La situación de las pequeñas y medianas empresas atraviesa, según Osvaldo Cornide, un escenario crítico, marcado por la caída de la demanda, los impuestos, las importaciones y la pérdida de puestos de trabajo. “La situación está muy complicada, el 93% de las empresas que cierran son pymes”, afirmó.
En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), Cornide sostuvo que el cierre de compañías tiene un impacto directo sobre el empleo y cuestionó las condiciones que enfrentan las empresas para sostener su actividad. El dirigente empresario también apuntó contra la presión impositiva, las importaciones y la falta de crédito, y planteó sus críticas al rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.
La caída de la demanda y el cierre de pymes
El dirigente empresario sostuvo que el cierre de compañías tiene un impacto directo sobre el empleo. “La cantidad de pérdida de trabajo salen del cierre de empresas pymes, de industria, comercio, en todos los sectores”, señaló, aunque destacó una excepción: “Salvo en una excepción, en algunos lugares de turismo”.
Para Cornide, la situación llegó a un punto límite por la combinación de distintos factores. “Hoy se ha planteado una situación ya, digamos, límite”, sostuvo.
Entre los principales problemas, enumeró la caída del consumo y las dificultades financieras: “Aparte de la caída de la demanda brutal que hay, se suman embargos, el cierre de cuentas de empresas por no pago de impuestos”.
Pymes, impuestos e importaciones
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la presión fiscal que enfrentan las empresas. “Hay un problema muy serio con el tema de las importaciones masivas que están ocurriendo acá”, afirmó.
También apuntó contra la estructura impositiva: “Por la sucesión impositiva, llámenle tasas de inspección y higiene, ingresos brutos y todos los impuestos nacionales, especialmente el impuesto al cheque, las ganancias”.
Consultado sobre las medidas destinadas a reducir la carga fiscal para las pymes, fue contundente: “Nada, llegan inspecciones”.
También cuestionó la falta de herramientas para sostener a las empresas frente a la caída del mercado interno. “Usted a las pymes le resuelve mañana todas esas cosas que plantea la Unión Industrial, y siguen como están”, explicó.
Según su diagnóstico, el problema estructural continúa: “Le cayó la demanda, agobiada de impuestos, no tiene créditos atractivos, no tiene competencia de la importación extranjera”.
El desarrollo económico y el rumbo de Milei
El dirigente empresario también cuestionó la idea de que la estabilización de la economía deba preceder al desarrollo. “No existe la estabilización y después el desarrollo. Son cosas que hay que hacer simultáneamente”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó la necesidad de estimular la inversión: “Usted para desarrollar tiene que estimular la inversión, y la inversión en Argentina es mínima”.
Cornide comparó el nivel de inversión argentina con el de otros países de la región: “Estamos invirtiendo menos que lo que invierte Costa Rica, Brasil tuvo inversiones por 76 mil millones de dólares. La Argentina nos lleva a 6 mil”.
Sobre el futuro del programa económico del Gobierno, anticipó: “Yo espero más de lo mismo” y sostuvo que el Ejecutivo “ha planteado que no sale del rumbo”.
Finalmente, al comparar el actual esquema con experiencias económicas anteriores, Cornide expresó: “Estamos peor que en el 2001 ahora, porque ahora hubo más cierres”. Y sintetizó su crítica al modelo: “Se basan en esquemas equivocados, que es plantear la estabilidad por encima del desarrollo”.