Las denuncias por fallecimientos vinculados con la desnutrición y la tuberculosis en Pampa del Indio provocaron un fuerte enfrentamiento en la Legislatura del Chaco. Diputados opositores reclamaron explicaciones al Gobierno provincial sobre la atención sanitaria y la entrega de alimentos a comunidades originarias, mientras que el oficialismo sostuvo que se trata de problemas históricos y cuestionó el uso político de esas muertes.
El planteo inicial estuvo a cargo del diputado Rubén Guillón, quien pidió avanzar con un requerimiento de información sobre la situación sanitaria y nutricional de la localidad y sus alrededores. El legislador mencionó el proyecto de resolución 2511/26, acompañado por integrantes de su interbloque, y aseguró que habían tomado conocimiento de fallecimientos de bebés, una mujer embarazada y personas con diagnóstico de tuberculosis.
“La situación sanitaria en nuestra provincia del Chaco está en terapia intensiva”, afirmó Guillón. Durante su intervención denunció falta de profesionales, medicamentos y dificultades para trasladar pacientes. También exigió respuestas al ministro de Salud y al gobernador Leandro Zdero.
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Las denuncias sobre Pampa del Indio y la asistencia alimentaria
Guillón cuestionó el alcance del programa alimentario Ñachec y sostuvo que la entrega de una caja con ocho productos cada tres meses no constituye una respuesta suficiente. Además, citó una denuncia de un vecino de El Espinillo por la muerte de su padre, en la que se señalaba un presunto abandono de persona en el hospital de esa localidad.
El diputado Santiago Pérez Pons profundizó los cuestionamientos. Aseguró que en Pampa del Indio habían muerto 11 personas en cuatro días por desnutrición y ofreció acercar actas de defunción y traslado. Esa atribución de las causas de muerte formó parte de su denuncia en el recinto: el desgrabado no incorpora los documentos ni informes médicos que permitan corroborarla.
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Pérez Pons también afirmó que madres de la comunidad qom habían presentado un petitorio para reclamar atención y medicamentos en el hospital local. Según su exposición, 29 municipios denunciaron cuatro meses sin entregas de alimentos del Ñachec y cinco hospitales atravesaban dificultades por la falta de médicos de guardia, entre ellos el de Pampa del Indio.
El legislador vinculó esos reclamos con los problemas de los comedores escolares. Señaló que 101 escuelas habían presentado una nota al Ejecutivo y denunció que se les pidió a los directores solicitar mercadería a crédito a sus proveedores ante las demoras en el envío de fondos.
“Ninguna irregularidad del pasado justifica que hoy una familia no tenga para comer”
La diputada María Pía Chiacchio Cavana rechazó que las denuncias contra administraciones anteriores fueran utilizadas como respuesta a los reclamos actuales. “Ninguna irregularidad del pasado justifica que hoy una familia no tenga para comer”, sostuvo.
La legisladora cuestionó la discontinuidad de la asistencia y defendió los programas de seguimiento nutricional, las transferencias directas para comprar alimentos y las unidades de atención que funcionaban durante la gestión anterior. También mencionó reclamos judiciales de comunidades wichí por la provisión de alimentos y agua potable.
En relación con los comedores escolares, Chiacchio Cavana afirmó que los recursos habían pasado de $1.600 a $800 por ración y preguntó: “¿Quién puede comer con 800 pesos por día?”. Su intervención apuntó a que el Gobierno provincial revise las prioridades presupuestarias frente a las necesidades alimentarias.
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Por su parte, Analía Flores recordó que había presentado un pedido de informes sobre la suspensión de menús y el financiamiento de los comedores. Cuestionó además que se trasladaran mayores responsabilidades a los directivos escolares para conseguir los suministros y remarcó la importancia de ese servicio en la alimentación de los chicos.
El oficialismo habló de problemas históricos y rechazó las acusaciones
La primera respuesta del oficialismo llegó de Carlos Salom, quien acusó a Guillón de utilizar la Cámara como escenario político y rechazó que se responsabilizara exclusivamente a la gestión actual por la situación sanitaria.
Salom sostuvo que las dificultades tienen antecedentes de larga data y atribuyó parte de la escasez de médicos a la salida de profesionales durante los gobiernos anteriores. También aseguró que la mortalidad infantil había mejorado durante la actual administración, aunque en su intervención no precisó cifras ni períodos de comparación.
El diputado cuestionó que se utilizara “la muerte y el dolor” de las familias en la discusión política y defendió el trabajo territorial del ministro de Salud. Además, presentó la vulnerabilidad de las comunidades indígenas frente a la tuberculosis como una condición ancestral, sin aportar en su exposición evidencia que respaldara esa explicación.
Edgardo Reguera retomó la defensa del Gobierno y reconoció que existen problemas de nutrición, pero insistió en que no comenzaron con la gestión de Zdero. “Este gobierno se está ocupando, está trabajando”, afirmó.
Como respaldo, mencionó la habilitación de un ala del hospital de General San Martín, las ampliaciones del Hospital Pediátrico de Resistencia y las obras previstas para el sector pediátrico del Hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Sáenz Peña. También destacó la atención odontológica destinada a personas con discapacidad.
En la misma línea, Samuel Vargas cuestionó que la oposición describiera un panorama “apocalíptico” y reclamó que asumiera responsabilidades por las condiciones de vida acumuladas durante las gestiones anteriores.