El PRO salió este jueves 28 a rechazar públicamente la decisión del Gobierno nacional de retirar del Senado el pliego de la jueza Verónica Michelli, y anticipó que sostendrá su candidatura pese a la presión de la Casa Rosada.
El primero en fijar posición fue el jefe del bloque macrista en la Cámara alta, Martín Goerling Lara, quien además es uno de los firmantes del dictamen favorable emitido por la comisión de Acuerdos. “Desde el PRO sostenemos su postulación”, expresó el senador en un mensaje publicado en redes sociales, donde cuestionó con dureza la resolución impulsada por el presidente Javier Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
“La idoneidad de los jueces no puede quedar sujeta a factores ajenos a su capacidad profesional. El pliego cumplió todas las instancias previstas: fue enviado por el Ejecutivo, tuvo audiencia en el Senado y no recibió impugnaciones”, afirmó Goerling en una entrevista en radio Now 97.9.
Y agregó, “frenar el proceso en esta etapa, por motivos que aún se desconocen, genera desprolijidad institucional”.
La decisión del Gobierno de retirar el pliego de Michelli abrió una fuerte grieta con los bloques dialoguistas del Senado, que habían acompañado el despacho favorable y ahora se resisten a avalar la marcha atrás impulsada por el oficialismo.

Según se supo, desde el radicalismo y sectores provinciales venían advirtiendo desde hace días que no estaban dispuestos a acompañar una decisión que consideran un antecedente “muy grave”, especialmente porque interpretan que la medida responde únicamente al vínculo familiar de Michelli con el periodista Hugo Alconada Mon, cuñado de la magistrada.
“No hay antecedentes en el Senado de que el mismo gobierno retire un pliego que él mismo envió”, señalaron desde sectores opositores. Y agregaron: “Solo por el mero hecho de que se dieron cuenta que era la cuñada de un periodista que escribe cosas que no le gustan al poder”.
La funcionaria judicial, actual secretaria del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, ya había atravesado todas las instancias previstas para su designación, exámenes en el Consejo de la Magistratura, entrevistas y audiencia pública en el Senado, sin recibir impugnaciones ni objeciones formales.

“La trayectoria, la formación y el desempeño de la jueza Michelli siempre fueron intachables”, sostuvieron desde el PRO, donde además remarcaron que “una vez que el pliego ingresa al Senado, ya depende del Senado el acuerdo o no”.
El oficialismo no tendría los votos para retirar el pliego
El principal problema para La Libertad Avanza es que el retiro del pliego debe ser aprobado por el recinto y, sin el respaldo de los bloques dialoguistas, el oficialismo no reúne los votos necesarios para imponer su criterio.
Por ese motivo, en el Senado ya descuentan que el pedido del Gobierno probablemente no sea tratado en la próxima sesión prevista para el jueves 4, en la que además se debatirán los proyectos de Inviolabilidad Privada y el acuerdo con los fondos buitre.
Los bloques de la UCR, PRO, Primero los Salteños, Independencia, Frente de la Concordia, Provincias Unidas y Convicción Federal buscan consensuar una postura común para resistir el avance del oficialismo sobre el expediente de Michelli.

Hasta el momento, 73 de los 77 candidatos que participaron de audiencias públicas ya cuentan con dictamen favorable y fueron girados para su tratamiento en el recinto. Además del caso Michelli, todavía permanecen pendientes los pliegos de Juan Galván Greenway, Alejandro Catania y Juan Manuel Mejuto.
Paradójicamente, el Gobierno decidió en las últimas horas avanzar justamente con los pliegos de Galván Greenway y Catania para integrar el fuero Penal Económico, pese a que anteriormente habían sido objetados por fallos vinculados al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino.
Sin embargo, esos expedientes todavía no reúnen las nueve firmas necesarias para convertirse en dictamen, por lo que el presidente de la comisión de Acuerdos, Juan Carlos Pagotto, deberá conseguir respaldo adicional para habilitar su tratamiento en el recinto.
Mientras tanto, el conflicto por Michelli amenaza con profundizar el malestar entre el Gobierno y los bloques aliados, en un Senado donde el oficialismo continúa dependiendo de acuerdos circunstanciales para avanzar con su agenda.
RG