INTERNACIONAL
tregua por diez días

Miles de libaneses regresan a sus hogares devastados por la guerra

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Esperanza. Muchos libaneses decidieron regresar a sus hogares pese a lo endeble de la tregua pactada. | cedoc

La tregua entre Israel y el Líbano trajo un enorme alivio a la población del sufrido país árabe, que decidió volver rápidamente a sus hogares pese a que el acuerdo es sólo por diez días. Este viernes se pudieron ver largas colas de autos con los techos cargados de colchones o muebles que iban por la principal autopista libanesa hacia Beirut y otras ciudades del sur del país.

El alto el fuego se logró mediante una negociación directa entre el gobierno de Israel y el del Líbano, sin la intervención de Hezbollah, el grupo proiraní que está en guerra con los israelíes.

Pese a ello, Hezbollah aceptó la tregua y frenaron los ataques. De todas maneras, hubo algunos incidentes aislados con fuerzas israelíes, que en las últimas horas parecían haberse detenido.

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El presidente libanés, Joseph Aoun, de origen cristiano, declaró ayer que su país se encuentra al borde de una “nueva fase” de “acuerdos permanentes”. En un discurso dirigido al pueblo libanés y en el que aludió en forma indirecta a Hezbollah, sostuvo que su país ya no era “un escenario para la guerra de nadie”.

Líbano se vio envuelto en el conflicto de Oriente Medio el 2 de marzo, cuando Hezbollah, respaldado por Teherán, atacó a Israel para vengar la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei.

“Ahora nos encontramos ante una nueva fase. Es la fase de transición desde el trabajo por un alto el fuego hasta el trabajo por acuerdos permanentes que preserven los derechos de nuestro pueblo, la unidad de nuestra tierra y la soberanía de nuestra nación”, remarcó Aoun.

También destacó que el gobierno libanés había “recuperado el Líbano y su poder de decisión por primera vez” en casi medio siglo. “Hoy negociamos por nosotros mismos. Ya no somos peones en el juego de nadie, ni escenario de guerras, y nunca más lo seremos”, afirmó.

Si bien Líbano, cuyo población es un mozaico de religiones, cuenta con un Ejército propio, la realidad es que Hezbollah representa un ejército paralelo que toma sus propias decisiones.

Principio de acuerdo. El objetivo del gobierno del Líbano, según declaró en un comunicado, es “consolidar un alto el fuego, asegurar la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios del sur ocupados, recuperar a los prisioneros y resolver las disputas fronterizas pendientes”.

En paralelo, los dirigentes de Hezbollah afirmaron que sus milicias mantenían el dedo “en el gatillo” en caso de cualquier violación israelí.

Israel, por su parte, sostuvo que se reserva el derecho de seguir atacando a Hezbollah para prevenir “ataques planeados, inminentes o en curso”, y destacó que mantendrá una zona de seguridad de 10 km a lo largo de la frontera en el sur del Líbano.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que la zona comprendida entre esta zona de seguridad y el río Litani aún no había sido “libre de terroristas y armas” y que, si la presión diplomática no lograba ese objetivo, entonces podrían reanudarse las acciones militares.

El alto el fuego y la reapertura del estrecho representan un paso clave en los esfuerzos de Estados Unidos por alcanzar un acuerdo para poner fin a su guerra con Irán, después de que Teherán insistiera en que el cese de los combates en el Líbano debía formar parte de cualquier acuerdo.

Lo cierto es que este viernes, muchos libaneses que habían sido desplazados por la guerra volvieron a sus hogares. Se encontraron con viviendas e instalaciones públicas destrozadas por las bombas y los combates. Pese a ello, tienen la esperanza de que ya no haya enfrentamientos y puedan reconstruir sus vidas.