El juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan entra en una etapa considerada “clave y decisiva” con el inicio de la segunda semana de audiencias en el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz. A continuación, tras una primera fase dominada por las declaraciones de los imputados, avanza hacia las testimoniales, donde comenzará a ponerse a prueba la consistencia de los relatos y la reconstrucción técnica de los hechos que derivaron en la tragedia de 2017.
Su querella mayoritaria, que representa a 34 familias, llega con altas expectativas. Además, la abogada Valeria Carreras aseguró que esta instancia permitirá contrastar lo dicho hasta ahora con pruebas y testimonios bajo juramento.
A diferencia de los acusados —que pueden declarar sin obligación de decir la verdad—, los testigos sí deben hacerlo, lo que abre la puerta a eventuales acusaciones por falso testimonio en caso de inconsistencias.


En esta etapa se prevé la declaración de unos 20 testigos, entre ellos especialistas técnicos que evaluarán las condiciones de navegabilidad del submarino y ex comandantes que aportarán su experiencia operativa. Sin embargo, desde la querella advierten que el cronograma podría extenderse: los interrogatorios serán exhaustivos y apuntarán a detectar contradicciones con lo declarado durante la instrucción.
Sin más, el proceso judicial busca determinar responsabilidades penales por el hundimiento ocurrido el 15 de noviembre de 2017 en el Atlántico Sur, tras la última comunicación del submarino que reportó una falla eléctrica vinculada al ingreso de agua en el sistema de baterías, que derivó en una implosión fatal.
El hallazgo de la nave, un año después a más de 900 metros de profundidad, confirmó la magnitud del siniestro y abrió múltiples interrogantes sobre fallas operativas, mantenimiento y decisiones de mando.

En paralelo, surgió una nueva controversia por la presencia en la sala del Capitán de Fragata Daniel Lorenzo, auditor de la Armada y exdefensor de algunos imputados en el ámbito militar. Desde la querella cuestionaron su rol y advirtieron sobre un posible intento de “controlar” el desarrollo del juicio, en un contexto donde denuncian la persistencia de un “blindaje naval”.
MV