La relación entre Patricia Bullrich, el PRO y La Libertad Avanza atraviesa una etapa de redefinición, marcada por el desgaste del gobierno de Javier Milei y por los movimientos de cara a las próximas elecciones. En ese escenario, Diego Reynoso, doctor en Ciencias Sociales y especialista en Ciencias Políticas, analizó el futuro electoral de Bullrich y las posibilidades de que pueda construir un espacio propio dentro del oficialismo.
En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Reynoso sostuvo que, a diferencia del PRO como estructura partidaria, Bullrich logró construir un liderazgo personal que le permitió mantener niveles de imagen positiva incluso durante períodos de caída en la aprobación presidencial. Además, planteó qué podría ocurrir con una eventual competencia interna y cómo podría reconfigurarse el vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza.
Diego Reynoso es un doctor en Ciencias Sociales, con especialización en Ciencias Políticas, por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México. Realizó estudios avanzados en métodos cuantitativos e investigación social en la Universidad de Michigan. Ejerce como profesor principal en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de San Andrés. Además, es investigador independiente del CONICET, dirige la prestigiosa encuesta de satisfacción política y opinión pública, uno de los monitoreos estadísticos mensuales más consultados sobre el escenario político y social de la Argentina.
Buenos días, Jorge Fontevecchia los saluda. Muy interesado en un tema en particular, que es, déjeme hacer una introducción para compartir con la audiencia. Jaime Durán Barba decía hace tres años que la alianza entre el PRO y la Libertad Avanza iba a desfavorecer al PRO, porque si a la Libertad Avanza le iba bien, iba a quedarse con todos sus votantes, y si le iba mal, lo iba a arrastrar en la desgracia. Y esta pregunta, este prólogo para la pregunta, viene a cuento del caso de Patricia Bullrich, quien últimamente venía con sus indicadores de aprobación y desaprobación muy paralelos a los del gobierno y al del presidente Milei. Si subía, subía ella también; si bajaba, bajaba ella también. No sé si ya ahora se produce un desacople, pero la pregunta es: ¿cuál cree usted que podría ser el futuro de Patricia Bullrich si al mismo tiempo no le fuera bien al gobierno nacional? ¿Puede ser ella una alternativa de lo llamado el mileísmo con Milei? ¿O le pasa lo mismo que había dicho en su momento Jaime Durán Barba al PRO?
¿Qué tal? Buen día, Jorge. Respecto de lo primero que dice Jaime Durán Barba, creo que tiene razón y los datos que nosotros tenemos, de alguna manera, lo verifican. El PRO se fue como desintegrando en el aire, tanto a nivel de las bases electorales como a nivel de dirigentes. Buena parte de los dirigentes se fueron pegando, digamos, a la Libertad Avanza, al punto tal que algunos incluso cambiaron de partido, como la misma Patricia Bullrich. Hoy, cuando nosotros preguntamos por intención de voto y le preguntamos por los partidos, a qué partido votaría, solo el 3% nos dice que votaría al PRO, con lo cual, en principio, diría que muchos de esos votantes o no saben o responden por la Libertad Avanza. Eso en cuanto a lo primero. Lo segundo: Patricia Bullrich. Patricia Bullrich se autonomizó de la etiqueta partidaria PRO y creo también que de la etiqueta partidaria de la Libertad Avanza. Es una dirigente que, si bien viene del centro de la clase política ya desde los años 90, que es la política en diferentes agrupaciones, construyó un sello propio, personal, un liderazgo personal. Nosotros vimos cómo Patricia Bullrich mejoró en imagen pública durante todos estos meses cuando el presidente caía, sobre todo, yo diría, desde octubre hasta abril o mayo, que paró de caer, que se estabilizó ahí. Patricia Bullrich incrementó su imagen positiva. Hoy es la dirigente con mejor imagen, todos con diferencial negativo, pero ella encabeza, digamos, la lista de imagen positiva. Este último mes vimos que retrocedió un poco, o sea, cayó un poco, incluso por fuera del rango de intervalo de confianza de error, con lo cual podríamos estar hablando de una caída en la imagen, pero, en principio, sigue estando al frente. ¿Puede ser una alternativa del mileísmo sin Milei? Y yo creo que sí, en el sentido en que hay un electorado que nunca va a votar al peronismo y que siempre va a tratar de encontrar un candidato competitivo que pueda expresar esa diferencia con el peronismo. Hoy Patricia Bullrich está en un buen momento como para expresarlo, pero en el caso de que ella sea la candidata, significa que entonces la candidatura de Javier Milei fracasó, y eso ya de por sí va a ser un hándicap de cara a la elección presidencial.
