OPINIóN
Empleo y geopolítica

Cuando el poder deprime

“Desaparece el trabajo como relación de dependencia; es decir, el desempleo abierto no explota porque el sistema encuentra una válvula de escape: la gente se ve obligada a hacer algo más precario para sobrevivir” analiza el autor. Baja de natalidad, escuelas que cierran y nuevas servidumbres.

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Reforma Laboral, Marcha de la CGT en el Congreso. | Juan Obregón

Como muy bien indica el economista Cristian Módolo, en su trabajo “Modernizar la relación laboral es actualizar protección, no desregular”. Entre 2024 y 2025 el mercado de trabajo argentino atravesó un doble problema: recesión y degradación de la calidad del empleo, algo equivalente a un terremoto, en la forma de trabajar y de producir. Con datos oficiales nos informa que en estos dos últimos años se han perdido 570.000 puestos entre los trabajadores registrados (privados, públicos, autónomos y monotributistas): De 13.370.000 a 12.800.000.

Pero lo más grave está en la composición, ya que no solo desaparece el trabajo; desaparece el trabajo como relación de dependencia; menos empleo dependiente y más facturación individual, es decir el desempleo abierto no explota porque el sistema encuentra una válvula de escape: la gente se ve obligada a hacer algo más precario para sobrevivir. La empresa mediana que sostenía empleo registrado empieza a desaparecer,lenta y pausadamente, del paisaje productivo.

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Como la productividad está directamente relacionada con el tamaño empresario, lo que va ocurriendo es que, si se achican las empresas, también se achica la productividad y la capacidad de pagar mejores salarios.

El trabajador independiente promedio tiene menos ingresos y más inestables, menos protección y menos acceso al crédito; el consumo se vuelve más cauteloso, lo cual impacta en las pymes, en el comercio y en toda la economía que depende del mercado interno. El Estado obviamente va a ir recaudando menos impuestos, lo cual afectará irremediablemente la sostenibilidad del sistema previsional y de salud. Como bien dice el filósofo Byung-Chul Han “El poder ya no reprime, sino que deprime”.

La involución entre 2014 y 2024 fue la más abrupta de nuestro país. En 2024 se registraron 413.135 nacimientos, un 47% menos en una década"

En este marco de situación interna, el gobierno firma un Acuerdo Comercial con EEUU. ¿Acuerdo desbalanceado o imposición de intereses externos para que la “ayuda financiera” pueda continuar? Hay 113 cláusulas que Argentina deberá cumplir en forma rápida y sólo 10 que “EEUU deberá hacer” y en el futuro.

El trato desigual es fácilmente perceptible. Todo un signo claro de vasallaje, consecuencia del alineamiento automático resuelto por Milei. Cada acto tiene sus consecuencias. Los laboratorios nacionales hasta ahora se beneficiaban copiando fórmulas extranjeras para fabricar sus propios productos, aunque pagando royalties a los dueños de las patentes. En adelante ya no podrían.

La pelea de los lobbies promete ser muy fuerte en el Congreso (antes del 30 de abril próximo) que tiene que aprobar el acuerdo. Depende de cómo termine habrá más o menos desaparición o venta de empresas, pero seguramente reducción de personal. Por eso el Gobierno ya anticipó que, si no logra el OK del Congreso, lo aplicará por decreto. Todos aseguran que el precio de los medicamentos será más barato; pero ya se sabe que ese relato no es para nada creíble.

Otro tema que afecta nuestra soberanía elemental: se aplicarán los estándares estadounidenses a cualquier regulación técnica; las leyes extranjeras reemplazarían a las nuestras a esos fines. La denominación de origen y las medidas sanitarias y fitosanitarias locales solo se podrán aplicar con criterios “científicos y de aversión al riesgo” (nuestras exportaciones sujetas a la interpretación de algún “paper universitario”).

No puede existir un compromiso con terceros países que puedan crear una barrera comercial en contra de los productos americanos: Unión Europea. Con argumentos de origen laboral se podría limitar la importación de productos de Oriente: China. Las imposiciones en materia de propiedad intelectual sientan las bases para reclamos de empresas estadounidenses y acciones defensivas de argentinas, en sede judicial norteamericana.

Otras cuestiones sensibles indican la obligación de la Argentina de implementar en sus fronteras “cuando corresponda”, cualquier medida que tome EEUU para proteger su economía o su seguridad nacional. EEUU planifica lo que nosotros debemos hacer. Nunca se ha visto antes semejante humillación nacional….

