima tensión a partir de los ataques de EE.UU. e Israel a Irán, el asesinato del líder supremo Ayatolá Jamenei, y la represalia iraní contra países de la Península Arábiga y aliados de Washington.

El tono confrontativo no quedó solo en el plano interno. Milei no solo respaldó los ataques de Washington y Tel Aviv contra "los terroristas de Irán", sino que se refirió al bombardeo de Caracas del 3 de enero, dos pilares de la política exterior del Gobierno estadounidense.

"La caída del dictador y narcotraficante Nicolás Maduro es la mejor noticia para el mundo libre en décadas. Argentina ya no abraza tiranos; Argentina lidera el retorno de la democracia en la región", dijo Milei, quien no se pudo anotar el triunfo de la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, gestionada por Claudio "Chiqui" Tapia y la cúpula chavista encabezada por Delcy Rodríguez.

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"Argentina ha dejado de ser el paria del mundo para convertirse en el faro de la libertad en Occidente. Nuestro alineamiento con las democracias liberales es innegociable", afirmó Milei.

La frase no fue aislada, sino la columna vertebral de su discurso, que volvió a partir de la "herencia" recibida y los indicadores socioeconómicos, dándole una centralidad única al rol que jugó Washington tanto en la estabilización financiera previa a las elecciones de noviembre (el "salvataje" del secretario de Tesoro estadounidense, Scott Bessent), como al acuerdo bilateral.

"El reciente acuerdo firmado con los Estados Unidos no es solo un tratado comercial; es la piedra fundacional de una nueva era de prosperidad regional, corrigiendo el error histórico de aquellos que, por prejuicios ideológicos, le cerraron la puerta al progreso hace dos décadas", puntualizó el jefe de Estado.

La referencia remite a la Cumbre de las Américas de 2005 en Mar del Plata, cuando el proyecto del ALCA fue bloqueado por una alianza regional encabezada por Néstor Kirchner, Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Chávez, con su famoso "ALCA, al carajo".

El Presidente Javier Milei apertura Congreso 01032026
Milei acusó a la oposición de "embates desestabilizadores" y los llamó "los golpistas de siempre"

"Hace 20 años, políticos enceguecidos por el socialismo le cerraron la puerta al progreso en Mar del Plata. Hoy, hemos firmado el acuerdo de integración más ambicioso de nuestra historia para que Argentina comercie sin trabas con la mayor potencia del mundo”, continuó. "Era cooperación global sin brújula moral. Esto no nos puede volver a pasar", sostuvo.

En Estados Unidos, Trump convirtió esa imagen en argumento político. En Argentina, Milei utilizó la escena para reforzar su narrativa contra el "antiguo régimen". En su discurso ante los legisladores nacionales, gobernadores, embajadores y miembros de la Corte, afirmó que el Gobierno de Trump ayudó al país "no por cuestiones económicas" solamente sino para "defendernos de embates desestabilizadores".

"El Gobierno de Donald Trump ayuda a nuestro país no por cuestiones económicas, sino para defendernos de embates desestabilizadores del antiguo régimen, o sea ustedes, los golpistas de siempre", dijo Milei.

Milei anunció reformas para el resto de su gestión: Código Civil, Código Comercial y esquema impositivo

Más allá de las resonancias estilísticas, el discurso dejó una definición estructural: “Nuestra meta es clara: apertura total al comercio. Exportar es vida y el proteccionismo es la muerte lenta de las naciones. Vamos a competir con el mundo y vamos a ganar".

Ese posicionamiento, en un contexto de reorganización de cadenas globales, tensiones con China y redefinición del orden financiero internacional, implica un alineamiento claro con la Casa Blanca en su segunda etapa de gobierno.

"La alianza estratégica duradera que estamos construyendo con EE.UU. no es un acuerdo entre Trump y Milei, sino de afinidad cultural y objetivos estratégicos de dos países y toda la región", concluyó.

Recursos estratégicos y competencia China-EE.UU.

En este nuevo escenario, Milei también hizo referencia a la competencia global por recursos estratégicos, un eje central en la relación entre Estados Unidos y China. La competencia, en tanto, tomó otra dimensión desde que la Casa Blanca restableciera a América Latina como su prioridad geopolítica número uno, según la nueva doctrina de seguridad hemisférica, conocida como el corolario Trump a la Doctrina Monroe, que buscaba limitar la injerencia extranjera en la región.

"En este nuevo mundo, los capitales más importantes que puede tener una Nación son sus recursos y su ubicación. Argentina no solo cuenta con minerales críticos que Occidente necesita para tecnología y defensa, sino que también aporta seguridad alimentaria y presencia estratégica en el extremo sur y en la Antártida", subrayó Milei, quien omitió mencionar la Cuestión Malvinas. "Somos un eslabón natural de la cadena de valor occidental", insistió.

En tanto, la referencia implícita a China, el segundo socio comercial de Argentina, marca una línea de tensión geopolítica: mientras Beijing busca consolidar su influencia en rutas comerciales y evita escalar el conflicto comercial, el Gobierno libertario proyecta su alineamiento con Estados Unidos como premisa básica de política exterior.

Otra línea que marcó, en sintonía con la administración de Trump, fue su cuestionamiento a los organismos internacionales, como la OMS o el Acuerdo de París. “No vamos a permitir que burócratas internacionales que nadie votó pretendan dictarnos cómo debemos vivir o cómo manejar nuestra economía. Argentina recuperó su soberanía el día que decidió abrazar las ideas de la libertad”.

ML