Unos 6,8 millones de venezolanos se fueron de su patria, de 28 millones de habitantes, desde que se agravó una crisis en 2014. La mayoría partió a otras naciones de América Latina y el Caribe. Hay más de 2,4 millones en Colombia.
El éxodo disminuyó durante la pandemia del coronavirus, que redujo las oportunidades económicas y complicó los viajes de un país a otro. El gobierno venezolano, por otro lado, adoptó reformas que contuvieron un poco el deterioro económico y generaron por momentos la sensación de una recuperación.
En el peor momento de la pandemia volvieron a su país unos 150.000 venezolanos, según estimados de la ONU. Algunos países receptores reportaron una merma en la cantidad de migrantes venezolanos por primera vez en años. La emigración volvió a tomar fuerza ahora. Al menos 753.000 venezolanos se fueron a países de América Latina y el Caribe desde noviembre.
El 48% de los migrantes consultados por una red de organismos de ayuda mencionaron la falta de empleos y los bajos salarios como la principal razón por la que se fueron de Venezuela. Un 40% habló de las dificultades para conseguir comida y servicios básicos, según la oficina de Venezuela del Alto Comisionado para Refugiados de las Naciones Unidas.
En Caracas abrieron restaurantes, tiendas de bienes importados, gimnasios y otros negocios. Maduro afirmó hace poco que la economía creció un 17,4% en los primeros tres meses del 2022.
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Venezuela, no obstante, sigue teniendo uno de los índices inflacionarios más altos del mundo y unos tres cuartos de la población viven con menos de US$1,90 por día, lo que representa un nivel internacional de extrema pobreza. Mucha gente no tiene acceso a agua potable ni a electricidad.
AO PAR