Tras la reciente entrega de los Premios Fortuna, la atención de la política nacional se centró en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, escenario del esperado reencuentro entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich. En diálogo con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Ceferino Reato pasó revista a ese frío intercambio institucional y ofreció una radiografía detallada sobre las expectativas del sector privado, las internas dentro del PRO y el dilema de liderazgo que enfrenta el peronismo.
Ceferino Reato es un reconocido periodista, licenciado en Ciencia Política y escritor. Fue redactor de la sección de Política Nacional en el diario Clarín, editor jefe del diario Perfil y actualmente se desempeña como director y editor ejecutivo de la revista económica Fortuna. Se ha consolidado como una figura provocadora en el debate público abordando temas como el terrorismo de los años 70, el rol de los militares y la memoria histórica desde una perspectiva crítica y desafiante. En el año 2017 fue galardonado con el premio Konex en la categoría de investigación periodística.
Muy buenos días, Ceferino. Jorge Fontevecchia te saluda. Queríamos en esta conversación con vos también dar visibilidad a lo que sucedió antes de anoche en los Premios Fortuna en la Bolsa. Primero, fue el escenario del primer cruce público en cinco meses entre Mauricio Macri y Villarruel. Patricia Bullrich, ¿cómo viste esa —no sé si llamarla fría o discreta— cruce de saludos entre el expresidente y la actual senadora?
Hola, Jorge. Sí, fue inesperado, ¿no?, como buena noticia. No se sabía hasta último momento. Y, bueno, Macri, Patricia Bullrich, un reencuentro frío, cordial, porque es gente cordial, elegante, pero, claro, distante. Estuvieron separados por pocas sillas. De todos modos, dieron un ejemplo de que, si bien mantienen las diferencias, se puede ser elegante y civilizado. Porque yo creo que las formas hacen al contenido. No están disociadas del contenido. Las formas son muy importantes precisamente para una convivencia pacífica y civilizada como merecemos.
Y, Ceferino, ¿qué lectura política le das a que Patricia Bullrich haya venido a un evento que tiene a Perfil como organizador, finalmente, teniendo la... ?
Hay una muy buena columna de ayer de Rodrigo Lloret, el director del diario Perfil, en el sitio de Perfil, que explica el tema. Me parece que ella mantiene una voz crítica dentro del oficialismo. No se sale del oficialismo, pero marca los límites. Y creo que ese equilibrio ella lo maneja muy bien desde un cargo importante. Como jefa del bloque de senadores libertarios, precisamente en el Senado, lo hace con valentía, lo hace con elegancia, pero deja netos cuáles son sus diferencias. Por ejemplo, se hace eco de un reclamo de muchos sectores económicos, que el RIGI —o sea, esos privilegios fiscales, cambiarios y demás— sea para todos, no solo para las grandes inversiones, inversiones que por ahí llegarían de todos modos (el litio, la minería, Vaca Muerta), y que sean para todos, ¿verdad? Que no haya que tener un determinado rango de inversiones para gozar de lo que debería ser algo natural. En el fondo, lo que está pidiendo ella y tanta gente es una reforma impositiva. Pero si no se puede, porque, bueno, no hay acuerdos políticos con los gobernadores, por lo menos que esto sea para todos, no solo para algunas inversiones, sino que, según muchos analistas, llegarían de todos modos.
¿Cómo sentiste el humor empresario respecto del gobierno de turno a lo largo de estos distintos años? Ese sería el tercer año de Milei. Recuerdo que el año previo a que Milei era candidato, casualmente vino a entregar él un premio a Telecom. ¿Cómo vas notando o qué termómetro es lo que pasó antes de ayer en la Bolsa en la relación entre el empresariado y el gobierno?
Bueno, yo creo que el empresariado sigue satisfecho con los cambios, con el cambio de régimen económico, con muchas de las iniciativas de Milei, pero al mismo tiempo está disconforme porque cree que lo que era un método, un estilo, se está convirtiendo en algo demasiado permanente, que es la agresión, la falta de institucionalidad. Es decir, como vos dijiste en tus palabras, creo que deberíamos dar un salto para consolidar los cambios, los cambios positivos, y esa consolidación tiene que ser en el próximo gobierno. Yo creo que al empresariado le encantaría que algunas de estas cosas que introdujo Milei persistieran, pero junto con otras. Junto con otras, y una de ellas es consolidar las instituciones, hacer más republicano, para que no vivamos en... o no se vivan en estas zozobras. Yo no creo que pegue mucho en el empresariado el "miedo cuca", como dice el gobierno, el ministro Caputo cada tanto, los ministros, el propio presidente. Creo que es algo más amplio. Acá lo que se trata es de consolidar un rumbo, pero un rumbo dentro de una institucionalidad, y que además, como en el caso de las reformas impositivas, permita que ese crecimiento que se ve en ciertas zonas geográficas, como en Neuquén, se extienda a todo el país. Es decir, que no se condene a vastos sectores de la población a mirar por la ventana y después pensar que esa gente tiene que seguir votando un rumbo que todavía no los contiene, pero tal vez no los contenga nunca. Ese es un problema. Lo veo más duro en el caso del empresariado, con esta doble situación: optimismo por un lado y, por el otro lado, expectativa de que esto se consolide con Milei o sin Milei.
El mensaje de Patricia Bullrich: un gesto a PERFIL y un desafío a Milei
¿Y Macri? ¿Cómo viste la actitud de Macri? Digamos, ese «segundo turno sin Milei» podría tener en la cabeza de los empresarios dos interpretadores: por un lado, Patricia Bullrich y, por otro lado, el propio Mauricio Macri. ¿Cómo lo viste a él?
