El modelo de gestión económica del gobierno, enfocado en casi un solo objetivo, pero que simultáneamente destruye empresas pymes (más algunas grandes), genera grandes pérdidas de empleos y produce una pronunciada caída del poder de compra de los salarios (para los que todavía tienen uno), junto a señales de violencia gubernamental para evitar el debate político, terminará generando mayores niveles de violencia política y social. Ya se visualiza que se está engendrando un nuevo capítulo del clásico “huevo de la serpiente”.
No alcanzan ya las inmensas inversiones de propaganda en las redes para controlar o dominar la percepción pública. El affaire Adorni se va pareciendo a lo ocurrido con Espert, el caso ANDIS y el caso $LIBRA suman capas geológicas de datos objetivos que arrinconan al gobierno libertario en un silencio atípico para su modus operandi. Los influencers callan; los trolls esperan mejoras monetarias y las propias “fuerzas del cielo” se paralizan y comienzan a dudar, oteando el horizonte para ver si la tormenta se despeja, o no. Ahora también “vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos. …. si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición”… Se acabó la moralina aleccionadora inicial.
Las encuestas de las últimas semanas avalan la idea de un mileísmo en caída y con dificultades para explicar las contradicciones de su modelo económico y para responder sobre las sospechas de corrupción (contrato moral roto). Frente a estas malas perspectivas para el mileismo, la oposición, hasta ahora tan desorientada, callada, obediente y seguidora de la agenda gubernamental comienza a recuperar su autoestima y se atreve a mostrar músculo. Pronto comenzarán a pelearse entre todos para mostrar las “nuevas verdades” que alumbren el futuro nacional.
Para profundizar el análisis de lo que puede aparecer en el horizonte hay que utilizar los métodos prospectivos de la estrategia. Para refrescar la decepción generalizada en la política nacional, debemos preguntarnos cuáles serían los posicionamientos de los espacios (y los actores) que eventualmente podría aparecer en el escenario electoral del 2027, frente a las variables o ejes principales, como lo son los ejes políticos, económicos y geopolíticos.
Las variables políticas se expresarán entreciertos “extremos”, de permanencia de la vieja casta hasta la renovación por aparición de caras nuevas. Las variables económicas se encontrarán entre el modelo libertario hasta las propuestas estatistas. Las variables geopolíticas se darán entre el seguidismo automático a EEUU (o a Israel) y un soberanismo nacionalista. Hay otras variables que acomplejan el análisis, pero las dejaremos,por ahora, de lado.
Varias combinaciones de posiciones extremas o intermedias de estas tres variables, es lo aparecerán con mayor o menor fuerza, en el horizonte del 2027. Me imagino algunas de ellas.
1. Oficialismo actual: casta mileista-menemista; libertarismo económico + favoritismo del sistema financiero + extractivismo; alineación con Israel y EEUU.
2. Macrismo: casta macrista-radical; liberalismo con más consumo + extractivismo; alineación con EEUU más suave e inclinaciones hacia Europa
3. Gebelismo: nuevas caras + operadores internacionales; liberalismo + algunos sectores productivos resguardados; alineación con EEUU y sectores evangelistas
4. Villaruelismo: nuevas caras + operadores militares retirados; liberalismo más restringido, con cierta protección industrial; buenas relaciones con EEUU, pero con apertura a China
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5. Sector peronista A: casta de exfuncionarios; liberalismo más restringido, con protección industrial contra China; buenas relaciones con EEUU e Israel
6. Sector peronista B: casta de ex funcionarios+ algunos gobernadores + algunas caras nuevas; liberalismo más restringido, con cierta protección industrial; buenas relaciones con EEUU y con China.
7. Sector peronista C: exfuncionarios de la PBA + algunos gobernadores + afluentes extrapartidarios (desarrollismo, socialismo, etc); economía ortodoxa laxa, pero con fuerte protección industrial; preferente alineación con BRICS y países latinoamericanos.
8. Otras variantes: mayoría de caras nuevas de varias provincias + alguna casta con experiencia en manejo de Estado (todos pluripartidarios); política fiscal y política económica realista y tendiente a favorecer el consumo interno con agregado de valor local; amistad con todos los países en la medida que apoyen el proyecto nacional argentino.
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Estas son algunas variantes teóricas para el análisis general, porque las combinaciones entre ellas pueden dar lugar a nuevas propuestas. También el futuro está condicionado a la situación internacional, a la situación social nacional, a los efectos de la estanflación económica y salarial, internacional o nacional. La incertidumbre es permanente.
Lo que verdaderamente es importante destacar no es solo quién / quiénes tomarían el timón del futuro gobierno, sino con qué principios políticos navegará Argentina. Si el vacío se llena con las mismas lógicas que vaciaron las instituciones y que olvidaron manejarse con una estrategia nacional, el nuevo orden no será más que una variante del anterior.
No será posible construir una nueva onda virtuosa, que logre modificar la secuencia histórica de desarticulación nacional, hoy manifestada como disolución del Estado, primacía absoluta de la lógica financiera y pérdida de toda capacidad estratégica, si no se cambian los principios usados hasta el momento.
La financiarización que subordinó a la Argentina durante décadas ya no es un instrumento de expansión, sino un sistema de sumisión, con endeudamiento estructural, desacople entre economía real y valorización especulativa, fragmentación social y política, sin rumbo geopolítica propio y erosión de los consensos políticos que sostenían una Argentina medianamente unida.
La bola de la ruleta ya está tirada. Veremos en qué casilla cae.
*Consultor de riesgo geopolítico