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MODO FONTEVECCHIA
Vigilancia inteligente

Patricio D’apice, líder de Securion, explica cómo la tecnología modifica la seguridad

Desde Securion, el economista afirma que la integración de IA y sensores permite a los equipos de seguridad “ver y escuchar más lejos”, ampliar el horizonte de acción y anticipar riesgos, sin reemplazar la toma de decisiones humanas.

Patricio D’apice, líder de Securion 30032026
Patricio D’apice, líder de Securion | SecurionGlobal

Patricio D’Apice, presidente y CEO de Securion, asegura que la seguridad está viviendo un cambio profundo gracias a la tecnología. “Los primeros drones se volaron en 1938, pero hasta muy recientemente estamos empezando a ver aplicaciones prácticas realmente preocupantes”, señaló en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). Según D’Apice, la inteligencia artificial y los drones de bajo costo permiten que “la guerra esté al alcance de un botón” y, al mismo tiempo, ofrecen herramientas que potencian la eficiencia del personal de seguridad sin reemplazarlo. "Esto no quita al guardia o la persona del camino porque al final las decisiones terminan siendo humanas, pero le amplía muchísimo el horizonte de acción", explicó.

Patricio D’apice es economista graduado de la Universidad del CEMA, con un máster en finanzas de la misma institución. Es el presidente y CEO de Securion, una de las mayores empresas de seguridad del país. Su experiencia se centra en la gestión empresarial, inversiones estratégicas y el desarrollo de mercados de capitales.

Originalmente, lo que me había motivado era el tema de la guerra y cómo la seguridad se hace cada vez más tecnológica, y cómo la tecnología cada vez modifica no solamente la seguridad, sino incluso el orden estratégico mundial. Luego también tenemos temas económicos. El fallo de YPF recientemente también nos coloca en una dimensión respecto de la posibilidad de inversión en la Argentina, pero me gustaría comenzar primero por el tema de seguridad. ¿Cómo está viendo usted cómo la tecnología modifica la seguridad en su conjunto y, llevado al extremo, la guerra y la geopolítica?

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Es interesante la pregunta porque en el área de defensa es donde ha habido históricamente los mayores avances en tecnología. Los primeros drones se volaron en 1938, en la Segunda Guerra Mundial, y, sin embargo, hasta muy recientemente estamos empezando a ver aplicaciones prácticas realmente preocupantes por lo que traen estas guerras de Ucrania, Irán y, en algún sentido, Venezuela: son unos drones de muy bajo costo que son relativamente fáciles de conseguir y tienen un impacto dañino muy grande.

Entonces, este es el primer tema para tener en cuenta: este cambio grande que estamos viviendo, sumado a que con la inteligencia artificial, que si bien lleva muchos años ya desarrollándose, también estamos viendo ahora unas aplicaciones prácticas que pueden ser muy positivas o muy negativas, según cómo se las utiliza.

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Trato de comparar, 1982, la guerra de Malvinas. En un escenario en el que la diferencia militar marcaba una diferencia gigantesca. Obviamente, la diferencia de recursos militares entre Irán y Estados Unidos no debe ser menos asimétrica de la que era entre la Argentina e Inglaterra en aquel momento. De existir drones hoy, hubiera sido una guerra distinta y, al mismo tiempo, las diferencias entonces de recursos se reducen. Ya no es tan grande y aplastante la ventaja militar que se podía obtener en el pasado, ¿entiendo bien?

Exactamente, se podría decir que nivela un poco las chances de cada uno de los bandos. De hecho, Irán es un gran productor de drones que se han utilizado incluso en la guerra de Ucrania, y hay muchas otras tecnologías donde se puede aplicar la inteligencia artificial, tecnologías de comunicación muy avanzadas que hacen que hoy la guerra esté al alcance de un botón.

Y esto también explica por qué Ucrania puede plantar defensa tan sostenida a lo largo de tanto tiempo respecto de Rusia, y si esto puede hacer imaginar que la misma resistencia puede llegar a durar con Irán mucho más tiempo del pensado.

Es una posibilidad bastante preocupante. Efectivamente, lo que muestra la guerra de Irán es que, primero, como usted dijo muy bien, esta asimetría en el poderío militar en el campo hoy día ya no pesa lo mismo, y lo segundo es que predecir lo que va a pasar con un conflicto hoy es prácticamente imposible.

Este conflicto con Irán y el mismo de Ucrania, que recordemos que Rusia planeó que entre 3 y 6 meses lo tenía solucionado y llevaban 3 años, y han hecho unos avances muy cuestionables, y en el caso de Irán, evidentemente nadie se debe decir hoy cuánto puede durar esto. Con un aditamento adicional, y es que el componente religioso y el componente de la tradición islámica que tiene Irán hace que es mucho más difícil desarticular el régimen de lo que puede ser en otros países.

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Me gustaría que le contara un poco a nuestra audiencia qué factor de desarrollo tecnológico implica la industria militar y la de seguridad. Finalmente, muchas de las herramientas que se crean para seguridad después terminan siendo de aplicación para todo el mundo.

