El Gobierno apuesta a que la inversión extranjera se convierta en uno de los principales motores de la economía argentina, pero el economista jefe de FIDE, Pedro Gaite, planteó reparos sobre la capacidad de esos capitales para impulsar al conjunto del aparato productivo.
“Reafirma un poco la apuesta del gobierno a que la inversión, y en particular la inversión extranjera, sea un poco lo que traccione a la economía”, explicó Gaite, aunque aclaró: “Yo particularmente no soy muy optimista en ese sentido”.
El economista sostuvo que la inversión extranjera directa representa una proporción limitada de la inversión total a nivel global. “A nivel mundial explica más o menos el 10% de la inversión total de los países, y en Argentina eso está todavía por abajo del promedio”, señaló.
Inversión y demanda: el foco del debate
Para Gaite, el problema central no pasa solamente por las condiciones regulatorias o tributarias, sino por la falta de demanda. “Para que traccione la actividad económica, es fundamental que traccione la demanda”, afirmó.
En ese sentido, describió la situación que observa entre las empresas: “Cuando hablás con los empresarios te dicen: no voy a producir más, mucho menos voy a aumentar mi capacidad productiva, porque no estoy vendiendo”.
El economista también destacó el nivel de utilización de las fábricas: “La industria está operando por abajo del 60% de su capacidad instalada”. Y planteó: “Si tenés la mitad de la fábrica parada y no tenés perspectiva de vender, ¿para qué vas a aumentar la capacidad productiva?”.
Gaite también puso en discusión el efecto de los capitales extranjeros sobre las reservas y el mercado cambiario. “Sería positivo, obviamente, que ingresen en términos de dólares”, reconoció, aunque advirtió sobre la posterior salida de utilidades.
“En la historia argentina, la remisión de utilidades, cuando estuvo permitida, fue siempre superior al ingreso inicial de capital”, sostuvo. Según agregó, “tenés casi 4.000 millones de dólares que ya se fueron de remisión de utilidades este año”.
El impacto del RIGI sobre los dólares
El economista también llamó la atención sobre las características del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y su relación con las exportaciones. “La mayor potencia de la inversión extranjera para generar dólares tiene que ver con el saldo exportador más que con el ingreso inicial de capital”, explicó.
En particular, señaló que el régimen contempla condiciones específicas para el acceso al mercado cambiario: “El RIGI le da libre acceso al mercado cambiario a partir del tercer año de puesta en marcha del proyecto”.
Por eso, planteó cautela respecto del impacto final sobre el mercado local: “Pueden aumentar sustancialmente las exportaciones, pero esos dólares pueden quedar en una cuenta de esa multinacional exterior y no necesariamente liquidarse en el mercado cambiario”.
Finalmente, resumió sus reparos sobre el efecto financiero del régimen: “Ojo que no sé cuánto va a ser el ingreso, ojo que tenés la remisión de utilidades y, ojo, que en el marco del RIGI, las exportaciones que efectivamente probablemente se hagan pueden no liquidarse”.