La Policía de la Ciudad desplegó un operativo especial de saturación en distintos barrios populares de la Capital Federal, con más de 1500 agentes afectados. La medida, denominada “Tormenta Negra” por el Ministerio de Seguridad porteño, alcanzó de manera simultánea a varios puntos del territorio porteño.
El operativo incluyó controles aleatorios de vehículos, identificación de personas y procedimientos en locales comerciales. En los primeros minutos, los equipos policiales encontraron armas de puño y dosis de cocaína preparadas para la venta minorista.

Los barrios alcanzados por el operativo
El despliegue se realizó en las villas 31, 1-11-14, 21-24, Zavaleta, Ciudad Oculta, Barrio 20, Fraga, La Carbonilla, Rodrigo Bueno, Los Piletones, Fátima, Ramón Carrillo, Barrio 15, INTA-Bermejo, Padre Múgica, Cildañez y Barrio Mitre.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presenció parte del operativo en la villa 31, en Retiro. Allí afirmó que ya había “varios detenidos” en distintos barrios y señaló que el trabajo se realizaba junto a fiscales de flagrancia.
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“Estos operativos de saturación intentan encontrar al delito donde se esconde”, sostuvo Macri. Luego agregó: “Es un operativo que busca devolverle tranquilidad a la ciudad y al barrio. En estos barrios hay muchas personas que viven que son buenas, tranquilas, trabajadoras, pero hay mucha gente que es delincuente y a esos son los que vinimos a buscar”.
Controles, helicópteros y un blindado
El operativo incluyó dos helicópteros y un vehículo blindado, además de la presencia de efectivos en tierra. También participaron 165 agentes de distintas áreas del Gobierno porteño, entre ellas la Agencia Gubernamental de Control.
Ese personal realizó inspecciones en locales de venta de celulares, consultorios médicos y comercios donde se manipulan o venden productos considerados riesgosos, como garrafas. El operativo también incluyó inspecciones administrativas en comercios y locales bajo la órbita de control porteña.
En la villa 31 también estuvo el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, quien marcó con aerosol una vivienda señalada como búnker de venta de drogas. Según indicó, en el lugar se hallaron dosis listas para comercializar y armas.
Búnkeres clausurados
Tras la intervención en la villa 31, personal del Gobierno porteño construyó una pared interior en el inmueble marcado para impedir que vuelva a ser tomado y utilizado como punto de venta de drogas. El Gobierno porteño prevé repetir ese cierre en otros tres puntos señalados como lugares de venta de droga.
Esos lugares están ubicados en las villas 15, Zavaleta y Fraga. La medida forma parte de una modalidad que la Ciudad ya utilizó en otros procedimientos contra puestos de narcomenudeo.
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El Gobierno porteño vinculó el operativo con los controles que viene realizando en los accesos a la Ciudad, tanto sobre la avenida General Paz como en los puentes que cruzan el Riachuelo.
Controles en los accesos
En los últimos ocho meses, fueron controlados 110.000 vehículos y 123.000 personas en zonas de ingreso y egreso de la Ciudad, según datos oficiales. En esos procedimientos se concretaron 98 arrestos de personas con pedidos de captura por delitos como robo, hurto, lesiones, encubrimiento, desobediencia y resistencia a la autoridad.

También se labraron 15.000 infracciones a conductores. La administración porteña busca mostrar esos números como parte de una política de control territorial sostenida, ahora reforzada con un operativo simultáneo dentro de barrios populares.
La Ciudad espera consolidar en las próximas horas el número final de detenidos, secuestros e infracciones labradas durante el operativo.
DCQ