El proceso de desinflación continúa, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados al programa de estabilización y a sus efectos sobre la actividad económica. El economista Fausto Spotorno sostuvo que el programa “no está agotado”, pero advirtió que “es un proceso mucho más lento de lo que uno espera” y analizó sus principales componentes.
En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Spotorno explicó el funcionamiento del programa y señaló que la proceso de estabilización todavía no puede considerarse concluido. También abordó los desafíos vinculados con la programa económico.
Los componentes del programa de estabilización
Según explicó, este tipo de programas suele apoyarse en cuatro componentes: ajuste fiscal, ajuste monetario, estabilidad cambiaria y apertura económica. “Esos cuatro componentes están presentes casi en todos los planes de estabilización”, señaló.
Y agregó: “El plan de estabilización termina cuando terminás con la inflación”. Para el economista, mientras la inflación continúe descendiendo el proceso avanza, pero todavía no puede considerarse concluido: “Hasta que no haya un nivel de inflación del tipo internacional, todavía no acabaste con el programa”.
En el frente monetario, Spotorno marcó una dificultad pendiente vinculada con los encajes bancarios: “El tema monetario todavía no está del todo resuelto”. Si bien destacó que el problema de las LELIQ se redujo, consideró que parte de esa situación quedó trasladada al sistema bancario.
“La hipótesis ahí es que la baja de la financiación iba a permitir recomponer la demanda de dinero y con el aumento de la demanda de dinero se iba a poder emitir, y eso no está ocurriendo”, explicó.
El costo de bajar la inflación y el impacto en la actividad
Spotorno también advirtió que los procesos de estabilización tienen efectos sobre el crédito, la morosidad y la actividad económica. “Los programas de estabilización tienen costos. No son gratuitos”, afirmó.
En ese sentido, explicó que la combinación de ajuste fiscal, ajuste monetario y apertura económica puede generar tensiones sobre la economía real. “Si estás metiendo ajuste fiscal y un ajuste monetario, adicionalmente estás abriendo la economía y en el caso argentino incluso con algunos componentes adicionales como cepo cambiario y brecha cambiaria, bueno, te condiciona mucho las condiciones de actividad económica”.
El economista remarcó además que reducir la inflación suele tener consecuencias políticas y económicas: “Si fuera fácil bajar la inflación, si no tuviera costos políticos, lo hubiera hecho antes”.
Sobre la estrategia oficial, concluyó que las condiciones disponibles determinan la velocidad del programa: “Las condiciones hacen mucho de cómo diseñás un programa económico”.