OPINIóN
Atención médica

El COVID-19 está poniendo en jaque al sector privado de la salud

Esta situación se convirtió en una trampa económica: está obligado a tener las camas bloqueadas, tiene grandes gastos fijos, no puede dar otras prestaciones, y a la vez debió realizar inversiones excepcionales en material descartable, insumos y equipamiento.

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Trabajadores de la salud. | cedoc

La pandemia de COVID-19 ha puesto a los gobiernos de todo el mundo ante una situación inédita que determinó medidas excepcionales en diversos frentes.

Los países varían en sus posibilidades para hacer frente al impacto de esta emergencia sanitaria y sus líderes debieron responder en forma urgente con los medios disponibles y considerando las particularidades de cada nación. Esta gama de respuestas ha determinado diversos resultados que se deben evaluar y corregir sobre la marcha.

Entre las medidas que tomó el gobierno argentino para que los servicios de salud no se vieran saturados si se producía una alta demanda de casos de COVID-19, fue bloquear la capacidad instalada de los establecimientos públicos y privados para disponer de ellos ante la pandemia, suspendiendo casi toda la actividad, salvo emergencias o urgencias.

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Hasta ahora, sanitariamente las medidas están resultando exitosas, ya que la curva se ha aplanado, según los datos que vemos en desarrollo.

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Pero el sector privado de la salud está siendo víctima de este éxito sanitario. Aunque es el sector que hasta ahora atendió gran parte de las internaciones por COVID-19 en todo el país, esta situación lo está poniendo en una trampa económica: Por un lado está obligado a tener las camas bloqueadas (actualmente son relativamente pocos los casos COVID-19 que requieren internación), tiene grandes gastos fijos, no puede dar otras prestaciones, y a la vez debió realizar inversiones excepcionales en material descartable, insumos y equipamiento para atender la pandemia.

¿Cómo se mantiene esta ecuación de bloqueo de servicios mientras hay que pagar sueldos y costos fijos? ¿Cómo se hace para que los establecimientos no quiebren?

En un estado de derecho, el Estado puede bloquear las camas pagándolas para luego poder utilizarlas. Es una forma de prestación de los establecimientos a la atención de la pandemia, y corresponde que sea facturada y pagada. Esta modalidad excepcional debe ser afrontada por toda la sociedad, ya que el bloqueo en espera de uso es una prestación costosa para el establecimiento, que debe mantener disponible esa cama en espera de ser usada exclusivamente por un paciente con COVID-19. Es similar a bloquear plazas de un avión u hotel que para estar disponibles demandan recursos de todo tipo.

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No es posible, sin tener permitido generar ingresos, mantener los costos de los establecimientos sanitarios. Ya muchas clínicas, sanatorios y hospitales están comenzando a tener graves problemas para mantener a sus profesionales y personal. Esto también es emergencia sanitaria.

 

* Presidente de la Cámara de Entidades de Medicina Privada de la República Argentina –CEMPRA- e integrante de la UAS.