lunes 30 de enero de 2023
OPINIóN Columna de la UB

Innovadores disruptivos o el nuevo liderazgo en entornos ágiles

El liderazgo ya no se trata tanto del arte de liderar sino de los desafíos que enfrentan los líderes, especialmente si se tienen en cuenta las drásticas transformaciones de los negocios impulsadas por el cambio digital.

13-12-2022 13:50

El ejercicio del liderazgo aún sigue siendo un reto importante para las compañías argentinas. Y la transición a la nueva organización digital crea desafíos aún mayores. Los líderes de hoy necesitan contar con habilidades y conocimientos diferentes de los de generaciones pasadas. Sin embargo, según Deloitte, la mayoría de las organizaciones aún no está moviéndose suficientemente rápido como para desarrollar líderes digitales, promover a los líderes jóvenes y construir nuevos modelos de liderazgo.

Y la disrupción digital se está dando a un ritmo más veloz que el desarrollo de las capacidades de liderazgo necesarias. En la actualidad, las organizaciones no sólo necesitan líderes más sólidos, sino completamente diferentes de los tradicionales. Necesitan formar una nueva generación de líderes más jóvenes, ágiles y “digitalmente preparados”.

El liderazgo ya no se trata tanto del arte de liderar sino de los desafíos que enfrentan los líderes, especialmente si se tienen en cuenta las drásticas transformaciones de los negocios impulsadas por el cambio digital. La idea de ver al líder como un héroe ya perdió vigencia. Organizaciones altamente efectivas consideran al liderazgo como un esfuerzo de equipo y contratan líderes que puedan trabajar junto a otros, complementarse y funcionar como parte de un equipo. Es por esto que el 85% de las empresas está rediseñando sus organizaciones para que sean más dinámicas, centradas en equipos y conectadas.

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Estos cambios requieren no sólo de nuevos modelos operativos, sino de un tipo diferente de liderazgo para lograr agilizarlos. En esta situación, los nuevos líderes deben saber construir y dirigir equipos; mantener a las personas conectadas y comprometidas, y fomentar la innovación, el aprendizaje y la mejora continua. Los líderes necesitan habilidades interdisciplinarias. La innovación y la toma de riesgos son las dos características que definen al nuevo liderazgo de alto impacto. La toma de riesgos es uno de los motores más importantes en el liderazgo de alto rendimiento.

El líder del futuro deberá contar con nuevas competencias. Deberá ser innovador, adaptable, colaborativo. Debe adaptar sus propias actividades y las de sus equipos de trabajo para mantenerse competitivo y tener ventaja en las nuevas oportunidades del mercado tecnológico. En esta circunferencia de estrategias disruptivas e innovación radical, adaptarse requiere una serie de habilidades de liderazgo que no eran relevantes con anterioridad. La alfabetización digital, las habilidades de cada uno para gestionarse a sí mismos y a sus emociones, y las capacidades necesarias en el trabajo (como tener una visión amplia, resolver problemas, saber tomar decisiones, estar dispuesto a colaborar con los otros o saber simular escenarios) son sólo algunas del conjunto de habilidades básicas y esenciales con las que las personas deberán contar a fin de estar preparadas para el contexto turbulento.

Es importante que los futuros líderes estén abiertos a nuevas ideas y conozcan sus limitaciones. La mejor cultura organizacional para afrontar la disrupción necesita que los líderes y sus equipos estén dispuestos al cambio. Los líderes deberán crear un espacio seguro y permitirse ser vulnerables y curiosos, así como experimentar y fomentar en sus equipos la capacidad de pensar más allá de lo conocido. Deberán hacer espacio para lo nuevo. A su vez, deberán tener una visión clara que puedan articular con el negocio. No tienen que tener todas las respuestas, pero sí deben hacer las preguntas correctas y rodearse de un equipo alineado y motivado con la visión.

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Alejandro Lanuque.

De acuerdo con Alejandro Servide, director de Randstad Professional & RPO Argentina, no todas las compañías argentinas tienen una cultura vanguardista y fuera del status quo. Sin embargo, las organizaciones necesitan adaptarse al ritmo del negocio y el mercado. Se debe buscar, dentro de los talentos internos, la capacidad de pensar de manera diferente. El nuevo líder debe avanzar en un modelo disruptivo, en el marco de la agilidad de los negocios, para alcanzar la velocidad del mundo actual.

La gesta de equipos disruptivos 

Los líderes deberán rodearse de colaboradores que puedan ayudarlos a enfrentar los desafíos del mañana. Las personas se volverán más críticas. La capacidad de desarrollar rápidamente nuevas habilidades para seguir el ritmo del cambio en el mercado es cada vez más importante. Los líderes deberán contratar personas que se sientan cómodas trabajando en ambientes inciertos.

En la construcción de equipos con estas capacidades, se deberá reestructurar el proceso de reclutamiento. Es fundamental identificar a los responsables del cambio, proponer un enfoque de carrera más fluido, utilizar otro tipo de lenguaje y reconocer inteligentemente a los candidatos que más se adapten a los trabajos flexibles. Un equipo que acepte el cambio va a ser fundamental cuando haya que enfrentarse a la disrupción que vendrá de la inteligencia artificial, la automatización y la robótica en el entorno laboral. Tendrán éxito quienes comprendan que la tecnología por sí sola no va a reemplazar la fuerza de trabajo en su conjunto, pero aumentará en gran medida la eficiencia de las responsabilidades.

Las empresas tendrán que entrenar a sus empleados con el propósito de que estén preparados para cuando parte de sus tareas sean realizadas por máquinas o por inteligencia artificial, para el uso de la tecnología en sí, y para realizar las actividades de alto valor que surjan como resultado. Las personas se ocuparán de aprender a adaptarse a una realidad nueva, en la que puedan dedicarse a tareas más creativas o de mayor valor, a las que la mayoría no está aún acostumbrada. Las organizaciones también deberán entrenar a las personas para que trabajen con esta tecnología, para que aprovechen mejor su tiempo y se organicen cuando se trate de realizar tareas abiertas.

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La diversidad y la inclusión serán esenciales para el éxito del negocio futuro. Los equipos inclusivos toman mejores decisiones. Será cada vez más importante para las empresas construir culturas inclusivas y equipos de trabajo diversos, que reflejen su base de clientes y les permitan crecer.

A pesar de esto, si se tiene un equipo de trabajo diverso, pero sus integrantes no se sienten incluidos y escuchados, no habrá ningún beneficio. El negocio no podrá continuar si no cuenta con una cultura genuinamente inclusiva. El tiempo de vida promedio de las empresas está decreciendo, y su poder económico se está mudando a culturas más nuevas. Con el desarrollo de la economía de trabajo temporal, los mejores talentos podrían estar en cualquier lugar del mundo. Las empresas se beneficiarán al construir una cultura y diseñar sistemas que descentralicen el control, que aliente a sus colaboradores a aprender constantemente y a tomar el control para responder a situaciones cambiantes. En los próximos años, las empresas y los líderes enfrentarán grandes desafíos, lo cual requerirá cambios radicales en los comportamientos de liderazgo y los modelos comerciales.

El interrogante es si la Argentina está preparada para pensar en un modelo ágil en un momento de tanta trasformación política y socioeconómica. El desafío que tenemos por delante es gigante.

* Doctor en Psicología Social, Coach de Carrera, conferencista, autor del libro “Innovadores Disruptivos”