¿Y cuál es el secreto por el cual ella logra lo que el PRO no puede lograr, siendo ella la que fue candidata por el PRO?
Bueno, me parece que... Yo no sabría cuál es el secreto, porque no la he estudiado a ella en particular, pero me da la impresión de que ella, a lo largo de su historia, ha logrado sobrevivir, digamos, a los Menem, a Elisa Carrió, a las diferentes alianzas que logró armar. Me parece que tiene una habilidad política inusitada. Es de confianza, evidentemente, para una buena parte de los electores. Es un interlocutor político confiable, incluso para sus adversarios, ¿no? Creo que entiende lo que es la negociación política, me parece Patricia Bullrich. Y si hay algo que, más allá de su inestabilidad en la filiación política que la ha caracterizado, es que siempre lo ha hecho avisando, ¿no? Respetando el famoso lema ese de “el que avisa no es traidor”, digamos. Y entonces me parece que, bueno, eso... De alguna manera, me parece que hoy expresa a una parte del electorado. No sabría, esto es muy difícil de saberlo, en el caso de que ella rompiera, digamos, con el gobierno, como las señales de estos días parecieran indicar, aunque no una ruptura, sino marcando una diferencia, en el caso de haber candidaturas divididas o separadas, cuánto ella podría expresar a ese electorado. Pero lo cierto es que, en términos de imagen, ella sigue teniendo una imagen pública positiva.
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Bueno, podríamos decir, y le vamos a pedir a la producción que nos coloque los gráficos de sus estudios, que, si uno parte de 2023, el presidente no tenía tanto más que Patricia Bullrich. Ella salió tercera, pero eran tres tercios, ¿no? O sea, la diferencia entre Patricia Bullrich como candidata del PRO en ese momento y Milei como candidato de la Libertad Avanza era apenas poco más de un 10% de diferencia. La pregunta es: ¿se le mantienen esos votos a Patricia Bullrich? O sea, ella es ese veintipico largo por ciento, ¿lo volvería a tener en una elección? Y Milei tendría 30% si salieran separados, hipótesis uno, si compitieran. Hipótesis dos, si hubiera una PASO interna. Simulando estas dos hipótesis, aún sin números, ahora no le estoy pidiendo datos matemáticos, sino interpretación. ¿Usted cree que ella hoy retiene aquel 28% que obtuvo? ¿O que obtuvo en 2023?
En 2023 ya obtuvo el 23%, Javier Milei el 30%. Hoy, cuando nosotros observamos, por ejemplo, la serie de tiempo de la aprobación, desde donde poder especular, el 56% de los que votaron a Patricia Bullrich aprueban al gobierno. O sea, que casi la mitad de los que la votaron a Bullrich hoy no están aprobando al gobierno. Me da la impresión de que podría existir, en una PASO, una relación similar de votos a la que hubo en la primera vuelta la vez pasada. Probablemente incluso un poco más favorable a Patricia Bullrich, en el sentido de que Javier Milei se desgastó este tiempo de gobierno y ya no es más la novedad. Y además, que la Libertad Avanza ha tenido serias dificultades para mantener alineado territorialmente a muchos de sus dirigentes. Con lo cual, yo la vería, en el caso de que hubiera una PASO, en una condición muy competitiva para ir a la interna Patricia Bullrich. No solo en términos de imagen pública, sino también en términos de las alianzas territoriales que puede llegar a tejer que respalden su candidatura. Además de las alianzas, las otras, las alianzas de los diferentes sectores económicos de la sociedad argentina que suelen estar vinculados con diferentes tipos de candidaturas.
Diego, usted recordará que en el año 2015 las PASO sirvieron para construir Cambiemos, ¿no? El PRO, podemos decir Mauricio Macri tampoco lograba sobrepasar el 30%; de hecho, creo que estuvo en 27 o algo por el estilo en las PASO. Y tanto Carrió como Sanz, representando al radicalismo, fueron unas internas PASO con el objetivo de darle más masa crítica a lo que hubiera sido el PRO solo, que quizás no hubiese logrado llegar al gobierno. La pregunta es: ¿le sería beneficioso para la Libertad Avanza que hubiera una competencia interna y no todo lo contrario, como se imagina normalmente? ¿A un presidente no le debe competir nadie?