No, Macri, bien, bien. Yo creo que él hace su campaña, es más tiempista, tiene también la posibilidad de serlo. Él es el PRO, más allá de todo. Y en las bases PRO es Macri, es muy querido en las bases PRO. Pero él está ahí. Él cree que su "segundo tiempo" todavía está por venir, me da la impresión. Yo lo veo bien, creo que lo veo mejor político ahora que cuando estaba en el gobierno. Lástima que en esto la experiencia es algo, como decía Bonavena: "Es un peine que te regalan cuando te quedas calvo". Es un hombre que espera el segundo turno, pero, claro, no es tan fácil que lo logre. Habrá que ver. Es una reserva para consolidar este cambio que inició Milei, y eso me parece que es reconocérselo. Hacen todo con la valentía de una persona tan particular como él. Pero un segundo cambio que no se sabe si lo va a poder consolidar él mismo. Es un gran dilema, pero yo creo que es un dilema positivo para el país. El cambio está, está Vaca Muerta, están las divisas que antes no estaban. Ahora hay que ser inteligente para aprovechar todo eso en beneficio del conjunto. No puede ser que esta vez dejemos pasar semejante oportunidad.
Ceferino, de alguna manera, en el Premio Fortuna, tanto con Patricia Bullrich como con Mauricio Macri, estaba ese 26% que más o menos es la mitad del total de los votos que obtuvo en el balotaje Javier Milei. Y del otro lado está la oposición, el peronismo como primi inter pares. ¿Hay algún tipo de comparación entre... vos decías "Macri es el PRO", ¿hay algún tipo de comparación respecto de que Macri sintió que Horacio Rodríguez Larreta —siguiendo la metáfora empresaria— se le quería quedar, el CEO se quería quedar con las acciones de la empresa, con Cristina Kirchner y Kicillof? ¿Se podría decir que Kicillof de alguna manera produce en Cristina Kirchner el mismo tipo de sensación que le produjo a Macri Horacio Rodríguez Larreta?
Sí, yo creo que Cristina es la clave ahí en el peronismo. Creo que en el kirchnerismo, la jefa es ella, sin dudas, el caso como Macri respecto del PRO, y seguramente como Milei respecto de los libertarios. Creo que la clave en el peronismo es lo que haga Cristina, hay que ver. Siempre me parece que tiene la tentación a lo Bolsonaro: a elegir a su hijo, transferirle los votos, que el hijo gane y que después la indulte. O que la indulte con honores, con una interpretación y demás. Esa es una tentación fácil, pero no sé si Máximo Kirchner puede hacer de Flávio Bolsonaro. No, no lo creo. Pero, bueno, también de Flávio Bolsonaro decían que no iba a llegar y ahora está cerca del triunfo. Lo que es la política. De todos modos, es un dilema de ella y me parece que de eso depende la suerte del peronismo. Yo creo que hay una tercera fila, una figura fuerte que es Sergio Massa, ahí siempre. Y son tres que tienen una oportunidad cierta, pero hay que ver cómo la juegan. Y, de todos modos, el mensaje también lo deberían actualizar un poco, porque me parece que siguen estando un poquito fuera de la corriente. Sin embargo, yo creo que el peronismo siempre tiene votos, y además con un gobierno que desprecia tanto el consumo, y siendo el consumo tan importante para la actividad económica, el peronismo tiene una gran oportunidad, pero tiene que ordenarse, y eso depende de Cristina.
Premio Fortuna Empresario del año: Alfredo Coto
¿Y cómo te imaginás los Premios Fortuna de octubre del año próximo, justo en el medio de las elecciones?
Nunca se sabe qué puede pasar, porque es tan cambiante. ¿Te acordás que cuando empezamos a organizar esta edición, pensábamos que no iba a venir nadie, que iban a venir yo pensaba: "Van a venir muchos peronistas", pero no, vinieron del medio, del PRO. Los peronistas no quisieron venir, señal de que ellos tampoco están muy actualizados en la doctrina, lo cual es un error, porque Perón siempre pensaba que la doctrina había que modificarla, adaptarla a los tiempos. Y ellos tienen otro problema, se ve, que el problema ahí es Cristina, político, ¿no? Y después no tienen forma de pensar cómo adaptarse a este mundo cambiante, a la Argentina que también cambió. Y yo creo que cambió en muchas cosas para bien, lo de Vaca Muerta, que además Vaca Muerta es una política de Estado. El peronismo tiene mucho que ver en el desarrollo de Vaca Muerta, pero están pensando en otra cosa, el dilema del prisionero ahí de Cristina. Entonces, el año que viene no sabemos, puede pasar cualquier cosa, porque esto es muy cambiante, y el propio Milei es muy pragmático. Puede ser que él cambie y pase lo que pasó hace tres, cuatro años, cuando vino y entregó uno de los premios muy contento, precisamente a Telecom. Hay que ver, nosotros estamos siempre... depende de lo que pase en el círculo rojo y en la relación con el gobierno y con la política.
Es un buen termómetro. Entonces vamos a ver que pasa...
Claro, yo creo que es un buen termómetro. Nace del prestigio que tienen los premios Fortuna, porque son premios a los números de los balances públicos de las compañías, es decir, premian los mejores y acá no hay ninguna mano rara, ninguna influencia de comercial, ni de redacción ni de buenas prácticas de relaciones públicas. No, estos son los números, el mérito y este me parece es la clave que explica el lugar que se ha ganado en el empresariado de estos premios Fortuna.
Así es, Ceferino. Felicitaciones nuevamente. Te mandamos un abrazo grande.
Felicitaciones a vos que ha sido el creador de todos estos premios.
MEG