Exactamente. De hecho, empecé diciendo que la industria de la defensa es de las que ha empezado el desarrollo tecnológico mucho antes y, sin embargo, las aplicaciones prácticas, sobre todo lo que tiene que ver con la seguridad privada, las empezamos a ver muy recientemente. Y eso es lo que estamos haciendo desde Securión: tomando estas iniciativas que en algún momento habrán sido estatales y que hoy tienen unos componentes muy privados, como puede ser todo el desarrollo de la inteligencia artificial para crear aplicaciones prácticas para la seguridad. Y lo que vemos es que la industria de la seguridad privada es una industria que todavía no se ha reconvertido a nivel mundial.

Sigue siendo una industria mano de obra intensiva, con unos equipamientos básicos que pueden ser cámaras, barreras electrónicas o handy que después se reemplazan por teléfonos celulares, pero que todavía no están integrados en un ecosistema que permita funcionar en forma realmente eficiente. Y eso es lo que estamos haciendo desde Securión.

¿Y cómo lo imagina dentro de 5 años?

Las máquinas no van a reemplazar al hombre, lo que hacen es potenciarlo y volverlo más eficiente. Por ejemplo, nosotros estamos manejando hoy unas cámaras de cuerpo, unas body cams con inteligencia artificial que permiten que se registren en tiempo real todas las conversaciones o visualizaciones que puedan ocurrir. Además, esas cámaras ven más lejos, escuchan más lejos y algunos dispositivos incluso tienen la capacidad de detectar gases o todo tipo de olores. Entonces, esto no quita al guardia o la persona del camino porque al final las decisiones terminan siendo humanas, pero le amplía muchísimo el horizonte de acción.

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Déjeme aprovechar también su condición de economista. El fallo de YPF, el argumento de que la nacionalización del control deYPF en el año 2012 no simplemente debe ser medida desde la propia ventaja de YPF, sino en el desaliento a la inversión internacional privada. Y ahora este fallo favorable para la Argentina. Entonces, me gustaría su reflexión sobre los últimos años y sobre las perspectivas de si, a partir de ahora, imagina que la inversión extranjera va a venir en mayor proporción.

Evidentemente el fallo de YPF es un signo muy positivo, no para este gobierno, es para toda la Argentina, porque de alguna manera lo que hace es proteger los contratos privados. Porque al final lo que está diciendo la justicia americana es: esto ya es un tema que tiene que ver con la justicia administrativa.

Esto le da un impulso muy grande a las perspectivas de inversión en Argentina, que hay que verlas en el contexto de todas las demás reformas, donde sí creo que esta nueva administración está haciendo un buen trabajo es en identificar todos aquellos obstáculos y leyes antiguas, como es ahora la intención de la nueva ley hojarasca, para poder limpiar el camino y que se pueda ver con más claridad cuál puede ser un horizonte de inversión.

¿Es optimista respecto de que ahora sí van a venir inversiones a la Argentina?

Soy optimista, yo soy un caso. Yo me formé en Argentina trabajando en fondos de inversión privada: primero AIG, después con HSBC. En algún momento emigré a Colombia, estuve en Colombia 16 años manejando mi propio fondo de inversión privada y, en el 2023, tomé la decisión de volver, justamente, con la inversión en Securión.

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Y vuelvo a preguntarle: en esa comparación de las oportunidades de Colombia y qué lo impulsó a venir a la Argentina, ¿qué hace que usted crea que la Argentina ahora sí puede ser un destino de inversiones que no lo fue en el pasado?

Lo principal es el cambio estructural en las reformas, mejor dicho, el cambio en las reformas estructurales. Esto es lo que realmente los inversionistas o inversores están mirando porque, tanto en Argentina como en muchos otros países, las indicadores económicos van y vienen. Tenemos ventanas de oportunidad buenas para hacer inversiones de corto y mediano plazo, oportunidades malas.

Casualmente, en este momento Colombia está pasando un momento de incertidumbre muy grande, pero lo que realmente motiva son las reformas estructurales que prometen cambiar las reglas o consolidar las reglas hacia el largo plazo. Desde ese punto de vista, sí creo que la Argentina hoy es una oportunidad y la estamos viendo con, primero, las inversiones que vienen un poco de la mano del RIGI, apuntando a todo lo que es petróleo y minería, minería en el NOA.

Hay una inversión muy importante en data center en la Patagonia, todo lo que tiene que ver con el complejo y el ecosistema agropecuario. Lo que sí me gustaría ver, y creo que tanto yo como muchos otros empresarios e inversores estamos a la expectativa, es cuál es la fase dos: qué va a pasar con la industria, qué va a pasar con el comercio.

Quiero volver a seguridad y unir ambos temas. Usted decía que hay un salto cuántico en que con drones muy baratos se pueden producir elementos de destrucción muy potentes. Esto vale para las guerras; ahora voy al terrorismo. Dada la situación que tuvo la Argentina ya con dos ataques terroristas en los años 90, teniendo en cuenta que lo primero que hizo Irán como elemento de producir daño en sus oponentes fue herir de manera permanente la mayor planta de gas del mundo, creo que 30% del total de gas del mundo, y Argentina es un exportador, casualmente, de gas, con la primera reserva mundial no convencional de gas. ¿Existe la posibilidad de un terrorismo que utilice estos elementos tecnológicos baratos, como por ejemplo drones para que este salto cuántico en términos de armamentos baratos y tecnología sea utilizado por el terrorismo?

Evidentemente, sí. Es decir, la tecnología ahora puede ser utilizada para cualquier fin, tanto fines positivos como negativos.