La economía argentina atraviesa un escenario de fuerte heterogeneidad entre sectores, con actividades vinculadas a las exportaciones que muestran crecimiento y otras que permanecen en retracción. Para Guido Bambini, “ya hace varios trimestres que, rápidamente, desde el principio de 2024 cuando asumió esta nueva administración, quedaron claros cuáles eran los incentivos” establecidos por el DNU 70 y la Ley Bases.
En la Ronda de Economistas (RDEco) de +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Bambini analizó los sectores que se beneficiaron y los que quedaron rezagados bajo el actual modelo económico, con especial foco en las exportaciones, la actividad industrial, la construcción y la obra pública.
Agro, energía y minería frente a la caída de la actividad
Según el economista, esas medidas definieron quiénes serían los principales beneficiados y perjudicados del modelo basado en una mayor apertura comercial. “Quedaron claros cuáles eran los sectores ganadores y los sectores perdedores de este modelo económico”, sostuvo.
Bambini identificó entre los sectores favorecidos al agro, el sistema financiero, los hidrocarburos y la minería. “Cuando nos referimos a sectores ganadores, hablamos del agro, del sector financiero y fundamentalmente del sector hidrocarburífero y de la minería”, explicó.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento de estas actividades, impulsado principalmente por las exportaciones, no estaría alcanzando para compensar la debilidad del resto de la economía. “El crecimiento de estos sectores traccionados por exportaciones parecería no alcanzar para que en su agregado la economía funcione”, señaló.
El especialista también puso el foco en los indicadores recientes de actividad. “Tuvimos una caída en el segundo trimestre de este año, del 2026, un muy mal dato del estimador mensual de la actividad económica de julio”, afirmó.
En particular, destacó una contracción mensual desestacionalizada del 2,9%, que, según explicó, abrió la posibilidad de una recesión técnica. “Necesitaríamos guarismos del 3% en agosto y en septiembre para no caer formalmente en recesión”, sostuvo Bambini.
Obra pública y privada, dos sectores que no despegan
El economista también analizó el comportamiento de la construcción y señaló que la obra pública continúa en niveles muy inferiores a los registrados anteriormente. “Arrancó este gobierno, la bajó a un quinto, cayó 80% en términos reales la obra pública y se mantiene congelada en esos niveles”, afirmó.
A esto se suma, según Bambini, la dificultad para que se reactive la obra privada. “La obra privada también con este nivel de tipo de cambio, estos costos en dólares, difícil que se mueva”, sostuvo.
En cuanto a los indicadores más recientes, señaló un comportamiento dispar entre distintas actividades: “Repasaba, por ejemplo, caída en producción automotriz con ajuste estacional del 3%”, mientras que también registró señales positivas en otros sectores.
Así, para Bambini, el principal desafío continúa siendo que el crecimiento de determinados sectores de la economía consiga compensar la retracción de las actividades que todavía no logran recuperarse.