Se terminó la idea de declarar desde la comodidad de una oficina. Pablo Toviggino, el hombre fuerte de las finanzas en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se quedó sin el beneficio del Zoom y tendrá que caminar por los pasillos de los tribunales el próximo 11 de marzo. La Cámara en lo Penal Económico rechazó el pedido de su defensa, que buscó evitarle el cruce con la prensa y los curiosos en el edificio de Avenida de los Inmigrantes. Para los jueces, no hay motivo que valga: si el magistrado pide que el imputado esté ahí, tiene que ir.
Los camaristas Carolina Robiglio y Roberto Hornos fueron claros: que el juez Diego Amarante exija verle la cara al tesorero no le causó ningún daño ni perjuicio. La Justicia sentenció que el acto de la indagatoria es presencial y que no se pueden inventar reglas a medida según quién sea el citado. Así, Toviggino perdió su última chance de zafar de la caminata por los pasillos judiciales, donde tendrá que explicar qué pasó con los millones que le faltaron al ente recaudador.

La defensa de Toviggino intentó meterle miedo al tribunal diciendo que su cliente perdería la "tranquilidad" necesaria para declarar si se veía "acosado" al entrar al juzgado. Incluso hablaron de que ir en persona era un "factor de riesgo" para su integridad física, pero el juez Amarante no compró el argumento.
Mientras el tesorero prepara el traje, Claudio “Chiqui” Tapia logró ganar algo de tiempo. El presidente de la AFA debía presentarse este jueves, pero un cambio de abogados a último momento le permitió estirar el plazo hasta el 12 de marzo. El "Chiqui" también está en la mira por la supuesta apropiación de más de $19.350 millones que, según la denuncia de la agencia ARCA (ex AFIP), fueron descontados de los sueldos pero nunca llegaron a las arcas del Estado entre 2024 y 2025.
La acusación es pesada y apuntó a una omisión sistemática en el pago de IVA, Ganancias y aportes jubilatorios durante casi dos años. Para los investigadores, la plata del Estado se usó para otras cosas dentro de la AFA mientras la deuda crecía sin parar. Ahora, con los procesamientos en marcha y la prohibición de salir del país vigente, la plana mayor del fútbol argentino se encontró contra las cuerdas en una causa penal que no para de sumar pruebas.
El laberinto de la defensa y la plata que no aparece
Los abogados de la AFA apostaron todo a decir que el delito directamente no existe y que la denuncia debe cerrarse ya mismo. Sin embargo, la Cámara todavía está estudiando ese planteo y el juez Amarante se negó a frenar las indagatorias en el ínterin. Para la justicia, la maniobra está clara en los papeles: se detectó que la entidad se quedó con retenciones que debía depositar, superando por mucho los montos que la ley permite antes de que alguien termine tras las rejas.
La causa se disparó a finales de 2025 después de que ARCA detectara el agujero en las cuentas. Los peritos de la recaudación documentaron cada mes en que la plata no entró al sistema, a pesar de que la AFA tenía fondos de sobra. De hecho, los informes bancarios mostraron que mientras la deuda subía, la entidad armaba plazos fijos millonarios en pesos y dólares, lo que descartó cualquier excusa de falta de efectivo.
Con este panorama, la semana que viene será clave para el futuro de la AFA. Los magistrados todavía tienen que decidir si mantienen la prohibición de viajar al exterior, lo que mantiene a los dirigentes atados al país. Por ahora, el "Chiqui" y compañía deberán dejar las estrategias de lado y concentrarse en lo que van a decir frente al juez, porque en Comodoro Py ya se prepararon para recibirlos sin pantallas de por medio.
TC/DCQ