La economía argentina enfrenta un escenario de menor crecimiento, inflación interanual en aumento y dificultades en distintos sectores productivos. Para Federico Glustein, el desafío es reactivar la actividad sin profundizar los desequilibrios que ya afectan a la economía nacional y provincial.
El economista señaló que el contexto actual combina un panorama inflacionario más complejo con perspectivas de crecimiento cada vez más acotadas. "Este año estamos entrando a una recesión técnica", sostuvo, al comparar la situación actual con la del año anterior, cuando la economía registraba una inflación menor y un crecimiento sostenido. Glustein analizó las perspectivas económicas en Ronda de Economistas, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Inflación y crecimiento: las perspectivas de la economía argentina
En ese sentido, Glustein cuestionó las proyecciones de crecimiento y anticipó un desempeño inferior al esperado: "Desde mi punto de vista va a ser menos, probablemente tengamos un crecimiento anual en torno al 1,5, 1,7".
El analista también puso el foco en las consecuencias del ajuste económico y en la necesidad de recuperar la actividad. "Todo lo que vos acortaste de la economía hasta este momento sirvió para un año de crecimiento y después ya tenés que empezar a ver cómo hacés para que el modelo que sigue recortando vuelva a generar crecimiento", explicó.
Sobre las diferencias entre sectores, advirtió que el desempeño económico es desigual: "Son dos economías a dos velocidades, cuatro sectores que crecen, el resto de los sectores que caen".
El impacto de las inundaciones y la caída de la recaudación provincial
Glustein alertó, además, sobre los posibles efectos de las inundaciones en la próxima cosecha y en el ingreso de divisas. "Quiero ver si con lo que estamos viendo estos días de inundación y demás, eso no va a tener impacto en la cosecha del año que viene", señaló. Y agregó que, si continúan las lluvias, "te van a entrar probablemente menos dólares".
El economista también advirtió que la desaceleración podría profundizarse y repercutir en las cuentas públicas. "Probablemente sea un solo modelo que empiece a caer todavía más fuerte", afirmó, al referirse a la evolución de la actividad y a los posibles cambios en la política de ajuste en un contexto electoral.
Por último, destacó las dificultades fiscales de las provincias, afectadas por la reducción de la actividad económica y de la recaudación. Según indicó, los ingresos por Ingresos Brutos registran una caída real cercana al 4%.
"El nivel de actividad de las provincias está claro que también está bajando", concluyó Glustein, al mencionar el impacto sobre los distritos con mayor presencia industrial y los grandes centros urbanos, donde también se profundizan las dificultades sociales.