Este segundo, yo diría lo siguiente: este segundo escenario implicaría ya una debilidad del presidente. Esa debilidad del presidente puede disparar comportamientos a nivel económico y social que pudieran debilitar el último tramo del gobierno de Javier Milei. En ese sentido, anunciar una PASO o una división puede erosionar aún más al gobierno. Así que, si uno está en el oficialismo, lo lógico sería que Javier Milei sea el candidato. Bueno, pensemoslo en perspectiva comparada con la última elección. El hecho de que Alberto Fernández no fuera el candidato ya implicaba un reconocimiento de la debilidad competitiva electoral que tenía el peronismo.
No fue el candidato, directamente no fue, no es que le compitió nadie, no fue el candidato.
Por eso, el hecho de que Alberto Fernández no lo fuera ya era un reconocimiento de la debilidad competitiva del gobierno, ¿no? Otro ejemplo internacional similar, por otras razones, Biden bajandose de la candidatura a la presidencia y teniendo que ser reemplazado por Kamala Harris. Ya también es un reconocimiento de la debilidad de la candidatura, de la falta de competitividad de esa candidatura.
Pero debe ser el extremo, ¿no?, que el presidente se baje directamente. Otra es que mi hipótesis, si no refuerza, dado que la línea económica de Patricia Bullrich no sería contraria a la de la Libertad Avanza, sino que le crearía, al contrario, en lugar de turbulencias económicas, lo contrario, reforzar que tienen otra alternativa.
Que hay un matiz. Viene más por el lado de la política social que de la política económica. Sí, eso podría ser, pero sí, eso implicaría un reconocimiento en... Ya lo sabemos enseguida cómo es el poder, digamos, y cómo entienden las señales. Eso implicaría un reconocimiento claro de una pérdida de liderazgo de Javier Milei.
Diego, le cuento: cuando ella era precandidata por el PRO y estaba compitiendo con Horacio Rodríguez Larreta, existieron muchos análisis de posibles acuerdos entre Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, que, de hecho, Mauricio Macri apoyó la candidatura de Patricia Bullrich en oposición a lo que sentía una traición de Horacio Rodríguez Larreta, algo bastante parecido a lo de Cristina Kirchner ahora con Kicillof. Y Patricia Bullrich dijo: “Yo no me voy a bajar, aunque negocien lo que sea, yo no me voy a bajar”. ¿Qué da la posibilidad de que, si la ley de las PASO se mantiene, ella pueda presentarse independientemente de que Milei quiera, dentro de la Libertad Avanza, de la que es afiliada?
Ella es afiliada de la Libertad Avanza, pero hoy los espacios electorales, cuando hacen interna, son frentes más amplios. Incluso, fíjense que en el peronismo va el Frente Renovador, hay de todo tipo. Con lo cual, tiene margen para hacerlo, incluso siendo afiliada de la Libertad Avanza, construyendo coaliciones territoriales que le permitan llegar. No se olviden que hoy hay tres gobiernos, al menos, digamos, formalmente declarados, que son del PRO, que podrían estar más cercanos a Patricia Bullrich que a Javier Milei, que son el Gobierno de la Ciudad, el Gobierno de Entre Ríos y el Gobierno de San Juan, que están más cercanos, digamos, a esa posición. Yo creo que tiene chances de hacerlo, tiene chances de ser competitiva. El problema será en esa famosa mesa política, cuando lo discutan, cuál es la viabilidad de que eso nos genere un poco más... Más de eso sobra, digamos, en el período de competencia electoral, ¿no? Me parece que eso va a estar en la mesa, se va a evaluar. Pero yo creo que Patricia Bullrich tiene todas las condiciones y, además, creo que es evidente que está construyendo su candidatura presidencial.
¿Y cómo imagina el PRO? Porque, digamos, esa sería otra alternativa. Si en esas eventuales PASO pudiese competir el candidato a presidente del PRO, Lacunza, dos de la Libertad Avanza, que sería el presidente y la senadora Bullrich. ¿Cómo imagina que en este mapa va a quedar la relación del PRO con la Libertad Avanza? ¿Por dentro, por fuera, con PASO, sin PASO?
