viernes 30 de julio de 2021
OPINIóN A 25 años del cambio de sistema
06-07-2021 06:55

Breve historia del Servicio Militar argentino, el obligatorio y el voluntario

Recurrentemente se escuchan voces sobre bondades y críticas de ambas modalidades, incluso en algunos niveles oficiales, por lo que aprecio oportuno recordar los contextos históricos, fundamentos, vigencia y adopción de cada uno de ellos.

06-07-2021 06:55

A principios del Siglo XX, durante la segunda presidencia del general Julio Argentino Roca -arquitecto del país moderno junto con la generación de 1880- su ministro de Guerra, el entonces coronel Pablo Riccheri (posterior general), en 1901, concibió el Ejército Argentino moderno que, en extrema síntesis, consistió en lo siguiente: redefinición de la misión de las Fuerzas Armadas, constriñéndolas a la defensa de la Nación y excluyéndolas de toda participación o vinculación política; profesionalización del Ejército articulándolo en el tríptico Colegio Militar de la Nación, Escuela Superior de Guerra y reequipamiento con material y armamento moderno; desaparición de las milicias provinciales y vertebración de la Fuerza en cuadros permanentes y de reservas; unificación de grados, códigos, equipamiento y uniformes; creación de grandes acantonamientos en Campo de Mayo, Campo de los Andes en Mendoza y otros, con ello se buscaba sacar las unidades fuera de los conglomerados y un despliegue de paz en regiones militares acorde del ámbito de acción. Pero, sin duda, Riccheri es más conocido por la Ley 4031 del Servicio Militar Obligatorio (SMO) que lleva su nombre, y en su momento fue llamada la ley de la Igualdad.

Servicio militar obligatorio o voluntario

A principios del siglo pasado la situación política, psicosocial, cultural, militar y migratoria de nuestro país era muy diferente a la de fines de ese siglo y por supuesto a la actual. La conscripción obligatoria cumplió un ciclo por demás importante en la vida de nuestro pueblo. Contribuyó a la alfabetización con las escuelas primarias que funcionaban en los cuarteles; inició a muchos jóvenes en hábitos de disciplina, orden e higiene; logró serios relevamientos médicos y rompió barreras sociales permitiendo el fraternal encuentro entre todas las clases sociales.

Además, unió bajo una misma y a veces desconocida  bandera e hizo cantar un himno común al hijo del inmigrante con el nativo de nuestro suelo. La ley del SMO, junto con la ley 1420 de 1884 y la Ley Láinez de 1905, fueron agentes homogeneizadores de nuestra sociedad.

El día que se derogó el Servicio Militar Obligatorio

En la segunda mitad del Siglo XX, el SMO fue paulatinamente perdiendo la vigencia. Fueron determinante para ello los cuatro golpes de Estado cívico-militares y los enfrentamientos internos entre facciones de las Fuerzas Armadas, en que murieron inocentes jóvenes incorporados para “defender a la Patria”; la desaparición de más de cien soldados durante la última dictadura, posteriormente blanqueados por dudosas actas de deserción; la despreocupación, en algunos casos, por el bienestar de la tropa y el empleo de soldados en actividades ajenas al servicio; y las duras sanciones y penas contenidas en el Código y en la Reglamentación de Justicia Militar. Pero el golpe de gracia lo proporcionó la guerra de Malvinas, a la que se envió algunas unidades con personal recientemente incorporado sin la mínima capacidad para el combate y que ofrendaron su vida por un sentimiento. Además, a partir de 1985, solo era incorporada el 20% de la clase sorteada.

 

Servicio Militar 20210705

 

El 29 de mayo de 1993 en oportunidad del Día del Ejército en Santa Rosa (La Pampa), ante el presidente de la Nación, Carlos S. Menem, y altas autoridades nacionales de los poderes Legislativos y Judicial, expresé: "El SMO cumplió un ciclo trascendente pero hoy resulta anticuado. En el marco del proceso de modernización y reforma (Memoria del  Ejército Argentino 1992/1999 - Una fuerza hacia el siglo XXI) para lograr una institución acorde con las necesidades de la defensa nacional, la experiencia de Malvinas, el nuevo contexto internacional y la evolución científica y tecnológica, hemos diseñado y solicitamos el Servicio Militar Voluntario (SMV)".

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No obtuvimos ninguna respuesta ni del Gobierno ni de nadie. Un año después, en 1994, un lamentable hecho delictivo ocurrido en el sur del país y rápidamente esclarecido, la muerte del soldado Omar Carrasco, actuó como un elemento catalizador y ante una justificada protesta social el presidente Menem decidió adoptar el SMV. Una aspiración del Ejército que los combatientes de Malvinas pedíamos y esperábamos se vio finalmente cumplida.

Desde el punto de vista social el SMV mantiene la igualdad y la equidad de género; facilita acceder a estudios secundarios y universitarios fuera del horario de actividades; otorga antigüedad y aportes en términos jubilatorios; proporciona una retribución mensual superior al salario mínimo; al finalizar el servicio se obtiene prioridad para la incorporación a la administración pública y otorga facilidad para créditos de vivienda.

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Desde la óptica profesional el SMV logró un alto rendimiento operativo y una sensible mayor capacitación para desempeñarse en el sistema de defensa nacional; permitió constituir reservas capacitadas; facilitó un mayor rendimiento al poder permanecer hasta ocho años en la fuerza; logró un mayor entusiasmo profesional en los oficiales y suboficiales al tratar y ejercitarse con personal altamente instruido y capacitado para operar en los mayores niveles de comando. Es importante también señalar que evitó la incorporación de jóvenes sin vocación ni interés. La predisposición anímica y no compulsiva para la vida militar fue determinante para el objetivo impuesto.

Es muy lamentable que, algunos sectores, no valoren en su justa dimensión lo que significó el SMO para nuestra Argentina, pero también lo es que ignoren la transformación y el aporte a la esencia de la defensa nacional del SMV en sus primeros 25 años de vigencia. A pesar de la notoria desatención por décadas, las Fuerzas Armadas nunca dejaron de cumplir con sus misión principal, y subsidiarias como: participación en misiones de paz en el mundo; asistir a nuestra comunidad ante emergencias, desastres naturales y preservación del medio ambiente; y contribuir al sostenimiento de la actividad científica en la Antártida. La adopción del SMV fue un factor coadyuvante y determinante para cumplir exitosamente todo lo expresado.

 

*Ex Jefe del Ejército Argentino, veterano de la Guerra de Malvinas y ex Embajador en Colombia y Costa Rica.