La mesa política de La Libertad Avanza se reunió este martes para ordenar la estrategia del Gobierno frente a una semana que tendrá tres discusiones centrales en el Congreso: el Presupuesto 2027, la reforma electoral y el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, que incluye la agenda de Malvinas. El encuentro estuvo encabezado por Karina Milei y reunió al núcleo encargado de coordinar la estrategia parlamentaria y política de la Casa Rosada.
La reunión se produjo un día después del encuentro que Javier Milei mantuvo con diputados y senadores oficialistas, en el que se repasaron los principales proyectos que el Ejecutivo buscará impulsar en el Congreso. Con ese escenario como telón de fondo, la mesa política concentró parte de su discusión en los detalles finales del Presupuesto y en la necesidad de conseguir respaldo de los gobernadores y bloques aliados para avanzar con las iniciativas.
El encuentro estuvo encabezado por Karina Milei y contó con la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; el armador nacional de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem; el asesor presidencial Santiago Caputo y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández.

Uno de los principales asuntos fue el Presupuesto 2027, cuyo proyecto el Gobierno tiene previsto enviar este martes a la Cámara de Diputados. El texto será la primera hoja de gastos anual elaborada por la actual administración que deberá atravesar una discusión parlamentaria completa, por lo que su tratamiento obligará al oficialismo a retomar las negociaciones con los bloques dialoguistas y con los mandatarios provinciales.
Ese vínculo con los gobernadores aparece como uno de los puntos sensibles de la estrategia oficial. La instrucción que Karina Milei transmitió en la reunión con los legisladores fue evitar una confrontación innecesaria con los representantes de las provincias, mientras La Libertad Avanza busca construir acuerdos para las leyes que considera prioritarias. La discusión presupuestaria será, en ese sentido, una primera prueba para medir hasta dónde llega el nuevo esquema de alianzas del Gobierno.
En paralelo, el oficialismo comenzó a discutir este martes en el Senado la reforma electoral. La Comisión de Asuntos Constitucionales abrió el debate sobre una iniciativa que incluye cambios en el sistema de primarias y que todavía genera resistencia entre algunos de los aliados parlamentarios de La Libertad Avanza.
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El punto más conflictivo es la eliminación de las PASO. El oficialismo no tiene garantizado el acompañamiento de sus aliados para avanzar con esa modificación y evalúa distintas alternativas, entre ellas una eventual suspensión de las primarias o la posibilidad de establecer un sistema de primarias optativas para aquellos espacios que necesiten resolver sus internas.
La discusión tiene además un componente de calendario. La Cámara Nacional Electoral ya advirtió sobre la necesidad de definir con suficiente anticipación cualquier modificación al sistema electoral que vaya a utilizarse en las próximas elecciones. Por eso, el Gobierno enfrenta una ventana temporal acotada para conseguir consensos y convertir la reforma en una norma aplicable a los comicios de 2027.
En la Casa Rosada también avanzan con la versión final del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, que todavía permanece en la Secretaría Legal y Técnica a la espera de los últimos retoques. La iniciativa forma parte de la nueva agenda que el Gobierno viene construyendo alrededor de Malvinas y deberá atravesar el mismo escenario de negociación parlamentaria que el Presupuesto y la reforma electoral.
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Los tres proyectos tienen, además, un punto en común: obligan al Gobierno a profundizar su relación con los gobernadores y los bloques aliados. La estrategia electoral y la parlamentaria comienzan así a quedar vinculadas. En particular, dentro de La Libertad Avanza sostienen que el acompañamiento a las reformas que impulsa la Casa Rosada será un elemento central a la hora de discutir futuros acuerdos electorales en las provincias.
La definición cobra especial relevancia en un momento en que el oficialismo empieza a ordenar su armado para 2027. La conducción de Karina Milei busca mantener el control sobre las negociaciones políticas y evitar que los acuerdos electorales en cada distrito se despeguen de las prioridades legislativas nacionales. En ese esquema, el Presupuesto, la reforma electoral y el proyecto sobre soberanía funcionan también como herramientas para medir quiénes están dispuestos a acompañar al Gobierno en el Congreso.