En las ultimas horas del jueves 26, el Senado bonaerense se reunió en una sesión preparatoria para designar a los senadores que estarán al frente de las vicepresidencias de la Cámara Alta de la provincia de Buenos Aires. El Gobernador Axel Kicillof quedó marginado en sus propuestas y no logró imponer a un dirigente de su espacio para ocupar la primera vicepresidencia.

La disputa se dio contra el kirchnerismo que, con mayoría en la cámara, logra hacer a su propio gusto las jugadas que lo benefician. En este caso, Mario Ishii fue designado como vicepresidente primero del Senado. El ex intendente de José C. Paz se volcó al cristinismo y se le habría “prometido” el cargo a cambio de dejar su municipio.
“El gobernador envió dos personas para la negociación y son las que pueden dar fe de que no se rompió ningún acuerdo y que lo que se hizo, en armonía y conjuntamente, fue para seguir avanzando en un peronismo unido contra Milei”, manfiestó una fuente de La Cámpora a Perfil.
El otro punto de discordia era la presidencia del bloque mayoritario, que quedó en manos de Sergio Berni, ex ministro de Seguridad, alejado en el último tiempo del gobierno bonaerense. El bloque está conformado por 24 senadores, de los cuales 15 son camporistas-kirchneristas y 9 responden al espacio del Gobernador, Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
La interna peronista entra en una nueva fase: la calle, el Senado y el liderazgo en disputa
Las tensiones no son nuevas. Las discusiones en torno a cómo rearmar el Senado vienen desde diciembre, cuando asumieron legisladores electos en septiembre de 2025, que dejaron vacantes puestos que les correspondían. Cinco de las seis vicepresidencias de la cámara alta, quedaron acéfalas y el peronismo no logró unificar posturas para ocuparlas.

La sesión que estaba convocada para las 15 horas, fue postergada a las 19 y recién a las 23.56 consiguió quorum. El debate fue tenso desde el comienzo y la intensidad se sostuvo. “Anoche se cruzaron todos los límites de convivencia. Rompieron todo. Nunca hubo acuerdo”, es lo que transmitieron desde las filas del gobernador a Perfil
Kicillof pretendía ubicar a Ayelén Duran, de Bahía Blanca, en la vicepresidencia primera, lugar que fue cedido a pedido de Cristina Kirchner, quien se habría puesto firme, no dando lugar a la negociación. “El gobernador tenía su candidato para la vicepresidencia primera pero los votos los tienen ellos. La Cámpora impuso su mayoría”,
Ayelén Durán será vicepresidencia; la vicepresidencia tercera será ocupada por Gonzalo Cabezas, representante de La Libertad Avanza; la vicepresidencia cuarta quedó a cargo de la massista, Valeria Arata; para la vicepresidencia quinta fue designado Alex Campbell, del PRO; y Germán Lago queda al frente de la sexta vicepresidencia, representando a Kicillof.

“La explicación de la vicepresidencia es sencilla. El espacio de CFK tiene 15 senadores, Axel 6 y Massa 3. Y en ese orden quedaron las vices. Las negociaciones las llevaron adelante Magario, Cascallares, Otermin, Santalla y Tignanelli” explicaron la misma fuente camporista.
El espacio dirigido por Máximo Kirchner, y respaldado por Cristina Fernández desde su prisión domiciliaria, asegura que Kicillof esta siendo mal aconsejado y que “un sector minoritario del MDF que siempre está buscando la ruptura e invalidando todo tipo de acuerdo, y hablando de ganadores y perdedores, de quien le ganó a quien”. En ese sentido, resaltan que el camino hacia la posible candidatura a presidente aun esta indefinido.

“Nosotros respetamos el cierre de Diputados y ellos incumplieron en Senadores. Está claro que su único objetivo es que Axel no tenga gobernabilidad en la legislatura. Lo que le dieron a Macri y a Milei (que decidan ellos el vicepresidente de la cámara) no se lo dan a Axel Kicillof”, reprocharon fuentes cercanas al gobernador.
Sumado a los conflictos de intereses por la representación de los vices, el kicillofismo tuvo que aceptar la renuncia del prosecretario Administrativo, Martín Di Bella, y en su reemplazó juró el senador mandato cumplido, Gustavo Soos, un hombre ligado al ala cristinista.
El control de la bancada no se limita a una cuestión política, sino que supone el manejo de estructura interna, cargos estratégicos y recursos presupuestarios. En ese esquema, los nombres que suenan para ocupar posiciones clave son Emanuel González Santalla y Adrián Santarelli, ambos referentes camporistas de la Tercera sección electoral, aunque hacia adentro advierten que para avanzar será necesario alcanzar un “entendimiento completo” entre los distintos sectores.
La disputa excede los lugares de visibilidad institucional. Desde las vicepresidencias también se incide en la administración de una porción significativa de los fondos del cuerpo legislativo. Para 2026, el Senado contará con un presupuesto cercano a los $250 mil millones, un dato que explica la tensión en torno a los cargos.

En ese marco aparece otra posición considerada estratégica, la Secretaría Administrativa, actualmente bajo la órbita de la vicegobernadora Verónica Magario y conducida desde 2019 por Roberto Feletti. Ese lugar es uno de los espacios a los que también aspira acceder el sector referenciado en La Cámpora.
“Y sobre algunos títulos mal intencionados, vale resaltar que Cristina no está en una pelea con Kicillof. Está trabajando todos los días desde su proscripción y su detención ilegal para fortalecer la unidad y que el peronismo junto enfrente a Milei”, agregaron los más cercanos a Fernández de Kirchner.
RG/fl