jueves 06 de mayo de 2021
POLITICA fernández, larreta y kicillof
15-08-2020 07:58

El 'trío pandemia' cumple 5 meses

15-08-2020 07:58

“En esta difícil situación vale mucho que trabajemos juntos. Aprovecho para felicitar al gobierno nacional por el gran avance de la vacuna. Estamos conviviendo con el virus. Entiendo la incertidumbre y el hartazgo, pero también tengo la esperanza de que trabajando juntos vamos a salir adelante”. El mensaje que dio ayer Horacio Rodríguez Larreta coronó el estado de la relación con el Presidente y el gobernador bonaerense.

Una alianza impensada en tiempos de prepandemia, que es fruto de la necesidad de articular medidas conjuntas más allá de los dardos cruzados de dirigentes de sus espacios hacia el otro lado de la trinchera.

En la decena de anuncios que se sucedieron desde el 20 de marzo para extender, restringir y ampliar los alcances del aislamiento en la zona metropolitana, la relación entre Fernández, Larreta y Kicillof estuvo signada por viejos rencores y oportunismos políticos. Sin embargo, en la mayoría de las veces se terminaron imponiendo las decisiones sanitarias y el sentido comun ante el avance del virus. El kirchnerismo eligió al jefe de Gobierno porteño como blanco. Los contagios en la Villa 31, previa protesta por falta de agua en el barrio de Retiro, y las aperturas que impulsaba el gobierno porteño mientras subían los casos en el AMBA, fueron el caldo ideal para apuntar los dardos contra Larreta.

La 'no cuarentena' sigue en AMBA y algunas zonas del interior retroceden

El Presidente tuvo que interceder en más de una ocasión para llegar a los anuncios con un mínimo de acuerdo entre los gobernantes de los dos distritos más castigados por la pandemia. Pese a las presiones de su propio espacio, Larreta se mantuvo inflexible en todos estos meses y evitó confrontar directamente con el kirchnerismo. Kicillof y varios de sus ministros no siguieron la misma receta.

El lunes pasado, el alcalde porteño visitó al Presidente en Olivos. Le preguntó si había cambiado algo en la relación, luego de algunas críticas del Gobierno nacional a los pacientes porteños que se atienden en centros de salud bonaerenses. Alberto le garantizó la paz. Luego siguió el acuerdo con Kicillof que desembocó en el anuncio de ayer, que pareció prolijamente ensayado.

Será que por primera vez apareció en el horizonte una luz. La producción en la Argentina de la vacuna de Oxford les permitió a las administraciones nacional, porteña y bonaerense empezar a planificar la gestión más allá de la pandemia. Enero aparece como una fecha certera para empezar a vacunar a una parte significativa de la población si los estudios terminan de arrojar resultados positivos.

Será en el mismo mes que marca el inicio del año electoral. Fernández y Larreta siguen al frente como los dirigentes mejor valorados en tiempo de pandemia. Luego vendrá la búsqueda de candidaturas. Y de las peleas.