La madrugada del sábado 3 de enero terminó en tragedia sobre la ruta provincial 6, a la altura de Open Door. Un jefe de la Policía Federal Argentina que conducía alcoholizado se cruzó de carril, chocó de frente contra un auto familiar y provocó la muerte de Vanesa Escalante, de 36 años. Pese a la gravedad del hecho y al pedido de la fiscal para que permanezca detenido, el efectivo fue liberado por decisión judicial.
El juez de Garantías Luis Marcelo Giacoia rechazó el planteo de la fiscal Mariana Suárez para convertir la aprehensión del efectivo en detención, al considerar que la medida resultaba “desproporcionada”. De ese modo, Gastón Maximiliano Montepeloso (38) fue liberado, aunque continúa imputado por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y negligente de un vehículo automotor, en concurso real con lesiones culposas.

El choque
El siniestro ocurrió sobre la ruta provincial 6, a la altura del Polo Club La Cañada, en la localidad bonaerense de Open Door. De acuerdo con las pericias y los registros de las cámaras de seguridad de la zona, Montepeloso conducía un Honda Civic cuando cruzó al carril contrario e impactó de frente contra un Chevrolet Prisma en el que viajaba la víctima y su familia, de General Rodríguez.
En el vehículo embestido se encontraban Marcelo Emmi (38), su esposa Vanesa Escalante y la hija de ambos, de 14 años. Como consecuencia del impacto, Escalante murió en el lugar, mientras que su esposo y la adolescente fueron trasladados con lesiones al Hospital Zonal de Luján.
El test de alcoholemia realizado al conductor del Civic arrojó un resultado de 0,48 gramos de alcohol por litro de sangre. En la provincia de Buenos Aires rige la ley de alcohol cero al volante.
Con los resultados de las pericias incorporados al expediente, la fiscal solicitó que Montepeloso pase de aprehendido a detenido. Sin embargo, el juez Giacoia desestimó el pedido y dispuso su inmediata libertad, bajo una serie de condiciones.

Entre ellas, el imputado deberá fijar domicilio y no modificarlo sin autorización judicial, comparecer ante cada citación del proceso, entregar su licencia de conducir —que será remitida al juzgado— y abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto, directo o indirecto, con las víctimas, sus familiares y los testigos del caso.
En su resolución, el magistrado sostuvo que la detención solicitada “excede los límites legales”, aunque dejó firme la imputación penal.
La investigación
Montepeloso se desempeñaba como jefe de la División Unidad Operativa Federal (DUOF) de la Policía Federal en Rafaela, Santa Fe. Tras el hecho, la PFA lo pasó a disponibilidad y le inició un sumario administrativo interno para determinar responsabilidades disciplinarias.
En el Honda Civic también viajaba su pareja, Romina Riedel (32), policía federal y bombera voluntaria, quien resultó herida y fue trasladada al hospital.
La causa está a cargo de la fiscalía descentralizada de Luján y en las pericias interviene la Sub DDI local. Además, las autoridades investigan la participación de un tercer vehículo que, según consta en el expediente, se dio a la fuga tras el choque fatal.
Mientras avanza el proceso judicial, la familia de la víctima y allegados expresaron su indignación por la decisión judicial, en un caso que volvió a poner en el centro del debate la conducción bajo los efectos del alcohol y el alcance de las medidas judiciales ante siniestros viales con víctimas fatales.
gd CP