El Gobierno argentino busca atraer inversiones en sectores estratégicos, especialmente en energía, en un contexto de crecimiento de las exportaciones agropecuarias y el desarrollo de Vaca Muerta. Sin embargo, para Lucila Martínez Pelliza, el desafío consiste en aprovechar estos ingresos para impulsar el desarrollo económico y fortalecer la producción nacional.
"Las inversiones son importantes, son bienvenidas para pensar el desarrollo del país, pero sin embargo es importante un poco pensar cómo estamos aprovechando esta mejora en los términos de intercambio que es récord", sostuvo la economista, quien señaló que estos indicadores aumentaron un 4% durante agosto, impulsados principalmente por la suba de los precios de los commodities en el contexto geopolítico internacional.
Aunque el sector energético representa actualmente el 30% de las exportaciones, Martínez Pelliza advirtió que el superávit comercial también responde a la caída de las importaciones, particularmente de los bienes vinculados con la producción local.
"El boom de Vaca Muerta es algo bueno, la verdad es que Argentina necesita mejorar su ratio de exportaciones sobre el nivel de PBI", explicó, aunque alertó sobre las restricciones que afectan el ingreso de insumos y el funcionamiento de las empresas.
La economista también señaló que la apreciación cambiaria responde tanto al crecimiento de las exportaciones como a factores vinculados con la intervención del Banco Central y las restricciones cambiarias vigentes.
Riesgo país, reservas y el impacto de las inversiones en el empleo
Martínez Pelliza consideró que los anuncios de inversión pueden contribuir a mejorar las expectativas del mercado, aunque advirtió que persisten obstáculos para atraer capitales extranjeros. Entre ellos, mencionó la apreciación cambiaria, los vencimientos de deuda previstos para el próximo año y las dificultades para acceder a los mercados internacionales.
"Le va a exigir mucha más compra de reservas, y la verdad es que en septiembre y en agosto el Gobierno bajó mucho el volumen de compras diarias y eso el mercado no lo ve como algo bueno", afirmó. Además, relacionó estas dificultades con el incremento del riesgo país y los desafíos para fortalecer las reservas internacionales.
Por último, la economista diferenció el posible efecto positivo de las inversiones sobre las expectativas financieras de su impacto en la economía cotidiana. "En el mercado veremos, en la gente no creo porque estas inversiones, o por lo menos hasta ahora lo que viene siendo el sector energético, no generan empleo ni mejora de salario, sino que todo lo contrario", concluyó.