Los medios informan, alarmados, que hay una caída inédita de cierres de colegios privados. El descenso de la masa de alumnos es sostenido, indica la Asociación de Institutos Privados en Argentina, que afilia a 5.000 escuelas. Es la primera vez que ocurre un retroceso en lo que va de la década, con una pérdida de 300.000 alumnos, atribuida a dos factores: el económico (los padres no pueden pagar) y por otro lado, la baja en la natalidad, lo cual siempre reviste importancia geopolítica.

El último informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación, (enero 2026) muestra que la involución entre 2014 y 2024 fue la más abrupta y sostenida en la historia de nuestro país. En 2024 se registraron 413.135 nacimientos, un 47% menos en una década. La tasa de fecundidad va de la mano con la tasa de natalidad (en hijos por mujer): 2,5 (2000), 2,3 (2014), 1,23 (2024).

El desarraigo no crea necesariamente libertad, sino a menudo una nueva servidumbre' (Simone Weil)”

Las causas de la caída de la natalidad son atribuidas a varios factores: la incertidumbre económica o de un mundo turbulento futuro; los ingresos de la familia no permiten criar bien a más de un hijo; la mujer se ha independizado económicamente y las parejas no se casan y prefieren esperar para tener, o no, hijos; la cultura social de disfrutar el presente, considera que tener descendencia es una carga innecesaria o evitable.

Las implicancias de este último punto, es que a una sociedad sin hijos no le interesa el devenir ni la trascendencia y en consecuencia tampoco asume responsabilidad sobre el futuro de la misma; no le interesa la política, no le interesa los problemas sociales; sólo se enfoca en su situación personal. Se sienten totalmente libres; se desarraigan de la misma sociedad en la cual viven. Eso me recuerda a la filósofa francesa Simone Weil: “El desarraigo no crea necesariamente libertad, sino a menudo una nueva servidumbre”.

Finalmente, el proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Gobierno nacional, así como está planteado, no resuelve los problemas de la creación de empleo en Argentina, solo los precariza, eliminando derechos individuales y colectivos consagrados por la Constitución Nacional. También intenta desarticular el poder de las organizaciones sindicales, como paso ineludible para el debilitamiento de la defensa de esos derechos.

En un mundo complejo, con nuevas tecnologías, nuevas culturas populares libertarias, y desafíos geopolíticos tremendos, los empleos crecen cuando las políticas económicas nacionales son favorables a la inversión productiva y eso no ocurre desde hacedécadas. Las leyes laborales son una parte de problema y no la más importante.

Han logrado que impere un espíritu de resignación en toda la sociedad. Un sálvese quien pueda ultra-individualista, que perjudica a todos"

El aumento del PBI haciendo la bicicleta financiera (carrytrade) no aporta nada a la creación del empleo nacional. Esto nos recuerda al modelo de convertibilidad de Menem y Cavallo, cuya fórmula era tipo de cambio fijo y bajo, inflación de un dígito anual, apertura comercial irrestricta y alineamiento internacional con las potencias de Occidente.Los resultados ya son conocidos por todos, pero no por los más jóvenes.

Los cuatro temas anteriores son el reflejo de cuatro políticas del gobierno carentes del más mínimo sentido común. Si las anteriores fracasaron, éstas son aún peores. El planteo económico sólo favorable a la timba financiera, atenta contra la creación de valor agregado y del empleo digno.

La política exterior de alineación automática trae solo sumisión y ninguna ganancia ni inversiones que nos beneficien. La política poblacional, tan importante para el desarrollo, junto con la educativa y la científico-tecnológica, es burdamente despreciada o ignorada. La política laboral es una manifestación más de la intención de fraccionar o destruir el tejido comunitario que, aunque con muchas fallas, caracterizó a la sociedad argentina.

El gobierno es frágil y por eso sólo sigue produciendo vanas promesas que no cumplirá; mientras miente con las estadísticas, la inflación sigue. Han logrado que impere un espíritu de resignación en toda la sociedad. Un sálvese quien pueda ultra-individualista, que perjudica a todos.

El gobierno se mantiene con espíritu “ganador” por haber logrado fragmentar a la oposición, controlada con prebendas o amenazas; oposición aturdida en sus devaneos personalistas y su incapacidad para sentarse juntos, dialogar y presentar una propuesta que solo debería seguir el camino del sentido común. No hace falta ninguna coincidencia ideológica. Sólo rebelarse contra la resignación, dejar de estar en su zona de confort y tener un poco de amor a la Patria para buscar el Bien Común. Nadie se salva sólo.

*consultor de riesgo geopolítico