Keiko Fujimori se mantiene al frente del conteo oficial de votos de la segunda vuelta presidencial en Perú, con una leve ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez, según resultados actualizados difundidos este viernes por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Con 98,3% de las actas escrutadas, Fujimori reúne el 50,004% de los votos frente al 49,996% de Sánchez.
En la recta final del recuento, el candidato de Juntos por el Perú instó a Fujimori a solicitar conjuntamente a las autoridades una “revisión exhaustiva de todo este proceso”, en referencia al balotaje presidencial.
En una conferencia, Sánchez dijo que el acuerdo entre ambos para que se revise la votación proporcionaria “estabilidad, certeza y confianza total, más allá de quien gane”.
Sánchez destacó que “ellos quieren anular los votos del sur”, en referencia a los 7.000 votos de Puno -ciudad al sureste del país- que la fuerza que lidera Fujimori impugnó en la Justicia. Al mismo tiempo, desde el partido de centroizquierda pidieron lo mismo para 1.751 mesas en Lima y 649 en el exterior –principalmente de Argentina y EE.UU.–, por presuntas irregularidades detectadas.

Sin embargo, al mediodía del viernes el Jurado Electoral Especial de Lima Centro 1 declaró improcedente la solicitud de nulidad de las 1.751 mesas de la capital.
Críticas desde la izquierda
El secretario general Ernesto Zunini –mano derecha de Sánchez–, denunció cambios en las condiciones de la segunda vuelta. Consideró “inadmisible” desechar el registro digital de las actas de votación y retornar al registro físico, lo cual, según afirmó ha provocado una demora inusual en el cómputo de votos de peruanos en el exterior.
La ventaja que logró Fujimori proviene justamente del impulso que le dieron los votos de extranjeros en mesas de EE.UU. y Japón. La hija del expresidente encabeza los resultados por poco más de 1.500 votos, con más de 18 millones contabilizados.
Para declarar un ganador, además, deberán ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 480.000 votos, lo que puede llevar días.
Keiko Fujimori no respondió a la petición de su rival político y en declaraciones a periodistas afuera de su domicilio llamó a esperar el final del proceso “aunque esto demanda a los candidatos y la ciudadanía paciencia, porque creemos que este procedimiento puede durar alrededor de una semana, esto genera confianza y más credibilidad de parte de la ciudadanía. Entonces, creemos que nos corresponderá esperar una semana”, aseguró.
La posición de Fujimori
La candidata defendió el derecho de Juntos por el Perú a buscar las anulaciones de una serie de mesas, especialmente en el extranjero ya que es un procedimiento que su propia fuerza invocó en las elecciones de 2021 cuando fue derrotada por el izquierdista Pedro Castillo.
“Yo me quedo con las declaración del candidato Roberto Sánchez que él va a respetar los resultados”, sostuvo.
Horas más tarde, el compañero de fórmula de Fujimori, Luis Galarreta rechazó el pedido de Sánchez de un pedido de auditoría conjunta. “El reconteo de votos no es porque a mí se me ocurre”, aseguró. “Yo no puedo pasar por alto a las instituciones electorales o al marco legal”, señaló Galarreta.
Sin embargo, Galarreta remarcó que “aquellas mesas que han sido observadas, ésas son las que el jurado electoral, no el señor Sánchez ni Luis Galarreta, decide pasar a reconteo o no”.
Temprano por la mañana, el candidato izquierdista se reunió con la misión de observación electoral de la Unión Europea. La delegación señaló que la segunda vuelta se desarrolló de manera “tranquila y ordenada”, en el contexto de una campaña polarizada. Lo mismo consideró el Centro Carter.
Mientras el conteo sigue, ambos candidatos esperan los resultados definitivos, que según la autoridad electoral, “podría demorar entre dos semanas o hasta fin de mes”.
Es la cuarta vez que Fujimori compite por la presidencia, y la primera postulación de Sánchez. El vencedor asumirá el 28 de julio.