Estados Unidos atraviesa un escenario de incertidumbre sobre su política exterior mientras continúan distintos conflictos armados y crece la tensión en Medio Oriente. En ese contexto, el presidente Donald Trump dejó abierta la posibilidad de retomar los bombardeos contra Irán después de las elecciones del 3 de noviembre.
Según explicó el corresponsal de Estados Unidos para Ronda de Corresponsales (RDC), Norman Powell, el eventual giro de la política internacional de Trump genera interrogantes tanto por la guerra con Irán como por el conflicto entre Rusia y Ucrania. A esto se suma un nuevo despliegue militar estadounidense hacia Medio Oriente que podría elevar a tres la cantidad de portaaviones en la región.
Trump mantiene abierta la posibilidad de nuevos bombardeos contra Irán
Powell señaló que existen grandes interrogantes en Estados Unidos respecto de las decisiones que tomará Trump después de las elecciones del 3 de noviembre, particularmente en materia internacional. Entre los principales interrogantes aparece el futuro de la guerra con Irán y la estrategia que adoptará la Casa Blanca frente al conflicto entre Rusia y Ucrania.
El corresponsal sostuvo que la guerra con Irán es muy impopular en Estados Unidos y que, durante las últimas semanas, el presidente no tomó demasiadas medidas en relación con el conflicto. En ese escenario, consideró que habrá que observar qué rumbo adopta la administración después de los comicios.
En una entrevista publicada por la revista Time, Trump fue consultado sobre la situación y, según relató Powell, afirmó que "no va a aceptar ninguna propuesta de Irán que él no hubiese aprobado un año atrás". Además, dejó abierta la posibilidad de reanudar los bombardeos contra Irán después del 3 de noviembre.
Un nuevo despliegue militar de Estados Unidos en Medio Oriente
Las declaraciones atribuidas a Trump coinciden, según Powell, con información proveniente de fuentes del ámbito militar sobre un nuevo movimiento de fuerzas estadounidenses hacia Medio Oriente. El despliegue incluiría alrededor de 9.000 efectivos a bordo de un grupo de navíos de guerra.
De acuerdo con el corresponsal, este movimiento podría llevar a que haya tres portaaviones estadounidenses en la región hacia fines de septiembre. La información habría sido comunicada por funcionarios de alto nivel que, según explicó, no pueden revelar públicamente sus nombres por temor a represalias.
En ese marco, Powell planteó que el despliegue podría indicar que Estados Unidos se prepara para una eventual nueva acción militar contra Irán una vez transcurridas las elecciones.
La guerra con Irán superó los plazos inicialmente previstos
Durante el diálogo, también se puso el foco en la duración del conflicto. Powell recordó que Trump había planteado inicialmente que la guerra duraría "2 o 3 semanas o 6 semanas, cuanto mucho", pero el enfrentamiento ya lleva más de siete meses.
La extensión del conflicto contrasta con las previsiones iniciales sobre su duración y mantiene abierto el interrogante sobre una eventual salida. El escenario también se encuentra atravesado por las sanciones y por los sucesivos intentos de establecer treguas.
Rusia y Ucrania, otro frente abierto
La incertidumbre sobre la política exterior estadounidense también alcanza a la guerra entre Rusia y Ucrania. Powell señaló que uno de los interrogantes centrales es qué tiene previsto hacer Trump para intentar poner fin al conflicto.
El escenario internacional incluye además otros movimientos militares y estratégicos. Entre ellos, se mencionó la llegada a Taiwán de sus primeros F-16B provenientes de Estados Unidos, destinados a reforzar su capacidad de defensa frente a China.
Europa analiza la liberación de reservas de petróleo
En paralelo, la Unión Europea analiza la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo ante la presión de Estados Unidos. La cuestión fue mencionada al comienzo del segmento como otro de los movimientos que atraviesan el escenario internacional.
El comisario de Energía, Dan Jørgensen, sostuvo que la liberación de reservas estratégicas incrementa la presión sobre los aliados europeos para que también liberen sus reservas o enfrenten restricciones sobre las exportaciones estadounidenses.