viernes 30 de septiembre de 2022
OPINIóN Mundo laboral

Jóvenes y empleo, cuatro claves para potenciar oficios con futuro

¿Cómo involucrar y generar herramientas a los alumnos de cara a los oficios del futuro? La clave es articular los programas de formación y terminalidad con la oferta educativa existente; y fortalecer la articulación entre actores para potenciar el compromiso y garantizar la sostenibilidad de los programas.

08-09-2022 10:50

Desde hace décadas, la educación en Argentina enfrenta un problema estructural que no sólo tiene que ver con el acceso a una oferta educativa de calidad o con los aprendizajes, sino también con la enorme desigualdad en las trayectorias de los estudiantes. Esto no sólo genera un escenario complejo en cuanto a sus oportunidades para el futuro, sino que impacta directamente en el mercado laboral.

En la actualidad, sólo 16 de cada 100 chicos terminan sus estudios secundarios a tiempo y con los aprendizajes esperados, el resto lo hará repitiendo, en programas de terminalidad escolar o abandonará. Ya fuera de la escuela, según la Encuesta Permanente de Hogares del primer trimestre de 2021, son 811.902 los jóvenes de entre 18 y 30 años que ni estudia ni trabaja ni busca empleo. ¿Cómo hacer que la escuela sea relevante para estos alumnos? ¿Cómo acompañarlos para que desarrollen herramientas para acceder a más y mejores oportunidades?

Estamos convencidos de que la respuesta está en el trabajo conjunto entre los diferentes sectores. Cada uno tiene la oportunidad de aportar todo su potencial para desarrollar soluciones que tengan a los estudiantes en el centro. Pero, para entender cómo acompañarlos mejor, primero debemos comprender cuáles son los motivos que los alejan del sistema educativo.

Empleo joven
Tres de cada diez jóvenes de entre 15 y 29 años abandonaron la escuela porque “tuvieron que trabajar”.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Jóvenes realizada en 2014, 3 de cada 10 jóvenes de entre 15 y 29 años abandonaron la escuela porque “tuvieron que trabajar”, mientras que 2 de cada 10 porque “no les gustaba estudiar o no les servía” (INDEC, 2015, p. 5). Otra razón prioritaria fue el “embarazo, maternidad o paternidad” (16%), seguida por “un mal desempeño en las materias” (15%) (Pinto, 2020, p. 7).

Dejar la escuela para trabajar, por necesidad o elección, siempre es una trampa. Es por ello que hemos empezado a trabajar junto con las autoridades educativas de Misiones, Mendoza y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para sumar recursos y acciones estratégicas en distintos formatos escolares como así también en el marco del programa nacional “Escuelas Secundarias Profesionales”. A través de nuestra propuesta “Oficios con futuro”, nos incluimos a través del acompañamiento integral de las trayectorias escolares, monitoreo y evaluación de un trayecto simplificado de terminalidad de la escuela secundaria, junto con una certificación en oficio técnico. Esta propuesta alcanzará hasta 400 jóvenes de entre 15 y 18 años durante 2022.

El empleo juvenil no se recupera de la pandemia

¿Cómo involucrar y generar herramientas a los alumnos de cara a los oficios del futuro? Una de las claves es articular los programas de formación y terminalidad con la oferta educativa existente. En este caso, los estudiantes podrán acceder a estos trayectos en instituciones y servicios educativos que son parte de la dirección de Educación Técnico Profesional (escuelas agrarias, secundarias técnicas, CFP, institutos de tecnologías, entre otros). En segundo lugar, fortalecer la articulación entre actores para potenciar el compromiso y garantizar la sostenibilidad de los programas.

Es clave trabajar en cuatro dimensiones:

  1. Desarrollar diagnósticos territoriales y de las trayectorias de los estudiantes,
  2. Diseñar una propuesta pedagógica personalizada que habilite la obtención de certificaciones intermedias vinculadas a diferentes sectores productivos estratégicos para el desarrollo local (Energía, Construcciones, Electromecánica, Electrónica, Informática, Metalmecánica, Agroalimentos, Gastronomía y Estética).
  3. Acompañar las trayectorias de los estudiantes con tutorías con un perfil pedagógico y social, para que cuenten con el apoyo necesario para abordar este trayecto de la mejor manera.
  4. Fortalecer y facilitar espacios de encuentro y participación para el diseño de estrategias de acompañamiento.

Atender cada una de estas dimensiones nos permite potenciar las capacidades para diseñar políticas educativas y laborales basadas en acuerdos y evidencia local. De este modo, podremos generar información confiable y oportuna para el diseño colaborativo de soluciones estratégicas y articuladas que den respuesta a los problemas de empleabilidad, con visión de futuro e inclusión social.

*Mercedes Ferreccio, gerente de Proyectos de la Fundación United Way Argentina, desde hace 10 años. Desarrolla proyectos de Primera infancia y oportunidades para jóvenes, articulando con otras organizaciones de la Sociedad Civil y el sector público. Es Lic en Administración de Empresas de la Universidad Católica Argentina.