La lectura que yo tengo, a mí cuando me lo preguntan, lo digo siempre de manera muy transparente a esto, porque es análisis, es que me parece que todos los intentos del PRO de amenazar, entre comillas, con una candidatura separada de la Libertad Avanza, son simplemente mecanismos de mejorar las condiciones de negociación con la Libertad Avanza. Y esos mecanismos de negociación son: en este distrito compito, en este distrito no compito, las listas de diputados, las candidaturas locales y demás. Porque hoy me parece que no es una amenaza creíble la candidatura por parte del PRO del candidato que sea. En este caso es Hernán Lacunza, que es un excelente dirigente, es un técnico muy preparado, además es una persona moderada. Muchas cualidades cívicas, más allá de todas las cualidades que tenga Hernán Lacunza, hoy por hoy no es un candidato que electoralmente pueda llegar a tener un contingente de respaldo muy amplio. Con lo cual, me da la impresión de que la estrategia del PRO es negociar espacios de poder, es negociar una coalición, que se negocia con ellos, con espacios de poder, con listas, representación, con la Libertad Avanza. Con lo cual, yo veo al PRO, si hubiera una interna en la Libertad Avanza, negociando con alguna de las partes que vaya a la primaria abierta, simultánea y obligatoria. Pero de ninguna manera me parece que el PRO pueda tener chance, salvo en algunos territorios muy puntuales, de enfrentar con éxito una primaria abierta contra cualquiera de los dos candidatos.
O sea, concretamente podría ser una alianza con la propia Patricia Bullrich.
Sí, y veremos con quién negocia. En la actual dirigencia nacional veremos con quién negocia espacios en la lista. Porque ustedes saben que cuando, o si, arman una sola lista de diputados y después se entiende, la PASO se puede hacer de muchas formas en el caso de que se mantenga. Solamente para presidente, pero manteniendo una lista unificada. Entonces, me parece que el PRO está más en esa negociación, en tratar de mantener un contingente legislativo todavía, no sé si voluminoso, pero al menos no seguir perdiendo legisladores y tratar de tener lugares expectables en la lista de diputados. Hoy por hoy me da la sensación, y por los números que nosotros estamos manejando, que el PRO no podría tener chances realmente competitivas, ni en una primaria ni en una elección por fuera.
Y por último, Diego, imagínate que va a ser la pregunta definitoria electoralmente entre agosto y octubre, dependiendo si hay PASO o no hay PASO, del año próximo. Si la economía sigue sin dar resultados, ¿cree que la discusión va a ser Milei, anti-Milei, kirchnerismo, anti-kirchnerismo? ¿Dónde se imagina que va a estar el núcleo del debate presidencial en las candidaturas el año próximo?
Yo creo que el núcleo del debate va a ser “Milei sí, Milei no”. Partiendo de un plafón de que kirchnerismo sí, kirchnerismo no, ya divide las aguas. Pero ese electorado que todavía falta decidirse, me parece que... Nosotros tenemos dividido el electorado en cuatro cuartos. Un cuarto a la Libertad Avanza, un cuarto al peronismo, un cuarto que no sabe o prefiere no responder, y otro cuarto que está distribuido entre los que no van a ir a votar, los que votan en blanco y a las demás alternativas, incluyendo la izquierda. Entonces, yo creo que el cuarto que va a ser pivote va a ser ese cuarto que todavía no sabe, que por lo general es un electorado que espera hasta el último momento para definirse, que toma en cuenta un montón de dimensiones, no solamente la económica, pero que la económica es la principal, y también cuestiones de tipo institucional. Y además ese electorado es el más retrospectivo. Es el que más se da vuelta y mira para atrás y evalúa. Y eso, finalmente, va a ser una pregunta para ese electorado: ¿Milei sí o Milei no? Es decir, ¿renuevo los votos hacia el oficialismo o cambio? Busco un cambio, una alternativa. Va a depender mucho también de cuál sea la oferta de la oposición, pero, en principio, yo creo que lo que va a definir al último votante que incline la balanza va a ser “Milei sí, Milei no”.
Diego Reynoso, muchísimas gracias. Le mandamos un saludo a la distancia y la seguimos.
Muchas gracias para ustedes.
LMM