La epidemia de ébola declarada el viernes pasado en la República Democrática del Congo (RDC) ya contabiliza más de muertos y unos 350 casos sospechosos. Aunque las autoridades congoleñas e internacionales miden todavía su magnitud, la OMS emitió una emergencia sanitaria internacional ante la rápida evolución de los balances mortales y advirtió que se trata de una señal de los "tiempos difíciles, peligrosos y divisivos" que vive el mundo.El ébola
Por el momento, las autoridades congoleñas informaron 91 decesos probablemente debidos a esta nueva epidemia. Además señalaron alrededor de 350 casos sospechosos de la enfermedad, que provoca una fiebre hemorrágica muy contagiosa y en los últimos 50 años, este virus ha causado más de 15.000 muertes en África. La mayoría de personas afectadas actualmente tiene entre 20 y 39 años y más del 60% son mujeres.
El epicentro de la epidemia se encuentra en Ituri, una provincia del noreste de RDC, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y una región rica en oro se producen a diario intensos movimientos de población relacionados con la actividad minera. Algunas partes de la provincia están además asoladas por la violencia, ejercida por varios grupos armados, lo que dificulta el acceso por motivos de seguridad.


Estados Unidos anunció el lunes que está reforzando las precauciones para prevenir la propagación del ébola, incluyendo el cribado de viajeros aéreos de zonas afectadas por el brote y la suspensión temporal de los servicios de visados.
Satish Pillai, responsable de incidentes de respuesta al ébola de la agencia sanitaria, confirmó que un estadounidense había contraído el virus tras una exposición relacionada "con su trabajo en la República Democrática del Congo". "La persona desarrolló síntomas durante el fin de semana y dio positivo el domingo por la noche", dijo Pillai, añadiendo que se estaban llevando a cabo esfuerzos para trasladar a la persona a Alemania para recibir tratamiento.


Epidemia de ébola en el Congo: los expertos temen riesgo regional
El virus ya se propagó más allá de Ituri y de las fronteras de RDC, con dos decesos reportados en Uganda, según la OMS, que informó que se trata de personas que habían viajado desde RDC, sin que se haya señalado ningún foco epidémico local. La agencia sanitaria de la Unión Africana, Africa CDC, considera que el riesgo de propagación a los países de África Oriental fronterizos con la RDC es "alto".
La OMS activó el domingo su segundo nivel más alto de alerta internacional ante un brote de ébola. La organización fue alertada de la aparición de una enfermedad con una alta mortalidad el 5 de mayo, tras la muerte de cuatro trabajadores de salud en tan solo cuatro días en la región de Mongbwalu. Si se confirmaran todos los casos sospechosos registrados, esta epidemia se situaría entre las siete más importantes jamás conocidas y la segunda más grave de las cepas que no son Zaire, según varios expertos.
Al abrir la asamblea anual de toma de decisiones del organismo en Ginebra, Tedros Adhanom Ghebreyesus habló sobre el nuevo brote de ébola, y el raro brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, diciendo que ambos "son solo las últimas crisis en nuestro mundo convulso", dijo a la reunión de ministros de Sanidad y delegados de alto nivel de todo el mundo. "Desde conflictos hasta crisis económicas, el cambio climático y los recortes en ayudas, vivimos tiempos difíciles, peligrosos y divisivos", dijo Tedros.


Un nuevo brote de Ebola causó ya 80 muertes en África y genera alarma global
La cepa del virus responsable del brote actual se llama Bundibugyo. No existe ni vacuna ni tratamiento específico para esta variante. Las medidas para intentar frenar su propagación se basan, esencialmente, en respetar las medidas de prevención y en detectar rápidamente los casos para limitar los contactos. Las vacunas contra el ébola existentes solo son eficaces frente a la cepa Zaire del virus, responsable de las mayores epidemias registradas.
El primer caso identificado hasta ahora es el de un enfermero que acudió el 24 de abril a un centro de salud de Bunia, la capital de la región de Ituri. Pero el foco se encuentra a unos 90 km de allí, en la zona de Mongbwalu, lo que hace pensar que la epidemia se habría originado en esa localidad y que los casos habrían migrado posteriormente.
Las personas infectadas por la cepa Bundibugyo presentan al principio síntomas similares a los de una gripe o la malaria, lo que puede retrasar la detección. Además, según el ministro de Salud congoleño, la detección se demoró porque las comunidades afectadas creyeron en un primer momento que se trataba de una "enfermedad mística" o de "brujería", lo que llevó a los enfermos a acudir "a centros de oración" en lugar de consultar a profesionales de la salud.


La epidemia de ébola más letal en RDC dejó casi 2.300 muertos de 3.500 enfermos entre 2018 y 2020. El episodio previo a la actual epidemia provocó 45 muertos entre septiembre y diciembre de 2025, según la OMS. Este vasto país de África central con más de 100 millones de habitantes cuenta, por tanto, con una gran experiencia en la gestión del ébola, siendo esta la 17ª epidemia registrada.
Pero las particularidades del brote actual suscitan la preocupación de los expertos. "Es una epidemia que se va a propagar muy rápidamente, sobre todo porque se produce en una provincia muy poblada", declaró el virólogo Jean-Jacques Muyembe, codescubridor del ébola en 1976 y director del instituto de investigación congoleño que confirmó la reaparición del virus.